sábado, 25 de abril de 2026



Claro que sus canciones son geniales. Por supuesto que baila de forma sublime. Podrías pensar que ese es el objetivo de Michael: pasar un par de horas disfrutando de una sucesión de éxitos espectaculares, deleitándote con el talento trascendental del Rey del Pop, desde sus días al frente de los Jackson 5 hasta… bueno, hasta la interpretación de Bad en el estadio londinense de Wembley.

Pero ese nunca fue el objetivo de esta película, y eso está más claro que el agua.

Casi al principio de Michael, del director Antoine Fuqua, Jackson, de 10 años y en camino al estrellato (interpretado en esa etapa por Juliano Valdi), recibe el consejo del fundador de Motown, Berry Gordy (encarnado por Larenz Tate), de decir que tiene 8 años. 

“En este negocio puedes inventarte casi cualquier cosa”, le dice Gordy. Quizás esa frase introdujo un tema en algún borrador anterior del guion de John Logan; la versión inicial de la película, producida por los albaceas de Jackson, utilizaba como recurso de encuadre las acusaciones de 1993 de abuso sexual infantil contra el cantante, con el objetivo de exonerarlo de esos cargos. Implícitamente, eso sugeriría que dichas acusaciones —y, por extensión, las posteriores— también eran inventadas.

Claro que sus canciones son geniales. Por supuesto que baila de forma sublime. Podrías pensar que ese es el objetivo de Michael: pasar un par de horas disfrutando de una sucesión de éxitos espectaculares, deleitándote con el talento trascendental del Rey del Pop, desde sus días al frente de los Jackson 5 hasta… bueno, hasta la interpretación de Bad en el estadio londinense de Wembley.

Pero ese nunca fue el objetivo de esta película, y eso está más claro que el agua.

Casi al principio de Michael, del director Antoine Fuqua, Jackson, de 10 años y en camino al estrellato (interpretado en esa etapa por Juliano Valdi), recibe el consejo del fundador de Motown, Berry Gordy (encarnado por Larenz Tate), de decir que tiene 8 años. “En este negocio puedes inventarte casi cualquier cosa”, le dice Gordy. Quizás esa frase introdujo un tema en algún borrador anterior del guion de John Logan; la versión inicial de la película, producida por los albaceas de Jackson, utilizaba como recurso de encuadre las acusaciones de 1993 de abuso sexual infantil contra el cantante, con el objetivo de exonerarlo de esos cargos. Implícitamente, eso sugeriría que dichas acusaciones —y, por extensión, las posteriores— también eran inventadas.

Y es un filme biográfico musical estándar, tan familiar que puedes imaginarlo mientras duermes. Empieza con el primer plano de la estrella —de espaldas, por supuesto— caminando por un pasillo hacia un escenario, desde el que se oyen los gritos del público. 

El protagonista se detiene un momento mientras las luces se vuelven más brillantes. A continuación, retrocede a su infancia, en Gary, Indiana, donde vive en una pequeña casa con su autoritario padre, su madre, Katherine (Nia Long), sus hermanos Jermaine (Jayden Harville), Marlon (Jaylen Lyndon Hunter), Tito (Judah Edwards) y Jackie (Nathaniel Logan McIntyre), y su hermana LaToya (Amaya Mendoza). (El hermano de Jackson, Randy, y las hermanas Rebbie y Janet, los tres hermanos Jackson que no son productores ejecutivos de la película, curiosamente, tampoco aparecen en ella).

Puedes ver cómo Joe impulsa a sus hijos sin descanso para que actúen, azotando a Michael con su cinturón cuando no es perfecto. Ves cómo se convierten en estrellas. Miras cómo crecen, pero se quedan en la ahora palaciega casa de Joe Jackson. (Jamal Henderson, Tre’ Horton, Rhyan Hill y Joseph David-Jones interpretan a los hermanos como adultos, mientras que Jessica Sula interpreta a LaToya de mayor).

Ves cómo Michael (interpretado ahora por Jaafar Jackson, hijo de Jermaine Jackson) lucha por encontrar su lugar en el mundo.

 Dotado de un talento inmenso, pero convencido de que no es como los demás, solo cuenta con su madre, su guardaespaldas, Bill (KeiLyn Durrel Jones) y, con el tiempo, su abogado, John Branca (Miles Teller). (Branca también es uno de los productores de la película).

