martes, 28 de abril de 2026

LO QUE DICE ANGEL PUELLO



Un ritmo muchas veces criticado por sus letras, defendido por su fuerza corporal y ahora observado por la ciencia: el reguetón no solo se escucha, también despierta movimiento, predicción y reacción cerebral. 

Por Ángel Puello

Durante años, el reguetón ha sido tratado por muchos como un ritmo menor, simple, repetitivo, callejero y hasta peligroso por el contenido de algunas de sus letras. 


Se le ha acusado de empobrecer el gusto musical, de promover mensajes negativos y de desplazar otros géneros considerados más refinados. 


Pero la ciencia, una vez más, llega para incomodar los prejuicios y obligarnos a mirar con más profundidad lo que muchas veces juzgamos desde la apariencia.


Un estudio publicado en la revista Neuroscience analizó la actividad cerebral de 28 personas sin formación musical mientras escuchaban fragmentos sin voz de música clásica, reguetón, electrónica y folclórica dentro de una resonancia magnética funcional. 


El resultado fue sorprendente: el reguetón produjo mayor actividad en áreas auditivas y también en regiones motoras, especialmente cuando se comparó con la música clásica.


Esto no significa que el reguetón sea “mejor” que Bach, Mozart o Beethoven. Sería absurdo reducir la grandeza de la música clásica a una competencia de activación cerebral. Lo que sí significa es que el reguetón tiene una capacidad muy poderosa para despertar el cuerpo, preparar el movimiento y provocar una respuesta inmediata en el cerebro. La investigación concluyó que, entre los géneros estudiados, el reguetón fue el que más activó la red auditivo-motora.


La explicación más interesante está en la predicción. El cerebro humano vive tratando de anticipar lo que viene. Si puede predecir, se prepara. Si reconoce un patrón, se engancha. El ritmo del reguetón, con su golpe constante, repetitivo y reconocible, le da al cerebro una especie de mapa inmediato: sabe lo que viene, lo espera, lo acompaña y muchas veces lo convierte en movimiento. Por eso una persona puede estar sentada, escuchar unos segundos de dembow y empezar a mover el pie, la cabeza o los hombros casi sin darse cuenta.


Ahí está la fuerza y también la responsabilidad.


Porque una cosa es defender el poder musical del reguetón, y otra muy distinta es defender cualquier letra. 


No se puede negar que muchas canciones del género han caído en vulgaridad, violencia simbólica, cosificación de la mujer o mensajes que no aportan nada positivo a la juventud. Pero tampoco se puede negar que otros exponentes han utilizado ese mismo ritmo para transmitir alegría, superación, identidad, fiesta, barrio, esperanza y orgullo cultural.


El problema no está necesariamente en el ritmo. El problema puede estar en el mensaje que se monta sobre ese ritmo.


Y si ahora sabemos que ese género tiene una potencia especial para activar zonas del cerebro vinculadas al sonido y al movimiento, entonces los artistas, productores, compositores, disqueras y plataformas deben tomarlo más en serio. 


El reguetón no es solo entretenimiento. Es una herramienta de influencia emocional, corporal y cultural. Puede levantar una fiesta, puede unir generaciones, puede mover multitudes, pero también puede normalizar conductas si se usa sin conciencia.


Por eso, desde esta reflexión, como presidente de la fundación "Todo es Posible" hago una invitación directa a los creadores de música urbana en República Dominicana, Puerto Rico, Colombia, América Latina y el mundo: si el reguetón activa tanto el cerebro, activémoslo para bien. Usemos esa fuerza para poner a bailar, sí, pero también para inspirar, educar, elevar, motivar y construir.


El reguetón no está condenado a ser vulgar. El reguetón puede ser alegría, energía, identidad y mensaje. La ciencia acaba de recordarnos algo que la calle ya sabía: ese ritmo tiene poder. 


Ahora falta que quienes lo crean decidan si usarán ese poder para apagar conciencias o para despertarlas.

angelpuello@gmail.com

4 comentarios:

  1. Que vergüenza que ángel de monte en la ola 🌊, la degradación moral y trata de cubrirse sobre las letras y pasar por inocente cuando el sabe, que la música es una basura, igual las letras, pistas montadas que no son creaciones musicales, coño ángel cuernaso que bajo has caído

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  2. Mano, deje de estar creyendo cualquier disparate que usted lea en internet. Mejor siga con sus pseudonimos auto alabandose

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  3. Lo que comenta Ángel Puello tiene una base real, pero es importante entender qué significa exactamente esa "mayor activación" para no sacar conclusiones equivocadas. La afirmación proviene principalmente de un estudio liderado por el neurocirujano y compositor Jesús Martín-Fernández en las Islas Canarias (España), publicado originalmente en 2021. Aquí te resumo los puntos clave para que tengas el panorama completo:1. ¿Qué fue lo que se activó más? El estudio utilizó resonancia magnética funcional para observar el cerebro de personas mientras escuchaban reggaetón, música clásica, folclore y electrónica. Se descubrió que el reggaetón provocaba una mayor activación en las áreas auditivo-motoras (especialmente en los ganglios basales). ¿Por qué sucede esto? Debido al ritmo tan marcado y repetitivo del reggaetón (el famoso beat). El cerebro, de forma casi involuntaria, se prepara para el movimiento. Es como si el cuerpo estuviera "ensayando" el baile antes de empezar a moverse. 2. "Más activación" no significa "mejor música"Este es el punto donde suele haber más confusión. Que un género active más ciertas zonas del cerebro no significa necesariamente que sea "superior" o que te haga más inteligente. Música Clásica: Activa áreas relacionadas con la atención, la memoria y el análisis de estructuras complejas. Es una activación más intelectual y reflexiva.Reggaetón: Activa áreas primitivas y motoras. Es una respuesta más instintiva y física. 3. El factor emocionalEl propio Dr. Martín-Fernández ha aclarado en entrevistas que la música es un fenómeno complejo. La activación también depende de si la música te gusta o no. Si el reggaetón te genera rechazo, la respuesta de tu cerebro será muy distinta a la de alguien que lo disfruta en una fiesta. En resumen: Es cierto: El reggaetón activa más las áreas del cerebro relacionadas con el movimiento y el procesamiento rítmico comparado con la música clásica. El matiz: No es que el cerebro "trabaje mejor", sino que trabaja de forma distinta. Uno te invita a la introspección y el otro te "obliga" a prepararte para bailar.

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NIURKA BAEZ,
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