De nuevo les recuerdo que en marzo de 1995 en que se iniciaba el programa Merengala, como parte la nueva programación de la recién remodelada Radiotelevisión Dominicana, que el gobierno japonés mediante una donación de equipos convirtió en una televisora "premium", nuestra compañera Nikauly de la Mota, co-presentadora del mismo, no tenía los conocimientos ni la experiencia que hoy exhibe en estos tiempos.
El programa se grababa los martes, porque era el día más factible para contar con las orquestas. Dificílmente se hacen fiestas o se toca ese día, por aquello de "martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes".
Para nosotros era un día estratégico que facilitaba la dinámica del programa, y nunca quisimos que nos cambiaran el día de grabación, aunque algunos músicas se quejaban debido a que cuando iban al programa estaban sacrificando su día libre.
Pues les conté en una ocasión pasada que Nikauly se equivocaba tanto que los técnicos del canal hacían chistes a sus espaldas, o se reían de ella detrás del ciclorama o la escenografía.
Nosotros, empero, confiábamos en sus posibilidades, pues sabíamos que ella no se iba a quedar sencillamente como una mujer bonita, de las que fungen como azafatas o maniquíes en la televisión.
Y el tiempo nos dio la razón.
Persistiendo y en un denodado afán de superación, Nikauly ha podido sustentarse con su propio proyecto , tras haber agotado varios ciclos en diferentes programas y canales.
Anoche, durante la gala del Premio al Mérito Periodístico, en acto celebrado por Acroarte en el El Embajador, Nikauly nos dejó gratamente impresionados con su desempeño como animadora y conductora de la ceremonia.
Se "botó bien botada" la Nikauly, haciendo ostentación de un dominio escénico, una facilidad de expresión, que aunque estaba "libreteada" y "teleprompterizada", se pudo constatar con su magnífico desempeño, que la tecnología que se estaba usando fue para ella un soporte auxiliar con el que jugaba sin dejarse mecanizar.
Es algo importante que no todo el mundo logra cuando tiene de frente una pantalla con teleprompter, que se le escucha muy leído.
De verdad que deseamos felicitar a Nikauly. Demostró que a diferencia de la gran mayoría de las muchachas de ahora, ella acumula la suficiente capacidad y experiencia, como para ser conductora femenina de un premio Soberano.
En ese rol quisiéramos verla en una próxima ocasión.


Yo fui una vez a una actividad donde ella era la maestra de ceremonias y quedé igual que ud., gratamente impresionada, parece otra persona. Muy bien.
ResponderEliminar