Luego la película se vuelve sensiblera y extrañamente vaga. Michael tiene algo de lo que hace atractivas este tipo de películas —canciones espectaculares, recreaciones de presentaciones legendarias—, pero carece de ciertos elementos cruciales, como el momento en que el artista en apuros por fin logra que la canción funcione. 

Este Michael llega casi totalmente formado, y sus canciones se producen aparentemente sin problemas. Lo más difícil que tiene que hacer, fuera de su núcleo familiar, es averiguar qué canción tiene el mejor título, o conseguir que MTV ponga “Billie Jean”, lo que en realidad solo requiere una llamada telefónica.
Michael presenta a su protagonista como una especie de ángel de otro mundo que, cuando actúa de forma extraña, lo hace porque ha sido incitado por su padre. 

Consigue un chimpancé, Bubbles, para que sea su amigo, pero quizá también para proteger a Michael del mal genio de Joe. 

Cuando se hace la cirugía plástica en la nariz, es porque Joe le ha hecho creer que tiene que ser perfecto, o porque su nariz se parece demasiado a la de Joe. 

Quiere ser la mayor estrella del mundo, pero parece totalmente libre de ego: lo que pasa es que el estrellato es su forma de escapar del control de Joe.

Y, por supuesto, Michael nunca pudo ser un niño, en realidad, porque Joe se lo arrebató. Así que, como adulto, siempre está en busca de niños. 

Pero la película sabe lo que pensarás, al instante, sobre eso. 

Así que hay muchas escenas —muchísimas— en las que visita a niños en hospitales para repartirles juguetes y darles ánimos, y alguien lo observa desde el umbral de una puerta, sonriendo con ternura.

Este Michael es plano, apenas humano.

 La hagiografía es el recurso habitual en todas las películas biográficas relacionadas con el mundo del espectáculo, tanto documentales como de ficción, lo que da a entender que el público no es capaz de aceptar ni el más mínimo indicio de que un personaje pueda no ser un santo, o al menos una víctima santa. 

La idea de que un ser humano —alguien que se enfada, se amarga o tiene un poco de ego— resulta intrínsecamente más cercano, mucho más creíble y, en última instancia, más entrañable, parece pasar desapercibida para la mayoría de los cineastas.

Aquí, lo que nos queda es una serie de piezas musicales, como un álbum de grandes éxitos, interpretadas hábilmente por las estrellas —en su papel debut, Jaafar Jackson baila como si estuviera poseído por el talento de su tío—, pero encadenadas de forma repetitiva con notas falsas que resultan insultantes tanto para el público como para el personaje.

Porque, claro, cualquier vida parece un triunfo si terminas la historia justo antes de que las cosas se pongan difíciles. 

La película omite las cosas realmente duras que atormentaron a Jackson; su operación del cuero cabelludo tras sufrir quemaduras de tercer grado en 1984 se convierte ahora sobre todo en el motor de su éxito y su determinación de “hacer brillar mi luz, difundir el amor y la alegría, curar”, pero nunca somos testigos de la adicción a los analgésicos que surgió de ella. 

Si no lo supieras, pensarías que Jackson, fallecido en 2009, tocó en Wembley en 1988 y nunca tuvo otro problema en su vida.

La propia película se convierte en una historia de triunfo y gloria de alguien a quien todo el mundo admiraba, en lugar de ser el intento de un patrimonio de limpiar la historia de la vida de una estrella que ha sido acusada varias veces, en términos desgarradores, de abusos sexuales a menores. 

Ese mismo patrimonio es la razón por la que un documental de HBO que da espacio a dos hombres que han acusado a Jackson para que cuenten su historia ha sido eliminado de su plataforma de transmisión en continuo; no puedes verlo, porque es como si no existiera.

El circo mediático de tres pistas que rodea a cada famoso nos ofrece versiones de ellos en las que podemos elegir creer. 

Michael pretende ofrecer una versión de Michael Jackson que, por extraño que parezca, se ajusta a lo que la versión cinematográfica de Joe Jackson quería desde el principio: un niño perfecto, un artista de primera y, desde luego, nada más que eso. 

En este negocio puedes inventarte casi cualquier cosa.

ESTO LO PUBLIQUE AQUI HACE 13 AÑOS

 

sábado, 15 de octubre de 2011


Grandes rechazos en el arte popular y vaticinios que se "guayaron"

En los años 70 en que se inició la carrera de Wilfrido Vargas, en pleno predominio de Johnny Ventura, "El Caballo" veía con ojeriza aquel proyecto que partía de una orquesta de planta del restaurant "El Casbah".

