jueves, 30 de abril de 2026

CAE AVIONETA

 


UNA EXTENSA BIOGRAFIA EN CADA PUBLICACION

 


¿Ustedes están viendo esta biografía?...Es lo que aparece al pié de los escritos que realiza esta niña en el periódico El Nacional.

¿Hay necesidad de eso? Por supuesto que no. 

En una de las escuela de comunicación donde estudié, Rafael Herrera, Cuchito Alvarez,  Nelly Biaggy, César Ramos (Cortitos), me enseñaron que lo importante no era uno, sino la noticia, pero en estos tiempos uno ve que las cosas son al revés.

 Los comunicadores quieren ser ellos los importantes, y por ello asumen un protagonismo ridículo.

 Naholi Albuez debería dejar esas biografías para su curriculum, cuando esté buscando empleo.

Más ahora que El Nacional dejará de ser impreso, y se va a quedar solo digital, lo que conllevará un recorte de personal, entre los cuales deseamos que no esté ella, solo por ser bonita.




Luly Rocha denuncia persecución de motorista: “Me tiró un peñón a la guagua”

La comunicadora dominicana Luly Rocha denunció a través de su red social Instagram un incidente de inseguridad que vivió mientras retiraba dinero en una sucursal bancaria ubicada en el sector Camino Chiquito, en Santo Domingo.

En un video difundido en la plataforma, Rocha relató que fue seguida e intimidada por un motorista luego de salir de la entidad financiera, en medio de una situación que calificó como alarmante.

“Yo estoy sacando dinero del banco y como estaba lloviendo, había un motorista ahí. Se me encuadró al lado y me dijo: ‘dame algo’. Le respondí que no tenía, pero insistía: ‘dame algo, si tú estás sacando dinero’”, narró la comunicadora.

Según explicó, tras negarse a entregar dinero, decidió marcharse del lugar, pero el individuo la persiguió durante varias cuadras, aumentando el nivel de tensión.

“Me cayó tres, cuatro cuadras atrás y le tiró un peñón a la guagua”, afirmó.
Rocha también expresó su preocupación por el clima de inseguridad y cuestionó la falta de acciones contundentes por parte de las autoridades.

“¿Hasta cuándo uno va a vivir con miedo en la calle? ¿Quién se va a hacer cargo? ¿Quién va a velar por la seguridad de la sociedad?”, reclamó.

La comunicadora advirtió que la situación pudo haber tenido consecuencias más graves, especialmente si hubiese estado acompañada de sus hijos al momento del incidente.

El hecho ha generado reacciones en redes sociales, donde usuarios han manifestado su inquietud por este tipo de episodios y han reiterado el llamado a reforzar la seguridad ciudadana en el país.




 


 


Para que vean, hasta los policías están participando en los realitys. Muy bien, porque son aconsejables. Pero lo bueno sería que en la realidad los policías practiquen eso que dicen actuando frente a las cámaras.


 



 

LA TELEREALIDAD SIGUE ROMPIENDO

 



Vean cómo sigue El Show del Mediodía en el registro de Nielsen. LA TELEREALIDAD es el programa de TV de mayor sintonía de toda la pantalla en todas las horas. Contra esos números no hay quien pueda. Lo mide y establece la empresa que encuesta todo lo que se hace en la radio y la televisión, para que los anunciantes sepan dónde poner sus comerciales. Detrás del programa de entretenimiento de mayor rating, está el noticiario más visto, que se nutre de su herencia.


 

El abogado Osvaldo Domínguez alertó sobre la circulación de informaciones presuntamente falsas relacionadas con el legado del baladista dominicano Darío Ortiz de la Hoz, conocido en el mundo artístico como Dharío Primero.

Domínguez, quien habló en representación de los descendientes del artista, hizo la exhortación debido a que en diversas plataformas han sido difundidos comunicados atribuidos a supuestos representantes vinculados a la entidad RR Entertainment Music, los cuales, según señala, contienen afirmaciones que no se corresponden con la realidad. 
       
Sostuvo que la representación, administración y disposición del legado del cantante corresponde exclusivamente a su descendiente, Robert Ortiz.

Dijo que su representado (Rober Ortiz) tras el fallecimiento del artista en mayo de 2025, fue designado en octubre de ese mismo año por un tribunal estadounidense como único representante legal del patrimonio, con plena autoridad sobre sus obras, derechos y bienes.

