sábado, 31 de diciembre de 2016

Hablando a calzón quitao'

El oficio de reportero en el descrédito
Las universidades están llenas de estudiantes de Comunicación, por igual las escuelas de locución tienen estudiantes por “pipá”.

Estudiar la carrera de comunicación nunca había sido tan atractivo como ahora, pese a ser una profesión que no es de las mejores pagadas en los periódicos, la radio y la televisión.

Pero las cámaras, los micrófonos , las redacciones de los diarios, poseen un dulce encanto, que parece ser el de la fábula alemana del Flautista de Hamelín.

Pero cuánta gente mediocre e incapaz, sobre todo en la labor como reporteros  de los principales noticiarios del país, cuyo trabajo, como ya se ha criticado, deja mucho que desear, por el nivel de imprecisión y de torpeza  con que lo muchos.

¿De qué le vale a un noticiario con cámaras ultramodernas HD, enlaces de microondas, satelital o de Skype, puestas al servicio de gente que ni siquiera es capaz de articular 5 palabras con criterio y sentido, pues se sitúan al margen del hecho noticioso que están reportando, por desconocimiento e ignorancia del asunto que se trata?

Una tecnología “de punta”, al servicio de gente que no llegan ni al nivel de ¡lápices y sus sacapuntas! de las escuelas básicas.

No es nuestro deseo ser muy duro, pero el que pretenda asumir niveles de profesionales, usurpando funciones y posiciones que no les pertenecen, debe estar preparado para recibir los embates de quienes no transigen con la mediocridad.

Un reportero verdadero debe ser capaz de discernir, evaluar, y categorizar  en términos conceptuales, los sucesos que producen  las noticias en el lugar del hecho.

Como sucedía antes, en la época de Noticario Cristal,  con “La Noticia Viva, desde el lugar del hecho”, Noti Tiempo,  Radio Mil Informando, Informativo Nacional, Radio Noticias, Radio Reloj Nacional, Cadena de Noticias.

Antes, los reporteros escuchaban tiros, o una ráfaga de ametralladora, y se dirigían al lugar del hecho para captar en imágenes o transmitir la noticia, a riesgo de ser herido o muerto por un disparo. ¡Eran verdaderos reporteros de guerra!. Se la jugaban, pero hacían su trabajo bien.

Hoy día escuchan un tiro, aunque sea la explosión de un cohete chino,  y son los primeros que salen huyendo con todo y cámara, y se meten debajo de una cáma.¡El juidero!
por aquello de que no se diga “aquí murió”, sino “por aquí corrió”.

Y claro está son tiempos diferentes, pero ello no exime  a ningún reportero de su responsabilidad en el oficio de transmitir las noticias, con propiedad y buen desempeño sin cogerlo suave,  haciéndolo tan mal.

Se creen muy internacionales porque copian el cantadito  de los reporteros de Univisión, sin reparar en que no pasan de ser una mala caricatura.

Bueno sería que dejaran de transitar montados  en el carro de concho del facilismo y las improvisaciones, pues a los mismos no les cabe  un parche ni una mano de ferré más

3 comentarios:

  1. Pero es que cuando tu no sirves ni para guardia o policia te meten de reportero periodistico . Que paisote tenemos cojollo

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  2. Ser reportero no es el fin. Ser reportero es solo un escalon, el fin es ser bocina. Todos esos jovenes han visto el dineral que deja el bocinaje y logicamente no van a ser bocina de un dia para otro. Tienen que ir peldaño a peldaño y por eso hay tantos reporteros en el medio.

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  3. En mi opinión, la labor más rescatable es realizada por los reporteros de SIN, por su precisión y la calidad de sus reportajes.

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NIURKA BAEZ,
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