viernes, 25 de mayo de 2018

Peloteros sancionados por dopaje, ¿irán al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano?
Por Johnny Arrendel
Más del  40 por ciento del total de jugadores suspendidos por el uso de sustancias controladas en las Grandes Ligas son dominicanos de nacimiento  u origen.

Los casos más recientes son los de Wellington Castillo, receptor de los Medias Blancas de Chicago, y la superestrella Robinson Canó, quien ha sido “la cara” de los Marineros de Seattle.

Durante el primer tercio de marzo, a inicios de temporada, la Oficina de Grandes Ligas había anunciado que el criollo Jorge Bonifacio, de los Reales de Kansas City, fue suspendido por 80 juegos al dar positivo a la sustancia boldedona.

A Canó lo que se le detectó fue el uso de un potente diurético que los reglamentos antidopaje  ubican como recurso para enmascarar el consumo de moléculas que sirven para aumentar el rendimiento deportivo.

Por ejemplo, Manny Ramírez, fue castigado tanto por el uso de esteroides como por productos para disimularlos o revertir sus efectos secundarios, tales como la disminución de la libido y potencia sexual.

Entre los 32 dominicanos que figuran en la estigmatizante lista sobresalen otras superestrellas, además de Canó y Manny, como es Alex Rodríguez, el más mediático de todos los players activos y retirados.

Integran ese colectivo, exponentes estelares, buenos, regulares o del montón, como Miguel Tejada (bautizado como el Pelotero de la Patria), Nelson Cruz, Johnny Peralta, Bartolo Colón, José Guillén, Édison Vólquez, Ervin Santana y Neifi Pérez,  Jordan Norberto, Nerio Rodríguez, Pablo Ozuna, Pedro López, Jordany Valdespín, Ronny Paulino, Guillermo Mota.

Pero también hay gran cantidad de muchachos que inician sus carreras y ni siquiera han visto acción en Grandes Ligas, sino que actúan en los circuitos menores.

Cuando a un jugador se le detecta uso de sustancias prohibidas por primera vez, se le suspende por media temporada, es decir, 80 juegos. Si recae, saldrá por toda una campaña (160 partidos). Pero si incurre una tercera se le expulsa de por vida de las Ligas Mayores.

Durante el tiempo de sanción pierden su salario, pero una vez cumplida son amparados por lo que quede de contrato.

Una superestrella, como Robinson Canó, incurre en un mayor riesgo, ya que no solo se le despoja de una gran parte de su salario, sino que la debacle reputacional evitaría que llegue al Salón de la Fama de Copertwons.

Se inmortal de en la pelota de las Grandes Ligas significa perpetuar su prestigio como atleta, y además conlleva muy buenos ingresos en el retiro.

                                          ¿Y el Pabellón de la Fama de la RD?
Hay diversos deportistas de distintas disciplinas que no han sido exaltados al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano por razones que se entienden onerosas.

Está el caso de Pedro Guerrero, quien brilló en la pelota rentada, tanto en Grandes Ligas como en la Liga Dominicana de Béisbol, pero su entrada al Pabellón de la Fama es bloqueada  por una situación que arrastra luego de enfrentar un juicio en Estados Unidos.

Otros, como Manolito Prince, quien fuera armador de la Selección Nacional de Baloncesto,  fueron finalmente elevados al Pabellón por sus hazañas, empañadas en una época por el consumo de drogas.

Iván Mieses, por igual baloncetista, entró al Pabellón como Inmortal pero fue cuestionado por una situación de violencia con rival norteamericano.

Héctor “El Toro” Báez, murió sin llegar al Pabellón, pero brilló como jugador, entrenador y dirigente. Tampoco ha entrado Máximo “Tepo” Tapia.

Pero, si se está consciente de que el pabellón de la Fama ha incorporado a exponentes de carrera mediocre, como el ex lanzador José De León, y asimismo en otras disciplinas.

Por tradición, quienes eligen a los deportistas a exaltar al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano son proclives seleccionar a peloteros y otros exponentes del área profesional,  aunque muchas veces no acumulen trayectorias realmente extraordinarias.

Los cabildeos para llegar a la inmortalidad se intensificaron a partir de que a los elevados se les colocó una asignación que se indexa periódicamente porque debe comprender un determinado número de salarios mínimos.

Pero en lo adelante, el jurado del Pabellón de la Fama enfrentará la disyuntiva de si debe bloquear o no la entrada de peloteros dominicanos que hayan sido sancionados por demostrársele que hicieron trampa en Estados Unidos con la intención de aumentar su rendimiento.

3 comentarios:

  1. Claro que van al Salon de la Fama...aqui Na' es Na' !!!!!! Cuando NO hay Moral en la jefatura del Estado,el resto del Pais anda manga por hombro !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! el Jurado ES COMPRABLE Y LAS BOCINAS DEL DEPORTE IGUAL !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  2. Los que sean millonarios van a entrar, igual que los ladrones politicos que el dinero que se roban los hace grandes senores

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