El jurista expresó sobre la existencia de un testamento formal registrado en Estados Unidos, en el que se establece la desheredación de varias personas, entre ellas Raphael Primero, Darío Ortiz Jr. y Ranphys Ortiz, quienes, de acuerdo con el togado, no tendrían derechos sobre el legado.

Advirtió que cualquier acción o declaración pública realizada por estas personas constituiría una "falsa calidad de representación".

Domínguez indicó además que la difusión reiterada de informaciones falsas podría configurar delitos como difamación y falsedad en declaraciones públicas, por lo que no descartan emprender acciones legales tanto en República Dominicana como en Estados Unidos.

El abogado recordó que el propio Dharío Primero denunció en vida, a través de sus redes sociales, que sus hijos Ranphys Ortiz y Raphael Ortiz se estaban apropiando ilícitamente de sus obras y de su nombre artístico sin autorización, denuncias que, según afirmó, fueron reiteradas en varias ocasiones, incluyendo un video publicado en agosto de 2024.

Osvaldo Domínguez destacó que no existe decisión judicial que otorgue derechos sobre el legado del artista a las personas señaladas.

Más
Aseguró que las alegaciones sobre supuestos contratos del año 2008 y un presunto fallo judicial emitido en enero de 2026 a favor de terceros han sido rechazadas por la familia y su representación legal.(Diario Libre)

BUENO, POR LO MENOS NO SE CUMPLIÓ AQUELLO QUE DICE: "A LA TERCERA ES LA VENCIDA". HA VENCIDO EL SORTILEGIO DEL REFRAN...

 



miércoles, 29 de abril de 2026

 




El fiscal federal del Distrito de Connecticut, David X. Sullivan, anunció que el dominicano José Luís Rodríguez, de 47 años, quien residía ilegalmente en los Estados Unidos, se declaró culpable ante el juez de distrito de los Estados Unidos, Vernon D. Oliver, en Hartford, de los delitos de fraude de pasaporte y robo de identidad.


Según documentos judiciales y declaraciones realizadas en el tribunal, en junio de 2025, una persona que había salido recientemente de prisión (la "víctima") solicitó una tarjeta de identificación de Connecticut en la sucursal de Waterbury del Departamento de Vehículos Motorizados de Connecticut (DMV).


Al procesar la solicitud de la víctima, el DMV determinó que ya existía una licencia de conducir vigente a nombre de la víctima, emitida en 2001 y renovada en varias ocasiones.


Una investigación determinó que Rodríguez, residente de Waterbury, era el titular ilegal de la licencia de conducir y había usurpado la identidad de la víctima. Los investigadores descubrieron que la identidad de la víctima tenía dos perfiles de huellas dactilares diferentes del FBI, y que el Departamento de Policía de Waterbury poseía registros de arresto y fotografías policiales de Rodríguez posando frente a la víctima.


El 5 de marzo de 2020, Rodríguez utilizó el nombre, la fecha de nacimiento y el lugar de nacimiento de la víctima para solicitar un pasaporte estadounidense en Waterbury. Recibió el pasaporte y lo utilizó para viajar y para fines de identificación.


Rodríguez fue arrestado el 30 de diciembre de 2025 en virtud de una denuncia penal federal, después de haber presentado el pasaporte falso al Departamento de Estado de los Estados Unidos y de haberse hecho pasar falsamente por la víctima y por ciudadano estadounidense.


Rodríguez se declaró culpable de un cargo de uso de un pasaporte obtenido mediante una declaración falsa, que conlleva una pena máxima de 10 años de prisión, y de un cargo de robo de identidad agravado, que conlleva una pena de prisión consecutiva obligatoria de dos años. El juez Oliver fijó la fecha de la sentencia para el 27 de julio.


Rodríguez permanece detenido desde su arresto.

Este asunto ha sido investigado por el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado de los Estados Unidos, con la colaboración del Departamento de Vehículos Motorizados de Connecticut y el Departamento de Policía de Waterbury. El fiscal adjunto Hal Chen está a cargo de la acusación.


