La maratónica fiesta que cansó a los locutores
Por Johnny
Arrendel
El Círculo
de Locutores Dominicanos, según me cuentan, organizó una fiesta de Navidad para
sus asociados que le quedó muy bien, si se toma en cuenta que la institución ha
partido de cero.
La nueva gestión
que preside Ana Daisy Guerrero pudo arreglárselas para que la actividad festiva
se desarrollara dentro de los estándares de dignidad y con un orden y
entusiasmo manifiestos, sobre todo en sus primeras horas.
Sin
embargo, la directiva que también integran Bismark Morales y Rubén Darío Aponte,
incurrió en un fallo que redujo los niveles de satisfacción entre los
comunicadores que asistieron al encuentro en las instalaciones del Colegio de
Ingenieros, Agrimensores y Arquitectos (CODIA), de la Ciudad Colonial.
Postergaron
el momento de las rifas, bajo el errático argumento de que el interés decaería si
las realizaban más temprano.
Era la una
de la madrugada y todavía se había efectuado ni siquiera un sorteo, por lo que agotados,
muchos locutores decidieron retirarse y a algunos que posteriormente salieron
agraciados les fueron anuladas las entregas.
Es una mala
tendencia que tiene los organizadores de fiestas empresariales e
institucionales, servir tarde el almuerzo o la cena, y dejar la rifa para el último instante.
Incluso,
aquello de que quien no está presente al momento de de sacar los boletos pierde
el chance, debería ser revisado en las empresas. Así se quiere obligar a los
empleados a ir a la fiesta, lo que en cierta forma violenta sus derechos.
En el caso
de los gremios y otras instituciones, con anotar a los asistentes debería ser suficiente
para que sean elegibles, y aun si tuvieran que marcharse antes de terminar la
fiesta se les entreguen lo que puedan ganar.
Para
motivar la asistencia a la actividad deberían montarse otros atractivos específicos
para los presentes, como premiar a los mas entusiastas, realizar concursos de
canto, baile o animación, etcétera.

Johnny Arrendel, y tu eres de los que todavía vas a esas fiestas a sacarte una plancha o una batidora?. Superate, hijo.
ResponderEliminarQue pasa Amaya? Yo laboro en condiciones de beneficios excelentes. No ves que en ese caso escribo en calidad de intermediario.
ResponderEliminarme gusto el boche que Arrendel le dio a la pasadita de Amaya..
ResponderEliminarArrendel, Amaya no sabe leer, no entendió cuando dijiste -según me cuentan-, que fue que te contaron, que tú no estabas ahí y solo estás haciéndote eco de quejas que te dieron y exponiendo el caso.
ResponderEliminarArrendel, no te ofendas con Amaya, es que ella no sabe leer, ah y ni se disculpará tampoco, no lo esperes.