martes, 25 de abril de 2017

«Ver una película en un teléfono es como ver un Velázquez en una postal»

Alejandro González Iñárritu conversa en el Festival de Tribeca con la artista Marina Abramovic sobre su cine y sobre lo que une sus carreras: el dolor y la emoción
«¡Rodamos un ‘western’ al mismo tiempo!», decía con entusiasmo Xiao Li Tan desde la butaca de un cine en la calle 23 de Manhattan este fin de semana. Se refería a «El renacido», la película de Alejandro González Iñárritu, que poco después entraba en la sala acompañado de la artista Marina Abramovic y una enorme taza de plástico de esas que los neoyorquinos pasean por la calle con café o té. El «western» de Xiao es solo un corto modesto, financiado con «crowdfunding», pero eso no le impidió disfrutar de esa pequeña conexión artística con Iñárritu, quizá el director más admirado hoy en día en EE.UU.

El mexicano ha pasado de ser un director de culto con el alumbramiento de su primera película, «Amores perros», a ser el mejor considerado de Hollywood, con dos Oscar consecutivos al mejor director por «Birdman» y «El renacido». Nadie lo había conseguido desde Joseph Mankiewicz en 1950.

Es posible que el cine trascendental de Iñárritu cale todavía más en esta costa que en la de Los Ángeles. Al menos, en esta aparición en el Festival de Tribeca, el ciclo de cine más importante de Nueva York, el director fue despedido con una ovación en pie y eso que no presentó ninguna obra, ni se proyectó un solo fotograma. Solo habló de su cine, que es mucho.

Esculpir la emoción

Abramovic, paladín global de la «performance», también reverenciada en la Gran Manzana, amagó con ser una maestra de ceremonias imprevisible, pero acabó por articular una conversación convencional «entre artistas». La balcánica no tardó en trazar paralelismos entre su obra y la de Iñárritu. Abramovic es conocida por protagonizar «performances» en las que desafía la relación con el espectador y en las que somete a su cuerpo al dolor y al agotamiento mental y físico. Su pieza más renombrada en Nueva York fue «La artista está presente», en el MoMA. Durante varias semanas de la primavera de 2010, Abramovic se sentó en una silla durante 736 horas, mientras los visitantes del museo tomaban turnos en otra silla colocada en frente, mientras la artista les miraba implacable a los ojos.

Abramovic recordó a Iñárritu que él también pone a los actores en situaciones extremas. La meticulosidad del mexicano es legendaria a la hora de preparar las escenas, que se ensayan hasta la saciedad, con el impacto físico y psicológico que supone para los protagonistas. «Hay un miedo a ‘quemar’ a los actores», reconoció Iñárritu. «Y hay cierta verdad en ello, pero hacer películas es más que una emoción del momento, es un proceso artesano, es esculpir la emoción en cierta manera. Si solo confías en la intuición a la hora de actuar, puede que salga bien, una de cada cien veces, pero normalmente no es el caso», aseguró. 

El realizador admitió que hay actores que se resisten a ese proceso, pero que al final es algo «liberador» para ellos. «Los problemas, los movimientos, la puesta en escena la acaban memorizando tanto en sus mentes y en sus cuerpos que les acaba liberando y consiguen que entre la emoción».

El dolor y la emoción están ligados íntimamente en la creación de ambos. «Las emociones tienen que ser reales», defendió Abramovic. «Esta sociedad [la estadounidense] está medicada, con pastillas por todos lados, para no sentir. Parte de mi obra es servir al público como espejo de esos dolores y esas emociones». «El dolor es el camino al placer», coincidió Iñárritu, cuyo maestro budista, Thich Nhat Hanh, le reveló que «sin barro, no hay flor de loto». Es algo que el director mexicano ha imprimido en sus películas: «Me gusta el arte que primero te hace sentir, y después te hace pensar».

Velázquez, Trump y las nuevas tecnologías
Las nuevas tecnologías acapararon una parte importante de la conversación. Con ellas, Iñárritu parece tener una doble relación. Por un lado, las abraza, de hecho su última película ha sido una experiencia de realidad virtual, «Carne y arena». 

El proyecto le hizo «aprender en cada momento, volverme a encontrar, trabajar sin miedo al fracaso», reconoció. Al mismo tiempo, aseguró que las nuevas tecnologías es un campo en el que «las promesas y los peligros son enormes». 

De estos últimos, destacó la «contaminación» de plataformas. «Ves un cuadro de Velázquez en el Museo del Prado y te quedas asombrado y compras una postal. Ver una película en un teléfono es como ver un Velázquez en una postal. Si alguien me dice que ha visto ‘El renacido’ en un teléfono, le respondo que no vio la película, sino la postal», explicó, y añadió que pasa lo mismo con la música -Iñárritu se declaró un «músico frustrado»-: cuando ajusta su equipo de altavoces para que Miles Davis suene a la perfección, la persona que acostumbra a utilizar auriculares o los altavoces de un ordenador «reacciona como un sordo que escucha música por primera vez».


Iñárritu esquivó las preguntas inevitables sobre el clima político con Donald Trump y se limitó a proponer el combate «de la ignorancia y el miedo» desde las ideas y a «elevar la conversación» más allá de la retórica de «ganadores y perdedores» dominante. Al final del acto, tiró de humor para hacer una crítica social más efectiva que un discurso político de una hora. Abramovic le pidió que le dejara participar en alguna de sus películas: «Solamente quiero aparecer de rodillas, callada, limpiando el suelo…», dijo la artista. «¿Quieres hacer de mexicana?», replicó el director.(ABC)

8 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo y a esto le sumo personas que ven películas online, o descargadas que la calidad es muy baja. No me estoy refiriendo a Netflix ni otros portales parecidos. Yo tengo una extensa colección de DVDs "originales" nada tienen que ver con los habitantes de nuestro hermano país que los venden a 1.06 dolares cada uno. Estoy pensando las próximas peliculas comprarlas en blu-ray disc y todavia sigo atrasado, pues ya hay UHD Blu-ray.

    Pero bueno, la diferencia entre personas que ven "pelicolas" de Hollywood en sus celulares aun de baja resolución, están viendo un mejor producto celuloide que las personas que van a las salas a ver esas "dominicanadas".

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  2. Otra cara de la modena,yo veo peliculas por streaming con una caja Android por modo y se ven nítidas

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    1. No conocía esa forma, pero por lo que dices tiene que verse muy bien.

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  3. Por que tienes que asquerociar al cine dominicano? Pedaso de mmgbo.holywood tiene mas de 100sños haciendo cine y estan en el pais con mas dinero del mundo haci que no compares ese articulo nada tiene que ver con el cine dominicano,que somos malo een eso es verdad pero tu tampoco eres bueno en nada (hdtmmdre).......keko jones

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    1. Lind@ te llenaste de odio. Pero me acabas de dar la razón: "el cine dominicano,que somos malo een eso es verdad". Y soy muy bueno en: "Alterar los estados de humor de gente como tu". ¡Jackpot!

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    2. Jackasss!!!! Keko jones

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    3. Cara de chele es cierto que orinas sentado?

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NIURKA BAEZ,
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