Para Miriam Cruz, “La Loba” es una de esas canciones que llegan para cambiar el rumbo de una historia; la artista contó que, tras grabar una producción, Ramón Orlando consideró que al disco le faltaba algo.
“La Loba” no estaba en los planes iniciales de aquella producción titulada “Nueva Vida”, grabada junto a su agrupación Miriam y las Chicas. Fue una llamada de Ramón Orlando la que abrió la puerta a una canción que terminaría ocupando un lugar especial en la historia musical de la artista.
“Mirín, ¿Cómo estás? Mira, yo estoy viendo tu producción, pero está un poquito deprimida”, recordó Cruz durante en el podcast “10 preguntas con Junior Cabrera”. “Cuando me presentó La Loba, yo dije: '¡Wow, qué temazo!'”, contó.
“Esa Loca” y “Guayaba podrida”, dos historias con sello de Ramón Orlando.
La relación musical entre Miriam Cruz y Ramón Orlando no se quedó en La Loba. El compositor también estuvo detrás de “Esa Loca”, un tema que la cantante recuerda como una de las canciones que más disfruta interpretar y bailar sobre el escenario.
Sin embargo, su llegada estuvo acompañada de algunas diferencias durante el proceso de producción. Según relató Cruz, hubo ciertos encontronazos en torno al arreglo, que finalmente realizó el maestro Ysrael Casado, aunque la composición siguió siendo de Ramón Orlando.
La historia tuvo un desenlace feliz. Ambos artistas terminaron celebrando juntos el reconocimiento del tema como Merengue del Año en Premios Soberano 2014.
Con “Guayaba podrida”, la anécdota fue distinta. La cantante recordó que acudió a un estudio ubicado en las inmediaciones de la avenida Núñez de Cáceres, en Santo Domingo, para grabar la canción.
En aquella ocasión, Miriam interpretó el tema mientras leía la letra. Al terminar, le preguntó a Ramón Orlando si ya podían grabarlo. La respuesta del compositor la sorprendió, pues consideró que lo que había escuchado estaba bien tal como había salido.
“Yo digo cosas entre la canción. Así se quedó”, recordó entre risas.
De niña tímida a mujer que aprendió a volar
Antes de convertirse en una de las voces más reconocidas del merengue, Miriam Cruz fue una niña del Ensanche Luperón, en Santo Domingo, que jugaba en la calle con sus amigos y soñaba con ser artista.
En el colegio era tímida y tenía pocos amigos, pero participaba en los festivales escolares. Su historia comenzó a tomar otro rumbo cuando la llamaron a la dirección y le comunicaron que alguien la esperaba. Era el primer paso hacia Las Chicas del Can, agrupación a la que ingresó con apenas 13 años, luego de una audición ante Belkis Concepción y Wilfrido Vargas.
Su primera grabación llegó en octubre de 1983, dos o tres días después de la muerte de su padre. En medio del duelo, tuvo que grabar “Mami, ¿qué será lo que quiere el negro?”, un éxito que marcó sus primeros pasos en la industria musical.
Años después, tras decidir que necesitaba explorar otras posibilidades, se abrió camino como solista.
Con el tiempo llegaron otras canciones, escenarios y oportunidades que ampliaron su trayectoria. Entre ellas, “Es cosa de él”, tema que permaneció guardado durante un tiempo antes de convertirse en uno de los grandes éxitos de su repertorio.
La fiscal del Distrito de Massachusetts, Leah Foley, informó este martes que desarticuló una presunta red de fraude matrimonial que llevaba más de 10 años operando en Massachusetts, Estados Unidos.
Como cabecilla del esquema, quien organizaba los matrimonios fue señalada Jennifer González, una ciudadana estadounidense, quien en varias conversaciones, obtenidas por las autoridades, se refirió a que invertía el dinero en comprar tierras en su país, República Dominicana.
Estos matrimonios eran organizados para que las personas pudieran obtener la ciudadanía estadunidense y presentar documentos fraudulentos ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos y conseguir un estatus migratorio legal.
De acuerdo a los detalles, González cobraba entre 38,000 y 40,000 dólares por cada matrimonio y organizó entre 18 y 20 matrimonios fraudulentos al año durante más de 10 años.
“En el cálculo más conservador, esta conspiración le habría generado seis millones de dólares a lo largo del presunto fraude”, indicó la fiscal en Foley en rueda de prensa.
Según el informe, Jennifer González se “jactaba” de decir que invertía las ganancias en negocios y propiedades en la República Dominicana.
