domingo, 27 de abril de 2014

Qué comen los músicos....


Comiendo a la carta sin leerla...

Hotel Orquidea Real
Sucedió en Bogotá...Sergio Vargas estaba de gira con el concierto de boleros.
Las fanáticas llegaban por docenas al hotel Orquidea, Real, que anteriormente había sido Hilton.

Uno de los músicos de la banda salió a la calle a ver el ambiente, y mientras caminaba por los alrededores fue asaltado por delincuentes que le quitaron una cadena de oro, los dólares y hasta unos pesos que llevaba encima.
Llegó al hotel huyendo, con cara de pánico, diciéndole a todo el mundo: !Me asaltán!.

Todos los demás músicos entraron en pánico, y un empleado de recepción les advirtió que no debían caminar solos, a pie, o mostrando pertenencencias, debido a que los atracos en las calles de Bogotá estaban a la orden del día.
-Diablos, ¿y cómo nos vamos a hacer para buscar comía?. Dijo uno...

Y es que una de las prioridades de los músicos de orquestas cuando llegan de viaje a otro país es localizar el lugar donde van a comer, pues ni modo de pedir del menú del hotel, pagando precios turísticos. Se les van en comida los chelitos que se ganan en la gira.

Nadie como los músicos para detectar los restaurantes, fondas, cochifritos o paraguitas donde vendan arroz, habichuelas, carne, o cualquier comida que se parezca a la dominicana.

Encontrar un lugar atendido por dominicanos en países donde no hay casi dominicano es difícil, pero a veces aparece un cubano que es una bendición para los especialista en el arte de bien combinar los sonidos en el tiempo.

Esos sí que no se pierden con su comía, como dice Tubérculo Gourmet, la cual procuran que sea satisfactoria y abundante, porque a veces no hay tiempo para el desayuno, comida y cena en esos viajes.

A veces hasta los cantantes y líderes de orquesta, que tienen la disponibilidad de comer en los hoteles donde se alojan, pero que también tienen gustos criollos,  hacen sus encargos a los músicos, para que cuando regresen de la fonda, donde ellos no pueden ir, les traigan su "sopita en botella", sus "con tó", o sus "por arriba", como le dicen al arroz cuando lo sirven con la habichuela y la carne por arriba.
El moro de habichuelas con albondigas de Rasputín
July Mateo (Rasputín)  dio testimonio de lo que ha hemos contado en varias ocasiones, en torno a los niveles de economía que desarrollan los músicos dominicanos cuando viajan de gira al extranjero, con el fin de economizar los "chelitos".

Contó July que cuando iba a viajar hacía que le cocinaran aquí una porción de albóndigas con moro de habichuelas rojas, (pa' pola) en una cantidad que le permitiera comer del mismo por cuatro o cinco días.

Cuando llegaba a Nueva York solo tenía que calentar el moro y las albóndigas, con lo cual se economizaba comprar comida con los dólares que se ganaba tocando bailes, y así regresaba al país con todo su dinero.

Algunos músicos viajan con una pequeña estufa eléctrica potable con las que cocinan, y que se prestan entre ellos.
Es prohibido en algunos hoteles, porque se corre el riesgo de provocar un incendio, pero ellos se le ingeniaban para cocinar en las habitaciones, mientras el humo sale por las ventanas  y los delata con el olor en los demás pisos.

Ya contamos que cuando Milly, Joselyn y los Vecinos salían de gira, juntaban dos planchas eléctricas de frente conectadas al mismo tiempo, que usaban como tostadoras en las habitaciones para hacer "sandwiche" de jamón y queso.

Por su parte, el Tamború, llevaba desde aquí para Nueva York una maleta con fundas de galletas y queso de hoja, para vender a los músicos, de comida y desayuno. Al igual que una greca para colar café, y claro, no se podían quedar su docena de tamboras para venderlas, lo cual le valió el sobrenombre de El Tamború. Los demás músicos tenían que hasta ayudarle a llevar "la mercancía".

Son como hemos dicho los mecanismos de defensa la tienen sólo los músicos de abajo. Eso está generalizado.
Juan Luis Guerra, por su parte, ha explicado que el café que bebe cuando está de viaje con su orquesta, es el que le cuela su pianista y directora musical Gianina Rosado, quien lo  primero que mete en su maleta cuando va a salir es ¡la cafetera greca!.

7 comentarios:

  1. Da la impresion de que iba a contar una cosa y termino recontando otras zorro.

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  2. Diosssssssss

    Si asi es la vaina que cierren el conservatorio de musica y hagan un estadio de beisbol, en la pelota estan los chelitos.

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  3. No Pita, solo soy observador. A propósito tengo mucho que no le hago una consulta. Resolví lo del mal aliento con hojas de menta.

    El pitagorico.

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  4. ¿Y a R S le huele mal la boca?

    ¡Eso es por la estatura!

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  5. Es cierto, iba como a contar una historia y se metio en otra, desubique,.

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  6. mierda cuanta miserias pasan los musicos dominicanos.

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NIURKA BAEZ,
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