jueves, 19 de julio de 2012

EL PARTE DE GUERRA



Para el día 8 de septiembre  se llega la llegada al país de tropas aerotransportadas procedentes de miami y Puerto Rico, pues como ya se ha anunciado los generales George Nader y Symon Díaz se proponen medir fuerzas utilizando como campo de batalla el Estadio Olímpico y el Estadio Quisqueya. Dos escenarios que van a definir la cpacidad de acción, de movilidad y fuego de ambos generales en el espectáculo de la guerra. Se han hecho llamados a la ONU para que intervenga y trate de impedir esta innecesaria confrontación. Mientras estos dos grandes líderes militares reunen fuerzas que incluyen Aviones F-18, buque lanzacohetes, tanques blindados y cañones de 20 pulgadas, el coronel Cesarito se encuentra refugiado en el búnker del hotel Jaragua observando el panorama sin involucrarse. Lo propio está haciendo el coronel del espectáculo conocido como El Cangrejo, quien como se sabe tiene su centro de operaciones en el paralelo Maunaloa, recinto habitual de los veteranos de la guerra como el comandante Anthony Rios, que se conoce el terreno de combate como la Z de su abecedario, el ex capitán Camboy Estévez, quien perdió la Batalla de "Mi Calle Triste", porque ahora las calles están alegres con muchos colmadones y los denominados "drinks".  El ex coronel de Infantería José Manuel Calderón, a quien un casquillo de bala que le impactó en la cabeza lo dejó preguntando "Luna, dime tú si ella me quiere", tema que el general Wilfrido Vargas transformó en "El Loco y la Luna". El coronel Cangrejo no puede irse a favor de ninguno de los grandes generales en combate, porque lo que comanda es un batallón de viejos soldados con un arsenal  que dista mucho de las armas modernas y la tecnología de hoy día. Alguien sugirió que su regimiento sea declarado como un Museo de Guerra, aunque no han faltado los que a su vez consideran el recinto como un Cementerio de Guerra.
Hay un viejo comandante del espectáculo que también desearía entrar en la confrontación contra el general Symon. Ese tiene como su teatro de operaciones precisamente un teatro: El Teatro Nacional, que desde hace muchos años mantiene bajo su control y nadie puede incursionar en ese perímetro sin su permiso. Tal es el panorama que presenta el escenario de guerra del espectáculo, y que enumeramos en nuestro Parte de Guerra.


Ultimamente hay un movimiento en el área femenina de la guerra, con el retorno al país de la Comandante Mariasela Alvarez, quien hace unos años abandonó el centro de operaciones para concentrarse en Europa. La hermosa militar, que fue reina mundial de la milicia femenina, ha conformado un regimiento con tropas mixtas de varios países, donde participan algunos militares extranjeros, como es el caso de colombianos, argentinos y españoles, junto a un grupo de alistados criollos. Mariasela se ha propuesto iniciar operaciones desde el paralelo 9 a las 10:30 de la noche, en un horario que inevitablemente la enfrentará con el Ejército de la llamada Diva que está  apostada en el Paralelo 11. Los observadores externos dicen que la comandante Mariasela está confiada en que barrera con el enclave ce La Diva facilmente, por su novedad, originidalidad y modernidad de su armamento.
Hay quienes opinan, sin embargo, que la Diva es una veterana de guerra con astucia y muy marrullera, que de seguro para a oponer resistencia a quien una vez fue  su amiga, y con el tiempo se convirtió en su archirival, y quien no pierde la oportunidad de dispararle un torpedo, cada vez que puede....


Mientras las tropas se alistan para combatir en las noches, un grupo de viejas de programas de fines de semana juegan a ser abuelas. No tienen más nada que ofrecer  por lo que merecen una pensión, y la conderocación con la Orden al Mérico del Guanajo, para que sigan criando muchachos.


Siguiendo con el parte militar. Se han recibido noticias de que El Comandante Aníbal Bravo está de nuevo en el terreno de operaciones, vistiendo su traje militar y tratando de entrar en combate. Como uno de esos extraños casos de la vida, se ha producido el hecho de que un militar de nacionalidad haitiana, y que pertenecía a las tropas del Comandante en los años ochenta, que lleva el nombre de Felizcumbé, le está haciendo un reclamo. Felizcumbé está preguntando que dónde está El Gatito, al cual le cantaba y que deseaba comprar. Bravo  refiere que ese Gatito se murió hace tiempo, lo cual no cree Felizcumbé, quien se ha armado de un extraño revólver, para ir a pedirle cuentas al comandante.  El arma tiene características muy extrañas, que ponen en duda que Felizcumbé pueda  disparar y eliminar al comandante Bravo. Viendo el arma, habría que ver quién muere con el disparo....


A la zona de combate se ha reportado el Comandante Zafiro, que algunos creían desaparecido en combate. Ha retornado con nuevos brios, luego de admitir que desperdició más de 700 mil dólares en pertrechos inservibles, que no le servían para la guerra. El Comandante Zafiro dice estar recuperado, y por ello el alto mando nacional le ha dado la oportunidad de que se reintegre a las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, los organismos de seguridad mantienen una vigilancia en torno a él. Hay órden de que ante cualquier desliz o recaida, sea fusilado sin ni siquiera pasarle por un consejo de guerra.

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