lunes, 18 de marzo de 2013


AL RESCATE DE LA MEMORIA MUSICAL DEL PAIS
Guarionex Aquino y familia
El Archivo General de la Nación, atinadamente dirigido por Roberto Cassá, ha emprendido, desde el inicio de su gestión, un programa de rescate de la memoria histórica del país con la publicación de cientos de obras relacionadas con nuestra historia y nuestra cultura, al par que ha inaugurado una colección dedicada al rescate de nuestro acervo musical.
En otro momento me referiré a la importancia del rescate bibliográfico de nuestra memoria histórica y a la modernización e institucionalización del AGN, pero en esta ocasión me contraigo a resaltar lo importante del rescate de la memoria musical popular o culta y la pertinencia que ambas salvaguardas tienen para los investigadores.

La colección comenzó con el volumen que recoge la producción artística del tenor Arístides Incháustegui, un referente obligado del bel canto dominicano. Si bien la producción discográfica de Incháustegui no estaba amenazada de pérdida, pues era, por lo reciente, de fácil ubicación, la que sí corría el riesgo de perderse definitivamente era la del barítono Guarionex Aquino, una de las mejores voces del llamado período del nacionalismo musical que se produjo en la Era de Trujillo, etapa donde las grabaciones se hacían masivamente en el extranjero y en cantidad limitada. Es casi al final de la dictadura cuando se instala por primera vez en el país una fábrica de discos, pero incluso su tecnología era todavía dependiente de los Estados Unidos.

De modo que para recuperar aquella memoria del canto popular o culto, es deseable investigar si todavía es posible rescatar para nuestra memoria histórica las siguientes voces que fueron artistas exclusivos del Palacio Radiotelevisor La Voz Dominicana, como se decía en aquella Era, o que si no lo fueron, actuaron a menudo en aquel escenario. Ojalá todavía se conserven, aunque sea en manos privadas, las cintas de aquellos despojos de que fue objeto el Palacio Radiotelevisor, luego de abatida la dictadura, a saber: Napoleón Dhimes, Violeta Stephens, Tony Curiel, Fellita Puello Cerón, Lucía Félix, Grecia Aquino, las Hermanas Iludé, Isidoro Flores con sus cantantes Tavito Peguero y César Peña, Olga Azar, Diógenes Román, Armando Recio, Trío Añoranzas, Susano Polanco, Gerónimo –Gery- Pellerano, Jesús Faneytte, Lita Sánchez (la reina del tango en la RD), Ondina Ovando, Carola Cuevas, Casandra Damirón, Milagros Lanty, Esther Valladares, Trío ¿Radhamés?, formado por Dandrades, Gautreaux y Rodríguez, Fellita Cabrera (tanto sus canciones individuales como sus duetos con Colás Casimiro). Aunque el Trío Alegres Dominicanos formado por Luis Kalaf, Bienvenido Brens y Pablo Molina actuó en diferentes escenarios criollos antes de la muerte del tamborero en Nueva York, son las grabaciones en cinta o acetato las que habría que recuperar, si existen, pues cuando se desintegra el conjunto Kalaf se queda actúa entre Nueva York y Puerto Rico, pero con un conjunto de madera, metales y viento, mientras que cuando era parte del Trío solo había guitarras, maracas y a veces tambora para las tunas, mediatunas y mangulinas.

Sé que se me quedan nombres, y quizá importantes, pero lo pertinente es sembrar la idea para que el AGN se la apropie y haya resultados. Sé que existieron muchos cantantes populares que tuvieron alguna impronta fuera del circuito del Palacio Radiotelevisor y que se me han quedado en el tintero, aunque revisé el “Fichero Artístico I” de mi difunto amigo Jesús Torres Tejeda y la “Recopilación musical de la República Dominicana” del incansable violinista y abogado Almanzor González Canahuate. Sería deseable que se publicara el segundo volumen de la obra de Torres Tejeda, si es que lo dejó listo.

No mencioné expresamente a Nicolás Casimiro en la lista indicada más arriba porque él figura en el volumen 2 del Archivo Musical del AGN junto a Alberto Beltrán, el barítono Aquino y Rafael Colón. En el volumen I figuran los temas más importantes de las orquestas de Antonio Morel, Luis Pérez, Santa Cecilia y San José. Hay cantantes emblemáticos como Joseíto Mateo que actuaron en el Palacio Radiotelevisor, pero que cuidaron esmeradamente su discografía, disponible en su casi totalidad en el mercado.(Diógenes Céspedes/Areyto)