miércoles, 25 de diciembre de 2013
Zorro conoció y compartió en numerosas ocasiones con don Luis Vigoreaux, el principal productor de programas de televisión de Puerto Rico en los años 70 y 80.
Era la época en que teníamos un pie aquí y otro allá, viajando a cada mnomento a la isla, y participando como jurado del Festival de la Canción y la Voz Internacional, en el que ganó el primer lugar Carlos Alfredo y luego Sergio Hernández.
Siempre coincidíamos, y hasta nos sentábamos juntos en el teatro desde donde se transmitía el festival por WAPA TV, Canal 4, con Cristina Saralegui, en la época en que era editora de la revista Cosmopolitan, que no estaba todavía en televisión. Por igual con Luis vigoreaux, el papá de Luisito Vigoreaux, que le siguió los pasos, y su esposa Lydia Echevarría.
Una señora muy amable y sociable, que sin embargo cometió uno de los crímenes más abobinables, que conmovió a la sociedad puertorriqueña, y que tuvo amplio impacto en el ámbito internacional.
La señora Echeverría, en un arranque de celos, porque su esposo la abandonó para meterse con una jevita, pagó a un grupo de asesinos por encargo que secuestraron a Luis, lo asesinaron y quemaron su cuerpo en el baúl de su Mercedes Benz.
La trama se descubrió de inmediato, y esta señora fue apresada, condenada, y purgó 13 años de prisión.
Pero obtuvo su libertad, cuando debió haber merecido una cadena perpetua. Salió de la cárcel a hacer teatro, a trabajar como actriz, a representar la vida que ella le había quitado a Vigoreaux, como si nada hubiera pasado ni hubiera hecho. Los alcahuetes de la prensa puertorriqueña se encargaron de relanzarla como toda una heroida.
Hoy día esta señora está enferma. Recien acaba de salir de un hospital, padeciendo de problemas de salud.
Y hay que ver lo que dice a la prensa. Vean esto:
“Mi profesión muere cuando yo lo haga. Un actor nunca deja de serlo hasta su muerte. Seguiré trabajando en este campo que tanto me apasiona. Después de todo, sigue habiendo Lydia Echevarría para rato”, enfatizó, en declaraciones escritas.
El demonio que le posee, vive aún a ella.... No me diga nadie que no es así.
Nosotros nunca aceptaremos a Lydia Echeverría, por más que quieran pasar la página.
Sigue siendo para nosotros una mujer despreciable, y nbo tenemos que explicar ni dar razones...
Que la perdonen los boricuas y quien quiera hacerlo...
Que cumplió su condena?
Para Zorro hay deudas que no se pagan y penas que no se cumplen.
El infierno es chiquito para aceptar ciertas almas....
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Pero a ella le cantaron 208 anos de carcel que aunque no eran suficientes yo creo que eran aceptables. Lo que pasó fue que el sabroso de pedro roselló alegando problemas de salud la mandó para su casa a vivi y podia salir a la calle con la condicion de que estuviera todas las noches antes de las 8:00. Ella aprovecho y reinicio su carrera.
ResponderEliminarFue uno de los crimenes mas horrendos que recuerde. Si hubiera sido en EU la hubieran condenado a muerte. Es una asesina fria. Ni en eso la pegan los boricuas que no tienen nada que los identifique. Pobre paisito.
ResponderEliminarEl Zorro no olvida y yo tampoco. No conocí a Vigoreaux, pero ese crimen conmocionó a mucha gente. Hay cosas que no se olvidan tan facilmente, leiste Moliné?
ResponderEliminarElver Dugo
A vieja simbeguensa como todas boricua ese país es una vergüenza para la sociedad.
ResponderEliminarAy solo se mira droga,despredadore de menores,violaciones,pájaro,cuero varacto,prostitución,asesinos,sabandija, buenos en siendo males de la sociedad de hay salen.
esta vieja asesina no le basto que una de sus hijas se suicidara por el cargo de conciencia de un pecado ajeno,mil veces maldita Lydia,el infierno te espera.......logico,Pedro Rosello del partido nuevo progresista,canchanchanes de Figueroa Agosto (Junior Capsula)
ResponderEliminarYO TAMOCO OLVIDO'....RECUERDO K EN LAS INVESTIGACIONES SALIÓ A RELUCIR.K ELLA TENÍA UNA RELACIÓN CON EL ASESINÓ....EL SUICIDIO D LA HIJA FUE ALGO MUY PENOSO ....ESA MUJER ES UN DEMONIO HASTA EN LA MIRADA SE LE NOTA....«la yegua»
ResponderEliminarNo solo es ella allá en Puerto Rico, aquí hay gente que ha matado fríamente y luego han buscado la forma de salir limpio cogiendo poca cárcel. Luego han vuelto a ocupar posiciones cimeras en la vida pública. Son muchos, pero recordemos a uno que luego de haber asesinado a su esposa en el parqueo de un céntrico hotel, estuvo breve tiempo preso y luego fue juez de la Junta Central Electoral y aún encabeza la principal entidad deportiva del país. Para no mencionar por respeto a un conocido periodista ya fallecido.
ResponderEliminarMato a Berrido, y se pensiono el desgraciao, con to los cuartos der mundo.
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