PIROU PEREZ



Pirou Pérez presenta su nueva propuesta de jazz, una fusión íntima y sofisticada desde la República Dominicana

La cantautora dominicana Pirou Pérez irrumpe en la escena musical con una propuesta de jazz que destaca por su sensibilidad, elegancia y profundidad interpretativa, apostando por un sonido que honra la tradición del género mientras incorpora matices contemporáneos y caribeños.


En esta nueva producción, Pirou Pérez explora las múltiples facetas del jazz desde una perspectiva íntima, donde su voz se convierte en el hilo conductor de historias cargadas de emoción, sutileza y autenticidad. 


Su interpretación, cálida y envolvente, dialoga con arreglos cuidadosamente elaborados que resaltan la riqueza armónica y la libertad expresiva propia del género.


Con influencias que evocan la esencia del jazz clásico y moderno, la artista logra una propuesta fresca que conecta tanto con los amantes del jazz como con nuevas audiencias, aportando una mirada personal desde la identidad dominicana.


Esta producción representa un paso firme en la consolidación artística de Pirou Pérez, quien continúa posicionándose como una voz distintiva dentro de la escena musical, llevando su propuesta a escenarios que valoran la calidad interpretativa y la profundidad musical.


Pirou Pérez reafirma así su compromiso con una música honesta, elegante y emocional, donde cada interpretación se convierte en una experiencia única. 


Su crecimiento ha continuado; hoy mostrando una confianza, aplomo y presencia que provienen del perfeccionamiento de su arte a lo largo de estos años. En esta ocasión, Pirou lanza su primera producción en el género jazz, y en How High The Moon es acompañada por un sólido trío de guitarra formado por Sebastián Murena (guitarra), Hidekel Martínez (batería) y Marcos Asencio  (bajo).


Su voz se ha enriquecido con el tiempo, haciendo un excelente uso de las letras en la canción inicial "Honeysuckle Rose" y en su interpretación atrevida y rítmica de "I Got Rhythm". 


Pirou demuestra su progreso en su trayectoria musical al seleccionar canciones con tonos, ideas y armonías más complejas. Una interpretación conmovedora de ¨The Shadow of Your Smile¨ de Johnny Mandel la convierte en una hermosa figura vocal que se funde con la guitarra, culminando la canción con un suave desvanecimiento.

¨Lullaby of Birdland¨ arranca con ritmo relajado y acogedor, para luego ser adornada con saltos, giros y scats que la transforman en una fascinante celebración.

 

La introducción a dúo de bajo y voz de ¨How High the Moon¨ es exquisita, con ambos instrumentos flotando suavemente como una brisa antes de que las escobillas de Martínez y la guitarra de Murena la convirtieran en una elegante y fluida interpretación de este gran clásico.


La banda es de primera, sus solos bien pensados, espontáneos, no forzados, la interacción entre el trío liderado por el guitarrista Sebastian Murena hace notar que hay una muy buena química entre ellos; sirviendo de excelente base para los despegues vocales, cantando o escateando de Pirou. Se nota en cada tema un gozo en su canto, una gran complicidad con los músicos. Los arreglos honran a los compositores, así como a las vocalistas y agrupaciones que a través de la historia del jazz han entregado sus versiones.


De principio a fin, ya sea vocalizando introducciones celestiales sin palabras y improvisaciones vocales, o mostrando amplitud vocal y emocional, ritmo, profundidad y terrenalidad en finales frágiles y vulnerables, Pirou respeta y honra a los artistas que la precedieron y esta es su gran decisión de afianzar su paso en la escena del Jazz en la Republica Dominicana. 


Les invito a disfrutar de Pirou - How High The Moon! En todas las plataformas digitales desde el 30 .





De Australia a Oriente Medio: las hermanas dominicanas que llevan el cacao del país al mundo

Las hermanas Jannet y Erika Liriano crearon "Inaru" marca que apuesta por un modelo regenerativo que beneficia a los productores de cacao en República Dominicana

En un mueble en el condado de Queens, Nueva York y entre los recuerdos de una casa paterna en el sur de República Dominicana, comenzó a construirse una idea que hoy cruza continentes: demostrar que el cacao dominicano no solo se exporta, sino que puede transformarse en un producto de clase mundial.

Así nació Inaru, una marca creada por dos hermanas de origen dominicano, Janett y Erika Liriano, que, tras crecer en Estados Unidos, decidieron regresar al país para construir algo más que un negocio: un modelo que revaloriza el campo, el productor y el origen.


