Desde el año pasado, la televisión puertorriqueña ha tenido un resurgir de los programas de concursos de talento, así como Objetivo Fama, Boricuas con Talento y, estrenando este martes, Operación Triunfo Estados Unidos. Más allá de la nostalgia que puedan evocar, se trata de una fórmula de producción con características que facilitan su popularidad.
“El género de competencia musical trabaja con situaciones de la vida real y los protagonistas son gente común. Eso permite que el televidente se vea reflejado, entonces crea como un vínculo”, explicó la doctora Mary Jo Vizcarrondo, profesora de producción de video en la Universidad Interamericana.
“A nosotros, como pueblo, nos gusta mucho identificarnos con alguien que tenía un sueño, que quería lograrlo y esos ‘reality shows’ permiten que el ciudadano común participe en esos escenarios y pueda lograr su sueño”, subrayó.
En competencia directa con las plataformas de ‘streaming’ e incluso las redes sociales, la televisión sigue buscando cómo atraer audiencias jóvenes hasta sus programas. Para Vizcarrondo, la música es una vía para acercarse a las nuevas generaciones.
“La música es un elemento que atrae a muchos jóvenes. Yo soy profesora y a un gran número de mis estudiantes les gusta la música y quieren cantar. A mí me parece que ese asunto de traer jóvenes a cantar también trae a un grupo de jóvenes otra vez al género de la televisión”, explicó.
Evolución
Operación Triunfo (OT) y American Idol fueron de las primeras producciones que se desarrollaron en formato de competencia de canto a principios de los 2000. La diferencia entre ambas es que OT integró el formato de ‘reality show’ con una dimensión académica y de hospedaje al programa.
Aunque hace 20 años todos esos aspectos de la competencia se transmitían por televisión, la industria de hoy permite crear contenido para redes sociales y cumplir con las exigencias del contenido actual. Según la profesora, este es el mayor cambio que ha vivido este tipo de formato.
“Lo que ha cambiado es la intervención que tiene el público en todos esos escenarios, que incluye la mirada en todo momento. Hoy en día el advenimiento del uso de Internet y todas sus plataformas permiten que ese participante esté completamente en la palestra pública. La diferencia mayor es el uso de esas nuevas tecnologías en recoger esas experiencias dramáticas, en compartirlas en tiempo real”, manifestó Vizcarrondo.
Precisamente, Paola Portilla, productora ejecutiva de Idol Puerto Rico y colaboradora de Objetivo Fama desde sus comienzos, identificó esa creación de contenido para las múltiples plataformas como uno de los mayores retos para producir este tipo de programas.
“Hay un montón de desafíos para producir. Hoy en día no es imposible, pero como ha cambiado todo, pues antes el contenido se limitaba a las galas y ahora no, ahora se consume en todas partes, en televisión, en ‘streaming’, en redes. Es un reto para los productores”, expresó Portilla.
Televisión versus redes
En la era de la viralización y el ascenso artístico a través de las redes sociales, ambas, Portilla y Vizcarrondo, defendieron la televisión como un medio inigualable y que, como plataforma, todavía no es superado por las redes sociales.
“Por ejemplo, Objetivo Fama en la última edición, los participantes se convirtieron en figuras, ellos iban a los pueblos a cantar y todo el mundo sabía quiénes eran. Así que ahí hay un elemento de reconocimiento. ¿Y por qué? Porque saliste en la televisión”, planteó la profesora.
Incluso, la exposición a través de un ‘reality’ que se transmite por televisión sigue abarcando muchas otras disciplinas relacionadas con la industria del entretenimiento en general.
“Terminas entrando en una industria y vas viendo otras cosas que también te llaman la atención y terminas evolucionando en otra. Al final es una plataforma que te da a conocer y ahí tú vas entrando”, dijo Portilla.
¿Hacia dónde va?
Entre todos los cambios que ha vivido la industria del entretenimiento en las pasadas dos décadas y las nuevas propuestas que se plantean recurrentemente, todo apunta a que el futuro de los concursos de talento está también en otras plataformas.
La doctora Vizcarrondo aseguró que en la televisión todavía se promueve un buen contenido y que continúa siendo una plataforma con una gran audiencia. Sin embargo, está de acuerdo en que el formato, si quiere atraer nuevas generaciones, tiene que apostar a múltiples plataformas.
“Creo mucho en el concepto 360. Nosotros los productores tenemos que estar claros que nuestro contenido tiene que seguir siendo de calidad en el aire y que ese contenido tiene que tener su ramificación en otros espacios en donde otras personas van a consumirlo”, sostuvo.
Mientras que Portilla planteó que los concursos de canto tipo ‘reality’ tendrán que seguir migrando a plataformas de ‘streaming’.
“El contenido siempre la gente lo va a consumir y pienso que va a terminar donde está ahora, en todas estas plataformas de ‘streaming’. Sí queda un tiempo en televisión, pero ya estas generaciones lo que consumen es ‘streaming’”, dijo.