martes, 27 de diciembre de 2011

HOGAR


Cuando te toca vivir solo
Quién más y quién menos ha tenido algún problema doméstico durante sus primeros días en los que ejerce como “solo en casa”. Quizá, por fin, haya conseguido independizarse o bien por estudios ha cambiado de ciudad, la cuestión es que ha dejado de ser un sujeto pasivo a darse cuenta de que las cosas no desaparecen, sino que simplemente alguien ha ido detrás retirándolas.
La comida no aparece por arte de magia en la nevera, el papel higiénico hay que comprarlo, el polvo no se deja caer sobre los muebles para molestarle. Unos pequeños consejos prácticos aliviarán tu día a día durante este período de aprendizaje en el que se maneja solo, sin arrepentirte de tu recién ganada independencia.

Descifrando la lavadora

No olvides añadir el suavizador que le proporciona delicadeza a los tejidos y una fragancia agradable, una circunstancia que facilita el planchado, pues así evita tener que realizar un esfuerzo digno de Hulk para quitar arrugas.
Además es bueno que sepas que protege las fibras contra la fricción de los tejidos entre sí y con otros objetos. Hay que tener en cuenta que se ahorra tiempo y energía de secado, porque facilita la eliminación del agua del último enjuague.

Fregar los platos

La grasa se acumula en la base de ollas y sartenes con una destreza y una pasión difícil de eliminar. Un método eficaz para no dejar que comience a hacer su trabajo es dejar que los restos de comida que puedan quedar adheridos no se resequen. Ponga a remojo los instrumentos que haya utilizado y así terminará antes de lo que se propone fregar.
Establezca un orden de limpieza antes de empezar a fregar. Ordene la vajilla y agrupe platos por un lado, vasos y cubiertos por otro y finalmente, fuentes, cacerolas y sartenes por otro.
Recuerde que existen productos de limpieza con alto poder de eliminar la grasa de manera que no tenga que frotar y frotar hasta dejarse la piel.
Algunos no lo creen, pero si tiene máquina lavaplatos utilícela; es más ecológico que el lavado a mano ya que consume menos energía y agua, eso sí siempre que esté completo. No cometa el error de ponerlo en funcionamiento tan solo con las tazas del desayuno. Utilice el programa que mejor se adapte a la suciedad.
Elimine los restos de comida que puedan obstruir el filtro. Limpie los pequeños residuos antes de ponerlo en funcionamiento. Basta con un ligero enjuagado con el grifo y los podrá ir introduciendo en cada zona, según el tamaño recomendado.
No es recomendable que deje los platos sin lavar durante varios días, se produce mal olor en el interior, aunque hay productos que consiguen eliminarlo. También es conveniente que se informe de cómo quitar la grasa y el detergente del interior de la máquina. Encontrará limpiadores específicos para ello.

Fuera gérmenes

El polvo no le tiene manía, simplemente cae sobre los muebles y el suelo. Si no quiere convertirse en alérgico a los ácaros o simplemente toser sin parar lo más recomendable que use escoba, aspiradora y paño.
Vigile los rincones, las pelusas son recurrentes tras las puertas, especialmente en las casas que quedan cerca de avenidad principales.
Aspire bien bajo el sofá y limpie espejos y ventanas. El baño y la cocina son lugares claves donde se acumulan gérmenes y bacterias. La tarea de limpieza es vital en ambos espacios de la casa. Mármol, fogones, o cerámica son puntos fijos en los que la atención debe centrarse.
Queremos mucho a nuestras mascotas, ellas y los niños interactúan en los mismos espacios, es importante que friegue y barra las áreas comunes.
En el primer caso, utilice agua templada y un limpiahogar de calidad. Tenga en cuenta la calidad de su suelo. Si es de madera es mejor que utilice ph neutro o cerámica.
No se desanime, los primeros días pueden ser difíciles, pero luego será parte de la rutina.(FUE)

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NIURKA BAEZ,
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