Retornando a Guernica
Por Carmen celeste Mateo
(mateocarmen358@gmail.com)
Cuando todavía no habeis visto disiparse los humos provocados por la infamia del incesante bombardeo, Héctor Reynoso quiere retornar a Guernica.
Se escucha su lejano cantar gitano deambulando como alma en pena, jurando y perjurando que lo hicieron víctima de una conspiración en el canal de la tele donde tenía su programa, sólo con el siniestro propósito de despojarlo del horario. Qué guay!. Definitivamente tiene una chamba muy mala, el tío.
Solo escuchais: "Pobrecillo Reynoso, lo dejaron flipando y totalmente empanao". Eso ha sonado en todas partes.
Porque talvez sin medir las consecuencias, vale, se desenchufó de la plaza, dando tiempo y motivo para que los hombres que "pierden aceite" urdieran en su contra una alevosa trama, al estilo de las que se acostumbran a montar en esa empresa, que suelen ser muy efectivas y dañinas cuando llegan a la sexta planta, donde por la altura se sienten unos vientos marinos que muchas veces tumban cocos.
Debió entender que allí cualquiera puede estar afincado pero no seguro. Aunque su caso resulta extraño, pues vos sabeis que el señor no sale de los programas que le representan pasta.
Volver para qué, tío?. A enfrentar de nuevo a los hombres que "liquean aceite".?. Eso puede que no sea más que una chorrada, que te puede llevar a volver a cascar de nuevo, si no estás preparado para enfrentar a quienes te quieren espichar, corazón.
Vos habeis perdido una oportunidad de oro, cuando te fuiste o dejaste que te patearan el trasero, porque ahí mismito la cagaste!, teniendo un programa tan rentable, por lo menos en apariencia, porque solo tú y el Bebeto son los dos de la tele internacional que más saben del negocio de sembrar aquí y descosechar en Nueva York, donde crecen los verdes.
No es casual que vos andais con el culo en sendos Mercedes muy mola, demostrando que no son moco de pavo.
Teneis un peazo de coche que ambos deben a las despreciables fritangas de Nueva York que anuncian en la tele.
Qué mogollón de chamba tienen. Perra, muy perra, tan perra que dan ganas de llorar.
Así te digo, y te aconsejo, lo que ya te dije en persona, que si quered retornar a Guernica debeis soplar fuerte, muy fuerte, a ver si el humo se disipa y puedes entrar de nuevo, aunque corres el riesgo de que soplando vuelvas a avivar las llamas y a encender el fuego de los hombres que "filtran aceite" que ahí estarán, dispuestos a no dejaros entrar.
Tenedlo en cuenta!, vale.



Oh y que es?
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