sábado, 6 de mayo de 2017

LECTURAS SABATINAS

La inauguración del cine Olimpia en el 1941 parecía una alfombra de Hollywood. Vean el cachet y el glamour hasta de los agentes.
Teatro Olimpia
El Olimpia, propiedad de la familia Gómez, inaugurado en febrero de 1941, localizado en la calle Palo Hincado cerca del Parque Independencia, fue un teatro-cine que se destacó por la innovación de la proyección de películas con diferentes técnicas visuales, la cual le proporcionó el favor del público. Fue el innovador en los efectos de 3-D con la exhibición cortometrajes Metroscopix que habían sido filmados 15 años antes pero que no tuvieron gran éxito y fueron reproyectados para atraer a las salas de cine a un público que las había abandonado por la aparición de la televisión. Para la observación de los mismos, entonces como ahora, se proporcionaban lentes especiales. Según las crónicas del momento, hubo espectadores que estuvieron a punto de desmayarse al tener la impresión de que los objetos se levantaban sobre ellos. Otros, asombrados, disfrutaban de estos efectos, como podemos apreciar en la fotografía del 27 de abril de 1953. Los esfuerzos de desarrollar este sistema quedaron en suspenso por muchos años, el cual actualmente se ha retomado rutinariamente, con bastante éxito.
Concursos 
En algunos cines, en la mitad del siglo pasado, uno de los atractivos para llamar al público era la celebración de concursos y de sorteos. En esta foto del 19 de junio de 1953, apreciamos la rifa de una máquina de coser, artículo muy demandado porque todavía localmente era escasa la confección de ropa a nivel industrial y este artefacto era casi imprescindible en los hogares. La película que se exhibía, Steel Trap o Trampa de Acero, estaba protagonizada por artistas de gran éxito, como Joseph Cotten y Teresa Wright, la cual se había rodado en 1952, con lo que el Olimpia demostraba su interés en proyectar las películas de más reciente filmación.
Cine concurrido
Ir a los cines era uno de los mayores entretenimientos del país hasta la llegada de la televisión en 1952, pero aun con esta gran competencia, el cine era la mejor excusa para que las familias y los enamorados salieran a divertirse fuera de los hogares. Los cines eran tan concurridos que algunos de ellos trabajaban con tandas corridas y además realizaban las prácticamente infaltables rifas, como apreciamos en la fotografía del 25 de febrero de 1954, en que este cine festejaba el décimo tercer aniversario de su fundación con la atracción de proyectar cada día una película diferente de la más reciente filmación. El pie de esta fotografía indicaba que “a pesar de las torrenciales lluvias que cayeron en Ciudad Trujillo durante la tarde y la noche, varios centenares de personas se agolparon en el vestíbulo e inmediaciones del teatro Olimpia para asistir al preestreno de la producción de Metro Goldwyn Mayer, “Mogambo”, de la cual son estrellas Clark Gable y Ava Gardner”, dos de los actores más populares, especialmente por sus atractivos físicos.
Metro Goldwyn Mayer
La época de oro del cine mexicano abarcó básicamente desde 1935 hasta 1958, donde un vasto conjunto de actores y casas de producción se popularizaron enormemente en todo el mundo, incluyendo la República Dominicana. Pero, las productoras norteamericanas arremetieron con fuerza, y empresas como la Metro Goldwyn Mayer tenían representantes locales, en este caso, los propietarios del Olimpia. En la fotografía, a la izquierda, apreciamos a Luis A. Yépez, administrador del teatro, al lado de Alfonso Casasnovas, gerente de la Metro en nuestro país, quienes, el 31 de septiembre de 1958, visitaron El Caribe para anunciar la programación de fin de año que presentarían.

25,000 personas asisten los domingos al cine
La fotografía publicada el 16 de agosto de 1959 muestra la desorganización que prevalecía frente a las taquillas para obtener los boletos de entrada a los espectáculos, cuando todavía no habíamos aprendido a hacer filas. Esta foto iba acompañada de una nota que indicaba que aunque el béisbol profesional provocaba mayores desplazamientos durante la temporada de juegos, el público aficionado mantenía una asistencia constante al cine durante los doce meses del año. Según los cálculos del momento, los domingos, la asistencia llegaba a unas 25,000 personas, lo que categorizaba al cine como el principal pasatiempo. En ese momento era exhibida “La Mujer que yo soñé” con la participación del famoso y atractivo Cary Grant. A finales de los años 60 del siglo pasado, el Olimpia, que había sido un establecimiento de mucho éxito en la atracción de público, cesó en su funcionamiento.

Vestimentas
Ir al cine suponía un acontecimiento social importante, por lo que las personas utilizaban ropa formal, como podemos apreciar en la fotografía del 14 de enero de 1954, que no fue publicada. Los hombres encorbatados y ensacados y las damas con trajes “de salir”, con muy llamativos aditamentos, todos con el principal objetivo de impresionar a otros. La película que se exhibía fue la muy taquillera “Los Caballeros las Prefieren Rubias”, estelarizada por Jane Russell y la súper estrella, ícono hasta los días de hoy de la mujer bella y triunfadora en Hollywood, Marilyn Monroe. (Naya Despradel-El Caribe)

4 comentarios:

  1. La "Era" tenia sus cosas buenas...disciplina,respeto,orden....estos chancleteros de Juan Bosch Chopa-risaron la Sociedad

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    1. Siendo justo, no solo "los chancleteros", que si han sido los más ambiciosos, arrogantes, inexorables y malvados, hay que mencionar a los demás, que han usado el erario para hacerse "tutumpotes" ( como decía aquel viejo cascarrabia, pero honesto y soñador)y estrujárnoslo en la cara.

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  2. Er tiguere de la 3 foto de arriba hacia abajo, con los lentes en manos, debe ser el abuelo de domingo bautista. Creta, igualisto

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NIURKA BAEZ,
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