AQUELLOS AÑOS DORADOS JUVENILES
La primera publicación que hicimos, con la que nos iniciamos en la comuniación como aficionado, sin haber aún estudiado, fue el periódico La Crítica, mimeografiado, que circulaba en la vecindad del sector de María Auxiliadora, donde desarrollamos la infancia.En La Crítica se incluían todas las noticias sociales y los acontecimientos vecinales, lo que generaba una rápida venta de la publicación.
Desde que el pequeño periódico entraba en circulación, que se pregonaba por las calles de la vecindad, de inmediato todos los vecinos y residente de las calles A, B, C, J, G, del sector, procuraban los ejemplares para ver si se había publicado algo de ellos.
Con la venta de los ejemplares a dos centavos sustentábamos nuestra "industria editorial".
Recuerdo que la gente se tomaba muy a pecho lo que ahí se decía. Muchos se sentían bien cuando por ejemplo se destacaba el buen pitcheo de un jugador del equipo de beisbol aficionado de la barriada. O cuando se comentaba que la fiesta de 15 años de una de las chicas del barrio había sido muy lucida.
En cambio andaban buscando al editor cuando lo que se decía no era del agrado de alguna familia, como la vez en que escribimos que la muchacha más bonita de la vecindad, se había comprometido con un tipo que parecía "un tanquecito de gas propano".
Hubo que permanecer en perfil discreto para evitar consecuencias....
Otro de nuestros experimentos jueniles en la comunicación lo desarrollamos en el Liceo Unión Panamericana, cuando estaba ubicado en la Plaza de la Cultura.
Con el mismo formato de impresión a mimeógrafo lanzamos "La Voz del Tercero A", un periódico estudiantil que circulaba en todo el liceo, con precio de venta de tres centavos.
La circulación del periodiquito provocó varias controversias, pues los cuestionamientos públicos que hacíamos a los métodos de enseñanza de algunos profesores se convertían en temas de debates en las aulas.
Recordamos que uno de los profesores nos quería "comer vivo" porque habíamos criticado su rigidez y ortodoxia en las clases de historia
Desde esa época juvenil aprendimos a conocer la idiosincracia de la gente con relación al oficio de la comunicación.
Hoy como ayer sucede igual. Si escribes bien de alguien se siente halagado, pero si la crítica es negativa eres su enemigo...un vendido y un bandido.


lo mejor de todo es que la gente es por inercia mas criticable que admirable. Y cuando un periodista critica a alguien (usualmente con razon) entonces ese alguien, en vez de tomar una actitud reflexiva y humilde, lo que hace es tomar una actitud de dictadores y despostas
ResponderEliminar...y no hay que decir que después de la publicación del tanquecito ó del gordito, se acabó el periodiquito. ...!no, por ná!!
ResponderEliminar¿Y no será Joseph, que usted taba "haciendo cocote" con la muchachita más linda del barrio, y vino este riquito "saltapatrá", y atento a billetes, se la consiguió? Y usted como en ésa era que pensaba "en esos momenticos", no pudo aguntar "el fuetazo", y "le entró" al tanquecito, digo, al gordito. ...je je je
!A las cosas de la adolescencia!!
!RECORDAR ES VIVIR!! ...¿Eh Joseph?
Mimeografo, cuando se dañaba el Stencil... a repetir todo hasta que apareció ese liquido blanco que no recuerdo su nombre, mucha maniguetas que se daba, en especial para época de Examenes...
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