Deportistas en “olla”, o cuando la pava ya no pone donde ponía
Por Orlando Holguín
En una barbería, conversando con el peluquero acerca de nuestros vástagos y sus aficiones deportivas, le dimos larga a la conversación y caímos en los aspectos económicos de los deportes.
Nos relató que conoce el caso de un deportista local que ganó una inmensa cantidad de dinero y actualmente está, como dice el dominicano jocoso, en “malaria”. Ahora bien, los casos de deportistas que acumularon una gran fortuna y no solo se van la quiebra, sino que se ven metidos en asuntos legales al quedar endeudados hasta con el fisco, no son más graves aquí en el patio. La famosa consultora Schips Finanz en una ocasión publicó que un 30% de los deportistas activos de ese momento estaba en ruina, y agregaba que un 50% terminaba su carrera arruinado económicamente. En este sentido, hay casos muy conocidos de deportistas que, según se dice, de ser multimillonarios en la moneda más poderosa del globo terráqueo, pasaron a la funesta miseria.
Comencemos con un caso muy peculiar por tratarse de una mujer. Se dice que la galardonada basquetbolista Sheryl Swoopes, considerada una de las mejores jugadoras de la WNBA (Women’s National Basketball Asociation) despilfarró unos 50 millones de dólares.
Lenny Dykstra, a quien todos recordamos por haber vestido el uniforme de los Mets de Nueva York y el de los Filis de Filadelfia, quedó enredado con unos 30 millones de dólares. Su derrumbe económico, entre otras razones, vino por malas inversiones realizadas. Su caso es más patético debido a que fue encarcelado.
Otro caso que llama la atención, es el de Evander Hollyfield, quien según los medios despilfarró unos 250 millones de dólares. Si es así, Hollyfield demuestra tener más materia gris en los puños que en el cerebro, digo yo, ¿no?. Después de todo eso, hasta terminó siendo bailarín, y no precisamente en el ring.
John Daly, dos veces campeón de la PGA, tiró por la borda unos 60 millones de los verdes. En su autobiografía, Daly narra cómo perdió 2 millones de dólares en un casino en una sola noche. Si usted gana unos pocos chelitos y es de los que visita los casinos, tome este caso como ejemplo. Claro, al final de cuenta el dinero es de cada quien y hace con él lo que le venga en gana.
Hemos visto a Mike Tyson en la tele tratando con palomas, y que sepamos no es médico veterinario ni un filántropo. Por supuesto, admiramos este bonito gesto de Tyson. Ahora bien, después que, según los medios, gastó unos 400 millones de dólares, no digo yo ponerse a bregar con palomas, canguros y hasta con el demonio de Tasmania. Tyson se declaró en quiebra en el año 2003.
Lawrence Taylor, linebacker de la NFL y por demás un Salón de la Fama, gastó 50 millones de dólares, según se cuenta a causa de su adicción a la cocaína. Hay que tener una nariz respetable y más pronunciada que la de Cyrano de Bergerac para despilfarrar 50 millones (de los que traen a Washington) en consumo de doña Blanca la mortal.
Uno que ganó alrededor de 110 millones de dólares, fue el ex astro de la NBA Antoine Walker. Llegó incluso a dar cheques sin fondos y terminó endeudado. Se habla de que al final de su carrera, Antoine mantenía a unas 70 personas. Por supuesto que manteniendo a muchos vagos se van millones y millones bien ganados.
Para no alagar la lista y por falta de espacio, se pueden mencionar otros supuestos casos como el de Latrell Sprewell (NBA), Michael Vick (NFL), el Quaterback Mark Brunell (NFL), el tenista Bjorn Borg, la velocista Marion Jones, Scottie Pippen (NBA), el fino bateador Tony Gwynn (EPD), Dennis Rodman, el boxeador, Leon Spink, Eddy Curry y Kenny Anderson (NBA), entre otros famosos.