Desde pequeñas, crecieron escuchando una misma idea en casa: la República Dominicana es rica. Rica en tierra, en recursos y en potencial. Sus padres, oriundos del Cibao, emigraron en busca de mejores oportunidades para ellas y sus tres hermanas, pero nunca dejaron de hablar de la finca, del cacao, el café y de la posibilidad de volver.


Llegaron a la finca, en un momento familiar difícil, y en medio de ese contexto, entre conversaciones y recorridos por la tierra, la idea volvió a tomar fuerza.

"Ya son dos años de estudio, ¿por qué no ahora?", pensaron.


Días después, el país cerró por la pandemia. Y lo que sería una visita temporal, se convirtió en el punto de partida.

Tras años de estudio del mercado agrícola dominicano, entendieron una realidad clave: el país produce una gran parte del cacao orgánico y premium del mundo, pero casi todo se exporta como materia prima. El valor real se genera fuera.


Chocolate de alto valor

Mientras el cacao dominicano sale del país como grano, en mercados internacionales se transforma en chocolate comercial y de alto valor. Esa desconexión fue el punto de partida.


"Si el cacao es tan valorado, ¿por qué el mercado no reconoce su origen?", se cuestionaron.

La respuesta fue clara: había que crear una marca desde el origen.


"Inaru", nombre que significa mujer, representa no solo a las fundadoras, sino también a la tierra, la fertilidad y la creación. Una conexión con el origen que buscan reflejar en cada etapa del proceso, desde sus empaques hasta los colores pensados para su marca.


El resultado es un producto que apuesta por la pureza: chocolate oscuro, ingredientes orgánicos y perfiles de sabor que varían según la cosecha, como ocurre con el vino.


Típicamente, en los mercados exteriores, una barra de 70 gramos se puede vender entre 8 y 11 dólares, incluso hasta 12 o 15, dependiendo del mercado. También manejan tamaños más pequeños, entre 3 y 5 dólares, lo que en contexto local supera los 300 pesos.


No hay químicos ni nombres imposibles de pronunciar; cuando lo abres hay una historia por dentro. Es un proceso de descubrimiento, porque entienden que primero se aprecia l


Inaru apuesta principalmente por el chocolate oscuro. Menos azúcar, más cacao. No para hacerlo más exclusivo, sino para que se sienta el origen: que cada cosecha tenga matices, que el sabor cambie, que no todo sea uniforme.

"Queremos que la gente entienda que esto no es solo un dulce", dicen.


Que el cacao dominicano no sea un ingrediente anónimo en chocolates extranjeros, sino un protagonista reconocido a nivel mundial.


Pero más allá del sabor, hay un mensaje.


Estrategias internacionales y modelo regenerativo para el cacao dominicano

La marca busca "reeducar el mercado" sobre el origen de lo bueno. Que cuando se piense en chocolate de calidad, se piense en República Dominicana.


Por eso, aunque localmente está a la venta, su estrategia fue internacional desde el inicio. Han llevado su producto a mercados como Corea del Sur, Australia, Medio Oriente y Asia, apostando por consumidores dispuestos a valorar el origen y la calidad.


También están presentes en mercados como Qatar y Arabia Saudita, y han decidido no enfocarse tanto en Europa o Estados Unidos, más allá de la venta de ingredientes, para posicionarse en mercados en crecimiento y con mayor curiosidad por el producto. Actualmente, Australia se ha convertido en uno de sus mercados más fuertes, llevando el cacao dominicano literalmente a uno de los puntos más lejanos.


Desde el inicio, las hermanas entendieron que el verdadero cambio 


debía comenzar en la tierra. Apostaron por un modelo regenerativo que rompe con la dependencia exclusiva del cacao, uno de los principales riesgos para los productores.


"Menos cultivos aumentan el riesgo", explican.


Por eso integraron otros productos como plátanos y guineos entre los árboles de cacao. Estos no solo generan ingresos adicionales mientras el cacao crece, sino que también aportan sombra, nutrientes y equilibrio al suelo.

La meta es clara: que los productores nunca se queden sin ingresos.


Porque, al final, transformar el cacao no es solo convertirlo en chocolate, sino cambiar todo lo que ocurre antes de que llegue a serlo.