domingo, 12 de junio de 2016

¡Tremendo concierto!

Lo de Alejandro Fernandez fue “mucho con demasiado” en Hard Rock Hotel y Casino Punta Cana
¿Qué decir del concierto de Alejandro Fernández en el salón Fillmore, con capacidad para casi 4 mil personas en el Hard Rock Hotel y Casino Punta Cana, con la gente vibrando de emoción, con las canciones de uno de los intérpretes de la canción romántica de más arraigo, armado con un arsenal de  éxitos orientados a provocar  el sentimiento?.

Lo que se pudiera decir pudiera resultar que está de más, porque hay cosas que están hechas para sentirlas, no para explicarlas.

Lo del cantante mexicano sencillamanete, fue "mucho con demasiado", como se dice en la jerga de este tiempo.

Un artista que viene signado por una estirpe y un abolengo que le confiere de por si raigambre, categoría, denominación de origen, que proviene del "padrote" Vicente Fernández, uno de los grandes cantantes de leyenda que aún le quedan a la música mexicana.

Su hijo, apodado el Potrillo, en modo alguno podía ser el resultado de una mutación infame de esas que generan los "artistas paraguas", que protegen con su sombra a figurillas parasitarias que medran alimentándose de sus motrices.

Alejandro Fernández es una realidad por si solo y en sí mismo, y ha hecho camino al andar con pies propios.

Por ello es capaz de pararse en un escenario y desbordarse en canciones hermosas que tanto hemos disfrutado en el disco, en la radio, en las telenovelas, y que forman parte del sentimiendo y el querer de la gente.

Su concierto de anoche fue una mezcla exquisita de temas de su  romántico repertorio en maridaje  con sus rancheras y mariachi.

“Me dediqué a quererte”,  "Se ve va la voz", "Qué voy a hacer con mi amor", "Abrázame", "No se Olvidar",  "Te voy a perder", "Mátalas", "Si tú supieras", "Canta corazón", canciones  que el público repetía a coro, provocando una armonía perfecta entre escenario y aforo, para establecer en la noche un vínculo cálido, lleno de sentimiento y mucha vibra, pese a que algunos opinaban que no era esa su mejor actuación.

Una de ellas, fue la comunicadora  Nuria Piera, quien encontró  fría la primera parte de su actuación, calentando  a partir de la segunda mitad, y rematando cuando entró el mariachi.

La opinión de concenso recogida en el lugar del hecho, empero, es que como todo evento de esa naturaleza, se estila empezar talvez sin mucho rigor, deparando para el final la mejor reserva y las más potentes municiones.

De hecho ocurrió que cuando se produjo el bis, que el artista salió del escenario con el falso final  acostumbrado, para que el público lo llamara con sus ovaciones y reclamos, resultó que ahí fue que interpretó los temas que no podían quedarse, prolongado su actuación por 45 minutos más.


Definitivamente formidable en sus interpretaciones, puesta en escena, y por el calor que le dispensó el público en el emblemático Hard rock Hotel y Casino, que se ha convertido en la meca del espectáculo en República Dominicana, superando las insufribles piedras del anfiteatro de Altos de  Chavón, y cualquier otro escenario.

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NIURKA BAEZ,
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