“En una conversación grabada, afirmó textualmente: Cada vez que me sobra un dólar, simplemente lo invierto en una propiedad nueva en mi país. Eso es lo que realmente hago. Me gusta comprar terrenos. Es decir, tengo muchos terrenos en mi país”, dijo la fiscal al indicar que también aseguró que a sus hijos les encantaba ir de vacaciones a República Dominicana, “así que, cuando crezcan, cada uno tendrá un terreno. Tendrán algo”.
De acuerdo a la fiscal, esta mujer “no solo dirigía el negocio de matrimonios fraudulentos, sino que también presuntamente contrajo ella misma un matrimonio fraudulento con el propósito de obtener ilegalmente beneficios migratorios para un extranjero en situación migratoria irregular”.
Los registros judiciales indican que Jennifer González tiene antecedentes penales en Massachusetts que incluyen condenas por agresión y lesiones, fraude de identidad, fraude, entrada ilegal sin forzar la entrada, posesión de herramientas para cometer robos y recepción consciente de bienes robados.
Como cómplices, quienes también se beneficiaron del esquema fueron señalados Amara Puig, quien actuaba como secretaria del negocio; Erica Daniels, Charice Alejandro, Jessica Tavares y Jalen Hill, todos ciudadanos estadounidenses, quienes también recibieron dinero de los “clientes”.
El cantautor y actor panameño Rubén Blades, recién llegado de filmar en República Dominicana, anunció que en diciembre comenzará a rodar en Nueva York una película con la actriz norteamericana de ascendencia dominicana Zoe Saldaña, ganadora del Óscar.
El anuncio lo hizo durante una conversación en la Semana de la Música Latina de Billboard, que se celebra en Miami, donde confirmó además nuevos proyectos cinematográficos y que prevé realizar su última gira musical en 2027.
Blades, de 78 años, llegó a Miami desde la República Dominicana, donde cerró su participación en el debut cinematográfico de Bad Bunny como protagonista y de Residente, el vocalista del grupo Calle 13, como director.
"Acabo de terminar de filmar mi parte en la película de René Pérez", señaló sobre "Porto Rico".
El proyecto, que también cuenta con Viggo Mortensen y Edward Norton en su reparto, combina el drama histórico con el "western" caribeño y está inspirado en acontecimientos de la historia colonial puertorriqueña.
Sobre el trabajo de Residente detrás de las cámaras, Blades destacó su formación visual y la claridad de sus decisiones.
"Los planos, como los está presentando, son sumamente interesantes y está clarito en lo que él quiere", dijo.
Tras la película con Saldaña, Blades tiene previsto trabajar en el filme "Armadillo Salvaje", junto con el actor español Antonio Banderas y Danny Trejo. Será su tercera película con Banderas.
Su agenda incluye además el estreno mexicano de "Campeón gabacho", previsto para el 29 de octubre. Dirigida por Jonás Cuarón y basada en la novela de Aura Xilonen, la cinta sigue a un joven migrante mexicano en Estados Unidos y reúne a Juan Daniel García Treviño, Leslie Grace y Rosario Dawson, entre otros intérpretes.
Trayectoria musical
En cuanto a su carrera musical, el intérprete de "Pedro Navaja" fue tajante sobre su futuro en los escenarios.
"El otro año ya es la última, la última gira", afirmó.
Blades recibirá este jueves el Premio Billboard Ícono, en Miami, un reconocimiento a sus más de cinco décadas de trayectoria.
En paralelo, el músico continúa presentándose con Roberto Delgado y Orquesta y promociona "País portátil", su reciente álbum, que aborda asuntos sociales, incluyendo la realidad carcelaria. Eso lo llevó a recordar su tesis de grado como abogado, que realizó con presos en su país.
"Es complicado escoger el repertorio, porque la gente quiere cantar contigo las canciones que se sabe", admitió Blades, lo que le ha llevado a improvisar "lo menos posible" al interpretar sus grandes éxitos en vivo.
"Una vez lo hice con 'Buscando Guayaba' y me miraron como si se me hubiera olvidado la letra", bromeó.
Los líderes de quizás la mayor estafa de regalías de YouTube conocida en la historia, José “Chenel” Terán y Webster “Yenddi” Batista Fernández, tendrán que pagar más de 3,3 millones de dólares en restitución a sus víctimas, ordenaron las autoridades. La cantidad es solo una fracción de los 23 millones de dólares en regalías totales que ambos estafadores desviaron de creadores de música en su mayoría latinos, incluidos Don Omar, Julio Iglesias, Prince Royce y Anuel AA, aproximadamente entre 2016 y 2021.
En total, la empresa del dúo, MediaMuv, afirmó fraudulentamente ser propietaria de los derechos de autor de más de 50.000 grabaciones y composiciones de sonido. Batista y Terán utilizaron las ganancias de esta estafa para financiar lujosos estilos de vida, incluidos Lamborghinis, bienes raíces, joyas con diamantes y otros lujos, hasta su acusación en noviembre de 2021. Fueron acusados de 30 cargos de fraude electrónico, confabulación, lavado de dinero y robo de identidad con agravantes.