Wilfrido, Bertico Sosa, El Caballo Ozuna y Chery Jiménez, el padre de Cherito, se vestían de árabes para estar acordes con el concepto del lugar. 

Los Beduinos, con el chiquitico de Vicente Pacheco como vocalista principal y un Wilfrido Vargas que residía en el Ensanche Espaillat y el Luperón, que andaba a pies con los labios pelados por la embocadura de la trompeta, no le "sabían a nada" al "caballito valiente que tiene la carga  y no la siente", para el cual esos muchachos no representaban ninguna amenaza.

Grave error de apreciación en esa época, porque en poco tiempo el beduino andaba "montado en caballo" y no en camello. Como paradoja de la vida, la semana pasada Johnny Ventura  estuvo con su orquesta de visita en Qatar, y entre las experiencias que ha contado está que siendo él un caballo, en el emirato árabe montó un camello.

¿Un lejano desquite al beduino que "lo montó" a él y le disputo "el desierto" en los años 70?

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El de Wilfrido Vargas al tema "Volveré", porque no fue grabado por él, sino por Bienvenido Rodríguez....

Bienvenido era su disquero y lo grabó con uno de los cantantes de la orquesta sin que él lo supiera, con músicos de estudio, y lo lanzó a la radio en una navidad. 

El tema se pegó.  El Volveré original de Chiquete se convirtió en un himno navideño, pero Wilfrido en sus fiestas no lo quería tocar, porque dizque "no lo tenía montado". 

En verdad no quería hacerlo, porque no lo consideraba un hijo legítimo suyo. Era una especie de embarazo por inseminación artificial y ese parto golpeaba su orgullo y su ego  en pleno apogeo de su carrera. 

Volveré se convirtió en el himno de la navidad, y Wilfrido se vio obligado a sucumbir y a incorporarlo. Todavía es la fecha, que si Wilfrido se escucha en la radio en Navidad, es con "Volveré".
           
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Otro "fo" histórico que pocos conocen fue el Yaqui Núñez  del Risco en El Show del Mediodía a Olga Lara, cuando ella era una secretaria en una financiera en la zona colonial de la capital, y empezaba a dar sus primeros pasos en el arte. 

Olga no tenía discos ni pista, y se presentaba acompañada de su guitarra. El Show del Mediodía era el "monstruo" de la televisión en esa época, y el que no estaba allí, no estaba en nada.  

Siendo una secretaria que cantaba y tocaba guitarra, no fue bien valorada en El Show del Mediodía. 

Olga Lara "buscando valla", con su guitarra al hombro, y nada de nada. 

Pero surgió el programa Fiesta de Teleantillas, donde encontró apoyo, con Aquiles Durán a la cabeza,  que al igual que con Olga fue el responsable de la proyección de una importante generación de  cantantes solistas: Jackeline Estévez, Tati Salas, María María, Vickiana. 

Luego de eso se le atribuye a Olga haber dicho que si Yaqui la quería en el Show del Mediodía iba a tener que .... 

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El de Casandra Damirón a Vickiana, a la cual despectivamente, consideraba en ambientes sociales  como "una cosa que canta".

Casandra le "mandaba fuego a Vickiana", y fui testigo de todo eso, porque participó en encuentros sociales, entre ellos una cena que "La Soberana" le dedicaba a Angela Carrasco, cuando estaba super pegada en España. 

Mientras exaltaba a Angela Carrasco, Casandra "trapeaba el piso" con Vickiana. Porque lo que mucha gente de ahora no sabe era que Casandra era chismosíma. Tiene todo el reconocimiento y el nombre de un premio por su labor, pero a la lengua de la doña, había que respetarla, con el perdón de los que piensan que los dioses del templo son sagrados y tratan de que no se apele a la memoria histórica, pero la verdad hay que decirla.

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Otro gran guayón fue el de algunos "jefecitos" del programa "Caribe Show", donde comenzó a presentarse Raymond Pozo con los personajes de "El Hermano Tazo" y el Raso Azulado, que no lo valoraban en su dimensión futurista porque no tenía el perfil de los comediantes tradicionales  de El Show del Mediodía. 

Decían que era un "morenito simpático y gracioso" y reconocían que tenía talento, pero que por "prietico y feo" no iba para ninguna parte.

Eso sí, cuando se fue para  el Canal Seis, Circuito Independencia, hoy Telemicro Canal Cinco, le dio "en la madre" a los detractores e incrédulos. Juan Ramón Gómez Díaz no titubeó en apoyarlo y la historia cambió. Es el comediante, junto a Miguel Céspedes mejor pagado y más reclamado, con un programa de dos horas lleno de publicidad, y cobrando una tarifa por show más cara que la de muchas orquestas.

