No hay que dar muchas vueltas para caer en cuenta de que es difícil sustraerse al encanto de una mujer como ella. Cómo decir que no, si si?. Ahí es que vienen las vainas, y luego acusan a uno de infiel, bandido, cuernero, vagabundo, mujeriego, hombre de mundo, sinverguenza y mil cosas más, por sucumbir a las tentaciones que desde el mismo orígen de la humanidad hicieron "fracasar" a Adán en el paraíso. La historia se repite...Es difícil a veces no echarle un "bocado" al fruto prohibido. Hasta los cardenales, y no de San Luis, caen en el pecado "sin querer, queriendo"...Me pasé otra vez?
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Que TETA tu creyendo?
ResponderEliminarEsas teticas parecen N A T U R A L E S .....
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