Los dos se dividirán los 3,3 millones de dólares que se les ordenó devolver a las víctimas; una fuente explicó que el dinero se irá pagando de a poco cada mes, una vez que salgan de prisión. A principios de este año, Terán fue sentenciado a casi seis años tras las rejas y Batista a cuatro.
El tribunal ordenó a Terán y Batista pagar solo a una pequeña muestra de los muchos compositores y artistas a quienes se les deben regalías como resultado de la estafa.
Estipula que a Regalías Digitales, una empresa de gestión de derechos que representa a varias de las víctimas, se le deben casi 1,4 millones de dólares; a la Recording Industry Association of America (RIAA), que también representa a muchas de las víctimas, se le deben más de 1,2 millones de dólares; a José Luis Perales se le deben 153.000 dólares, a Los Caminantes más de 149.000, a Nancy Ramírez más de 100.000, a Vagón Chicano 98.000, a Grupo Mandingo 67.000, a Grupo Ladrón casi 56.000 dólares, a SPARX se le deben 49.000, a Don Omar casi 21.000, a El Ojo 15.000 dólares, al INAMU (Instituto Nacional de Música de Argentina) 11.000 dólares por su catálogo de artistas, a Pappo casi 2.000 dólares y a La Renga se le deben más de 700 dólares.
El último documento judicial revela que la superestrella del reggaetón Bad Bunny también fue víctima del falso reclamo de regalías de Terán y Batista, que realizaron bajo el nombre de la empresa MediaMuv. Los estafadores robaron 500 dólares de la estrella, que se les ordenó devolver.
Representantes de Regalías Digitales y la RIAA no respondieron a solicitudes de declaraciones de Billboard.
El INAMU dijo a Billboard que se enteró de la estafa de Batista y Terán a través de sus socios de AdRev, una firma de gestión de derechos digitales que ahora forma parte de Downtown Music.
En ese momento, el INAMU estaba trabajando con AdRev para cobrar regalías a nombre de su catálogo, y posteriormente la organización se puso en contacto con los fiscales. El instituto argentino, que controla los derechos de un catálogo de música grabada que incluye a Leon Gieco y Serú Girán, ya no trabaja con AdRev.
AdRev también fue socio comercial de Terán y Batista. Durante el transcurso de sus cinco años de estafas, AdRev ayudó a reclamar las regalías del dúo.
Hasta la fecha, AdRev no ha sido acusada de ningún delito por parte de los fiscales, y Batista admitió haber enviado a AdRev tres contratos falsificados con compañías que “supuestamente” administraban artistas “con el propósito de engañar [a AdRev] para permitir que [MediaMuv] continuara [su] operación fraudulenta”.
Sin embargo, una investigación anterior de Billboard sobre la estafa de 23 millones de dólares reveló que los ejecutivos de AdRev fueron advertidos sobre los sospechosos reclamos de propiedad de Terán y Batista en muchas ocasiones, pero continuaron trabajando con MediaMuv a pesar de esos correos electrónicos.
El exponente urbano Antonio Piter de la Rosa, conocido como Omega "El Fuerte", denunció que las compañías Allegro Productions, Planet Records y sus representantes continúan distribuyendo y comercializando su catálogo musical, en abierto incumplimiento de las órdenes judiciales.
Omega explicó que existe un fallo vigente (Auto Civil núm. 034-2025-SADM-00028) dictado por la Primera Sala Civil del Distrito Nacional, el cual ordena la suspensión inmediata del uso y explotación física o digital de sus obras, bajo penalidad de una multa (astreinte) de RD$1,000 por cada día de incumplimiento.
El artista aclaró que las empresas demandadas intentaron anular esta medida cautelar, pero la justicia rechazó sus pretensiones mediante la Ordenanza Civil núm. 504-2026-SORD-1626 de julio pasado.
“Intentaron levantar la medida ante los tribunales y el juez los rechazó. La orden está firme, por lo que no entendemos cómo siguen monetizando mi catálogo como si la decisión judicial no existiera”, enfatizó el intérprete.
Advertencia a plataformas y acciones legales.
Ante esta situación, el equipo legal del artista, encabezado por el abogado Wagner Rodríguez Mancebo, advirtió a las plataformas digitales, agregadoras y distribuidoras (como YouTube y servicios de streaming) que revisen cuidadosamente las reclamaciones de derechos de autor que reciban de las partes involucradas.
Omega confirmó que están recopilando pruebas de cada canción explotada de forma ilegal para proceder formalmente por desacato judicial y solicitar la liquidación de las multas acumuladas.