Esta foto fue tomada el 13 de diciembre del año 2000, en la entrada de un restaurante de ciudad México, donde fuimos a desayunar, Marino Ramírez y yo, invitados por Ramón Glass, de la orquesta Merenglass, quien figura en la toma al ser entrevistado por la gente de Televisa, la más importante cadena televisiva de la nación.
Ramón es una celebridad en México, proyectando nuestra música.
Se mueve en una guagua hotel de un estado a otro, como hacen los mariachis, las bandas de Tex-Mex, a todo lo largo de la nación azteca.
Hay que conocer México, una nación de gente tildada por tradición de hombres machistas. Pero protegen hasta la muerte a sus artistas, su cine, su esencia. Por eso han influenciado tanto a otras naciones.
Ya sea en la zona rosa, en la Plaza Garibaldi, te vas a encontrar con un artista en cada esquina..
No en vano, cantantes como Miguel Bosé, Ana Torroja, Plácido Domingo, Isabel Pantoja, Belinda, y mi inolvidable Rocío Dúrcal, que se me sentó en las piernas mientras la entrevistaba en la casa de César Suárez, sin estarla yo conquistando.
Ella, emocionada por ls preguntas que le estaba haciendo.
Fue un chisme del momento entre los colegas presentes. Que Rocío Jurado, la cantante más famosa del momento, se me había sentado en las piernas, de manera provocativa, pero como zorro, desde chiquito, no me desacaté, con ese y la traté con respeto.
Tengo cartas que ella luego me escribió con su "puño y letra" desde México. Y no las publico ahora porque forman parte de mi libro, que tanto están esperando.
Nada… parte de mi historia de vida, con los artistas a los cuales he apoyado y defendido, en su talento y esfuerzo.
Porque ahora parece que solo hay redes para acabar con ellos.





