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SERGIO
Un sabroso  "guyubín" fue el  de ciertos distinguidos jurados del Festival de la Voz de Rafael Solano donde participó Sergio Vargas, que pese a cantar bien, no le quisieron dar su voto favorable porque en ese entonces  era un "negrito del batey",  y decían que no tenía "pinta" de artista, y por ello favorecieron a cantantes que al final de cuenta no dieron la talla, porque  desaparecieron y "El Negrito de Villa" anda todavía dando carpeta. Los únicos que defendieron a Sergio, (que entonces era un muchacho bien en olla), fueron Ana María Arias y el Villano de ésta página. Pero que va, el "elitismo" de algunos jurados, entre ellos cantantes veteranos, se impuso. Pero con el tiempo, el que se impuso fue Sergio.

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En el Show del Mediodía se equivocaron cuando Marc Anthony venía en sus giras promocionales al país. Llegaron a  grabarle actuaciones y luego no las pasaban, dizque por feo. Siempre lo mismo, la excusa de feo. Ese feo cualquier canal o programa ahora lo quiere, aunque sea para una entrevista. Así es la vida...

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HECTOR
Y vamos a  continuar trabajando "el guayo", porque nuestra memoria histórica está nítida, con hechos y acontecimientos del pasado que lamentablemente pocos pueden contar y narrar porque no los vivieron, no registraron, ni pueden ser testigos de excepción.

A Héctor Acosta, El Torito, cuando Rafa Rosario no lo quiso en los Hermanos Rosario como sustituto de Toño Rosario, por "chiquito". 

Cuando formó los Toros Band,  Gerardo Díaz le grabó al Torito sin enseñárselo a su hermano Juan Pablo Díaz en Nueva York, socio del proyecto, por temor  a un rechazo.Y vean en lo que con el tiempo se convirtió ese chiquito....No más palabras, magistrado...

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ADRIANO

'In memoriam", quiero  contar,  que cuando le dije al amigo y socio de negocios Adriano Rodríguez, "el matatán" en ese entonces de la programación de Color Visión con sus empresas Colorisa y Adris Productions, que venía la televisión por cable, ¿saben lo que nos respondió?. "Eso va a fracasar, Joseph.... No es verdad que canales por cable van a tumbar los canales que están en el aire". Hoy día, al canal local que no  se incluya en los sistemas del cable o de parabolitas, está "out".

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Y ya que estamos en el terreno...Cuando Juan Luis Guerra montó su "Mango TV" que quiso llevar la señal que estaba en el aire  a Telecable, le dijeron que debía pagar 60 mil pesos mensuales para incluirlo en el sistema. 

!Están locos!. Son ellos los que tienen que pagarme a mí para reproducir la señal de mi canal", dijo Juan Luis. 

Pero se equivocó, al poco tiempo estaba Juan Luis "arreglando su asunto', porque la jevitada no ve televisión por el aire, recibiendo los canales con antena. 

Un canal como Mango, dirigido a la clase media, no le estaba llegando a la gente, y Juan Luis  arregló el problema pagando los "chanchitos" que le pedían, dejando al lado su orgullo.

viernes, 24 de abril de 2026

 

 


Pregunta

Hola, Dra. Ana: soy una mujer de 42 años, divorciada, con una vida sexual activa, y disfruto mucho del sexo. Sin embargo, tengo una situación: solo llego al orgasmo con el uso del vibrador cuando estoy con mi pareja durante el coito.

Hemos intentado varias posiciones y nada. En ocasiones, él me ha comentado que le gustaría que llegue al orgasmo de forma natural.

Aunque dice que no le importa que use vibradores para lograrlo, eso me hace sentir mal, porque quiero llegar sin necesidad de usarlos; quiero sentirme plena en el sexo y siento que no lo soy.

¿Qué me puede decir, por favor? ¿Qué debo hacer? Llevo muchos años en esta situación y quiero salir de ella.

Respuesta
Cuando escucho el término "llegar al orgasmo de forma natural", me gusta que se defina, ya que la mayoría entiende que lo "natural" es la penetración y el movimiento.

* Sí, algunas mujeres lo consiguen de esa forma, pero la mayoría requiere de un estímulo directo en el clítoris.

Por eso, los juguetes sexuales pueden ser de gran ayuda, ya que la mujer puede utilizarlos de la forma que le resulte más placentera y, al tener ese control, le resulta más fácil alcanzar el orgasmo.

