Hola Joseph:
Los juicios de valor
y la competencia desmedida llenan de conflictos y malos sabores las relaciones
humanas. Una comunicación asertiva puede
llenarnos de conocimientos, mejorar las relaciones y darnos esas bellas emociones
positivas que construyen el camino diario llamado felicidad... Más en mi
artículo de esta semana..
“ESTÁS EQUIVOCADO”
www. diegososa.info
Hace unas horas tuve una conversación donde osé expresar mi
opinión sobre un tema en que estaba en desacuerdo con los demás. Era el único que no tenía la nacionalidad de
los demás y era mi forma de ver una actuación del conglomerado.
“Estás errado en tu forma de pensar”, me dijo en varias
ocasiones uno de los presentes. Pero… no
les digo que ellos están equivocados, sólo que pienso diferente.
Pensar que los demás están equivocados es una forma de
tratar de ganar una discusión. No creo
que siempre las discusiones tienen ganadores.
Cuando se trata de formas de pensar diferentes cada uno está en su
derecho. Puede ser que alguien termine
convenciéndose de lo que el otro dice, pero puede ser que no. No siempre existen soluciones únicas para una
situación. Se puede llegar al mismo fin
tomando caminos diferentes. Y podemos
llegar a lugares diferentes, porque queremos ir a lugares diferentes.
Una cantidad enorme de frases demuestran que pensamos
nocivamente y dicen más de cómo pensamos de lo que creemos decir. “Es un incompetente”. Decir esto es demostrar que pensamos
superficialmente en la situación. Al
preguntarnos: ¿Por qué pensamos que es un incompetente? Quizá obtengamos la respuesta a nuestra real
preocupación. Tal vez es que la persona
no está cumpliendo con lo que esperamos de ella. Entonces podemos partir para una solución,
que sería: ¿Lo podemos capacitar? ¿Esperamos más de lo que puede dar? ¿Hay
alguna forma de hacerlo que cumpla con las expectativas del puesto? O quizá
tengamos que deshacernos de la persona... pero sólo después de saber por qué no
cumple con los resultados que esperamos.
La mentalidad de querer ganar no nos permite un diálogo
abierto, nos hace querer imponernos y nos limita la posibilidad de aprender de
otras opiniones. Joseph, pensar que otro
está mal es un simple juicio de valor y nos descalifica para seguir una
discusión. “No tengo la misma opinión”,
sería una frase para abrir un diálogo sin el deseo de ganar. ¿Qué es ganar? ¿Qué gano con ganar? Simplemente orgullo, y creo que no sirve
siquiera para tener una autoestima sana, porque muchas veces uno se basa en que
haya un derrotado y no el simple hecho de sentir que tenemos habilidades para
algo en específico.
En la mayoría de las discusiones hay un perdedor... y también
una gran perdedora... la relación. No
importa cómo termine la discusión, la próxima vez no será igual. La relación se va deteriorando en varios
sentidos. Conozco personas que nunca
pierden una discusión... son los sabelotodo y no hay forma de que acepten una
opinión diferente. Si no escuchan
alternativas: ¿Cree que podrán aprender a la misma velocidad que los que se
abren a opciones? Le dejo la respuesta a
su deliberación. Y le incentivo a que
dialogue más de lo que discuta... la comunicación es una bella parte de las
relaciones; si la usamos al máximo seguro seremos más felices.
Más sobre este tema en mi libro:
Mi Binomio
© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor y
Coach de Empresas y Profesionales. Mercurio Entrenamiento y Consultorías




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