Sin profundizar ni tratar de realizar un análisis sociológico ni financiero (porque no somos expertos en esas materias) sobre cuáles han sido las causas de todas estas fortunas tiradas al aire, podríamos decir que un deportista no es en sí un hacedor de dinero, es un generador del mismo mediante un contrato que tiene un final. Salvo que la figura deportiva se asesore y se rodee de expertos, salvo que realice buenas inversiones y lleve una vida comedida, una gran fortuna podría irse a pique en poco tiempo. Miremos el caso de Samuel Sosa, el cual hoy día muestra una estabilidad económica envidiable, con grandes inversiones en varios países quizás gracias a su decisión de utilizar asesoría.
Inmediatamente un deportista deja de ganar cuantiosas sumas de dinero, sabe que si no se organiza, si se la pasa gastando papeletas a diestra y siniestra, sin que existan las jugosas entradas de los abultados acuerdos, sencillamente, si no se da cuenta que, finalizado el contrato, ya la pava no pone donde ponía, las cuentas bancarias comienzan a sentir los efectos de la buena vida, del despilfarro, del consumo de caras y suntuosas bebidas, de las inversiones en mujeres vanidosas, de las visita al casino y de los vicios más letales.
En el caso local, los deportistas, sobre todo los peloteros de Grandes Ligas que son los que más hacen fortuna, saben que dos mega hembras, llamadas también “mega mamis”, podrían consumir un dineral en poco tiempo.
Un millón de dólares en Estados Unidos, es un millón de dólares, pero un millón del pobre peso dominicano se le pueden escapar a un deportista en dos salidas con dos o tres muñecas de ésas que saben cómo impresionar a esos muchachos con educación escasa, que carecen de lo que el dominicano común llama “muela” para conquistar a una damita de sociedad, por lo menos a una de clase media alta, o cómo se dice, a una chica de su casa.
En vez conquistar a una muñeca de porcelana, se lanzan a la conquista de un modelo made in Silicon Valley, ¿y a base de qué lo hacen? A base de puros “papeletazos”.



De los peloteros dominicanos se pueden sacar muchas historias como esta, desde los que han llegado a grandes o los de ligas menores, a uno de ellos lo firman por 1 millon de dolares, y en poco tiempo derrocho todo el dinero hoy vive donde nacio en Pantoja.
ResponderEliminaraqui la historia
http://tiempoextra.do/mlb/como-un-prospecto-de-los-yankees-enterro-su-futuro/8491/
cuando tienes exito la regla numero uno para NO morir pobre es olvidarte de tus raices. Punto!~ Tus raices son pobres por un motivo!!
ResponderEliminarSe le olvido mencionar al pitagoras y al capotillero que despues de quedar en olla, tubieron que prostituirse vendiendo el trasero, y ahora ya nadie quiere sus servicios porque estan ya muy descalabradas las dos y Han optado por darlos gratis ,
ResponderEliminarOdalis Perez ta en olla y evelina rica.....
ResponderEliminarSerá por eso ese accidente tan extraño que murió
EliminarMike Tyson se hizo pobre precisamente porque NO olvido a sus raices. Sus amigos de infancia se dieron la gran vida con el. Le sacaron autos, casas, viajes de todo! Cuando uno llega a cierto nivel economico, lo que debe hacer es cambiar de amigos y buscar amigos que aporten como hizo Sammy Sosa. Cuando eres pobre y te vuelves rico, tus amigos se vuelven tus enemigos por un asunto de envidia.
ResponderEliminarLo de Holyfield fue un socio que lo quebro en una inversion de dealer de autos y la demanda de sus 5 ex esposas.
Por ultimo, declararse en bancarrota en USA NO signifca que este quebrado. Significa la reestructuracion de las deudas. Donald Trump es un especialista declarandose en bancarrota.
Co.... pero por el amor de Dios!, es que no pueden mencionar ni siquiera por una vez al Capotillero en los comentarios?
ResponderEliminarAnónimo 14:34 Esta celoso? El Capotillero es famoso y tu no. La envidia te mata.
EliminarSiii parece que el anónimo 14:34 creció junto con el Capotillero y el le sacó los piés olvidándose de sus raices.
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