Lo que te recomiendo es utilizar una posición en la que puedas estimularte y olvidarte del famoso "debo llegar". Céntrate en disfrutar el momento, ya que eso ayudará muchísimo. Además, puedes explorar nuevas sensaciones con la ayuda de tu pareja.

Suelta la idea de "es que solo así lo logro", porque ese pensamiento también puede bloquearte. Enséñale a tu pareja cómo tocarte en esa zona para que resulte placentero para ti. En conclusión, disfruten del momento sin presiones.(Diario Libre)

 Desconocido ha comentado

Las dos están quebradas, una más que la otra. Si Paramount compra Warner, el escenario base NO es creación de valor, es apalancamiento + integración fallida + industria en declive. Eso es una receta clásica de riesgo de doble bancarrota. Juntas son una montaña de deuda con crecimiento débil. Warner quedó muy jodida con la fusión con Discovery, los niveles de deuda que tiene son impagables. Paramount también está reventada en deudas y poco cash flow. ¿Ustedes recuerdan la fusión AOL-Warner en el 2000? Se fueron a pique las dos. Luego otro ejemplo es el mencionado antes, Discovery-Warner. O sea, que ya en dos fusiones, Warner ha terminado quebrando al otro. Y es que dos cojos no ganan un maratón.


Caminar por las aceras de Gascue se ha vuelto una odisea. El icónico sector, uno de los más antiguos de la capital y que encabezó en su momento la vanguardia urbanística en Santo Domingo, hoy ha perdido el brillo que lo caracterizó en el pasado, para convertirse en un gigantesco estacionamiento.
 
Las principales vías del primer "ensanche" de la capital: César Nicolás Penson, Luisa Ozema Pellerano, Doctor Báez, Santiago, entre otras, se han convertido en corredores tomados por vehículos estacionados en ambas aceras.

Esta práctica, que constituye una violación directa a la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, no solo desnaturaliza el uso del espacio público, sino, que coloca en situación de vulnerabilidad a los peatones. Al quedar sin paso, se ven forzados a desplazarse por la calzada, exponiéndose al tráfico y al riesgo real de ser atropellados.

Falta espacio
Trabajadores del sector que pidieron mantener el anonimato por temor a represalias de sus empleadores,  dijeron que no respaldan la práctica de estacionarse en las aceras. Sin embargo, admiten que muchos recurren a ella ante la ausencia de parqueos accesibles en la zona y los riesgos que implica dejar el vehículo a gran distancia de sus lugares de trabajo. 

"Por lo general aquí siempre se parquean personas en las aceras. Esto no es correcto, ya que al hacerlo, las personas no pueden transitar por las mismas. Lamentablemente vivimos en un país con leyes, pero nadie las cumple. Pero tampoco es todos los días que se parquean, aunque sí la mayoría de las ocasiones", indicó un ciudadano.

"Por lo general aquí siempre se parquean personas en las aceras. Esto no es correcto, ya que al hacerlo, las personas no pueden transitar por las mismas. Lamentablemente vivimos en un país con leyes, pero nadie las cumple. Pero tampoco es todos los días que se parquean, aunque sí la mayoría de las ocasiones", indicó un ciudadano.

El antiguo esplendor de Gascue se diluye hoy entre filas de autos que invaden el espacio de los peatones y perpetúan un caos que parece haberse normalizado.(Diario Libre)


 

jueves, 23 de abril de 2026

RECORDANDO

Hoy es Jueves de #TBT, y El Pachá, que está en el primer plano desde la izquierda, junto a Carmen Luz Beato, en el 1997, me ha enviado esta foto. Y miren al Espíritu Zoila Puello, jovencita...Qué bueno es recordar...

JACQUELINE ESTRELLA



La comediante dominicana logra un puente entre el público tradicional y las nuevas audiencias digitales con contenidos frescos y personajes actuales

 

La actriz y humorista Jacqueline Estrella celebra 37 años haciendo humor, en una carrera que inició a temprana edad y en la que ha sabido reinventarse logrando exitosos personajes y reconocidas imitaciones de personalidades del país.


Estrella se mantiene activa en redes sociales, lo que sumado a su trayectoria en televisión, su incursión en el cine, en el teatro y en otros formatos, la convierten en un fenómeno que trasciende generaciones, posicionándola como una de las figuras más versátiles del entretenimiento dominicano actual


En uno de sus mejores momentos de su carrera y valorando su regreso a la televisión a través del programa Too Much que transmite por Telemicro, Estrella resalta su madurez en la actuación y agradece a los productores de cine dominicanos, tomarla en cuenta para muchas de las producciones nacionales.


Ha asumido importantes roles en las películas: “Madre” de Francis Disla, “La tercera edad” de Archie López, “El brujo”, del mismo López y “Perdiendo el juicio” con dirección de Frank Perozo, de Caribbean Cinema, entre otras.


A través de Too Much y de sus redes sociales, la experimentada actriz expone nuevos personajes que han tenido gran pegada en el gusto del público como Kiki Nike, Mami Doll, La viajera, Ana Siono, Faribe Manita Linda, La Trucha, Sr Jiménez, Candita la Candidata, La hermana hembra evangélica y otros muchos.


En este tiempo de carrera ha logrado inolvidables aplausos en puestas en escena como “La Lupe, conversión de una diva” que fue presentada en RD y Estados Unidos; y más recientes y con varias reposiciones en el montaje “Mis tres suegras”. Fue parte del exitoso de streaming “Show de humor, Reinas de la risa” hecho en Punta Cana para ser proyectado digitalmente a nivel internacional, y donde compartió con comediantes nacionales y de otras nacionalidades.


Estrella escribió parte de su trayectoria en el arte, en su libro “Una estrella para margarita”, donde abarca en detalles sus inicios en el humor.


Actualmente estudia algunas propuestas para películas dominicanas y producciones teatrales y además anuncia una celebración sorpresa con motivo del aniversario de su carrera, para finales de año, donde se reunirá con su público para agradecer el apoyo recibido.



W-40 PAL' CRANEO



Para los que me vieron con ella en el concierto de Chayanne, les digo que es mi amiga Manuelita, con la que he vuelto a encontrarme  para seguir disfrutando de nuestra cálida amistad. Lo mejor de todo es que le gusta mucho la playa, con lo cual se convierte en una invitada obligada de mi casa en Juan Dolio.




La industria del entretenimiento vuelve a reconfigurarse. HBO Max, la saga de Harry Potter y la cadena informativa CNN podrían quedar bajo un mismo techo corporativo: Paramount.

La operación se activa tras la decisión de los accionistas de Warner Bros. Discovery de aprobar la venta total del negocio a la compañía propietaria de CBS, responsable también de franquicias taquilleras como "Top Gun".

El acuerdo, valorado en 81 mil millones de dólares y cerca de 111 mil millones al incluir deuda, aún debe superar revisiones regulatorias. Pero su sola posibilidad ya redefine el mapa cultural global.


La concentración como narrativa dominante

Más que una simple transacción financiera, esta megafusión revela una tendencia que lleva años gestándose: la concentración del poder mediático en cada vez menos manos.

En un ecosistema donde unas pocas corporaciones deciden qué historias se cuentan y cómo se distribuyen, la diversidad cultural enfrenta un dilema silencioso.


La propia Paramount llega a esta jugada tras haber sido adquirida recientemente por Skydance Media, lo que añade otra capa a este entramado de consolidación. Hollywood, más que nunca, parece operar como un tablero donde las fichas son gigantes.

El streaming: menos plataformas, más contenido

Uno de los cambios más inmediatos se produciría en el terreno del streaming. La nueva entidad controlaría tanto Paramount+ como HBO Max, dos plataformas con identidades muy distintas pero catálogos complementarios.


La intención de fusionarlas en un solo servicio apunta a una lógica clara: competir en un mercado saturado donde la supervivencia depende de escala y volumen. Sin embargo, la incógnita no es menor: ¿qué ocurre cuando marcas con ADN tan definidos se diluyen en una sola interfaz?


El CEO de ParamountDavid Ellison, ha intentado despejar parte de esa inquietud al afirmar que HBO mantendría su esencia creativa. No es un detalle menor. Durante décadas, HBO ha funcionado como sinónimo de calidad autoral dentro del sistema industrial, una especie de refugio donde la televisión aspiraba a ser arte.


Cultura bajo conglomerado

La pregunta de fondo no es solo empresarial, sino cultural: ¿qué sucede cuando los universos narrativos —desde la épica fantástica de Harry Potter hasta la inmediatez informativa de CNN— responden a una misma lógica corporativa?


La promesa de una audiencia más amplia y contenidos más accesibles convive con el riesgo de homogenización. En la práctica, estas fusiones no solo reorganizan catálogos; también moldean sensibilidades, algoritmos y prioridades editoriales.