Al que dijo que el cine dominicano es el mejor de América Latina, que le baje algo
Por Johnny Arrendel
Deslumbrado por el relumbrón (Que precisamente esa es su misión: deslumbrar, impresionar), un comentarista de esta reputada página se atreve a proclamar que “la peor película dominicana supera en calidad a las mejores del resto de países de América Latina”.
Parece que ese amigo visita con frecuencia las muestras de cine que presentan la Cinemateca Dominicana, la Casa de Francia, la Casa de la Cultura de la UASD y otras entidades, que les dan cabida a producciones independientes de países latinoamericanos y hasta europeos, realizadas no con bajo presupuesto, sino prácticamente sin recursos.
Son ciclos dedicados al cine marginal y quien se lleva del amague llega a creer que ciertamente la cinematografía dominicana se encuentra en un estadio superior.
Mas resulta que no, una de las mejores películas dominicanas, “La Gunguna”, no alcanza el reconocimiento internacional de muchas otras de México, Chile, Venezuela, Cuba, y ni hablar de Brasil, donde no se habla español sino portugués.
Hay cineastas criollos que apuntan que La Gunguna es un remake de una película mexicana. Por eso, hay que destacar a Veneno, que sí tenemos la certeza de que se hizo a partir de un guion original.
Pero si destacamos las mejores películas de América Latina desde hace tres lustros a esta parte hay que hablar de “Y tu mamá también”, “El crimen del Padre Amaro” y de “Amores Perros”, de México; “Relatos Salvajes” y “El clan”, de Argentina; “Ciudad de Dios”, de Brasil; “Pelo malo”, de Venezuela y “Conducta”, de Cuba.
Para no hacer larguísima la lista, no nos adentraremos en los grandes filmes de los países de habla hispana en este continente correspondientes al siglo pasado, tanto de la etapa clásica como de décadas más recientes.
La razón fundamental de por qué los hacedores del cine dominicano no avanzan en el aspecto de la calidad, no es por la falta de recursos materiales ni por déficits de personal para cumplir los roles, sino que básicamente radica en ausencia de talento.
Estos directores locales son incompetentes para contar una historia con imágenes, que es la característica fundamental para que un material grabado en cualquier formato con fines de ser exhibido en cualquier soporte, sea considerado una película.
En tal sentido, el director-productor de más éxito en taquilla en el país, Roberto Angel Salcedo, se apoya de manera esencial en los parlamentos (no podemos decir que son diálogos) que recitan (no podemos decir que interpretan) los personajes de sus filmaciones (no podemos decir que son películas), de tal forma, que si usted solo percibe el audio no se perdería nada.
Miguel Tavárez, comentarista del staff del programa radial el Imperio de la Tarde, por Rumba 98.5, me decía acertadamente que el fenómeno de la ausencia de calidad en el cine local, a pesar de los incentivos que conlleva la Ley de Cine, tiene un paralelo con el problema del sistema educativo en el país.
En efecto, aunque ha sido positivo indiscutiblemente dedicar el 4% del Producto Interno Bruto a la Educación, se demostró que tal como decía Leonel Fernández, ese detalle por sí solo no determinaría el incremento de la calidad de nuestra enseñanza.
Seguimos sin alcanzar lugares cimeros en las pruebas Pisa, estandarizadas internacionalmente para medir la calidad de la Educación comparada entre países. Y es que, mientras no elevemos la formación de nuestros maestros y de nuestros cineastas, no tendremos alta calidad educativa ni películas verdaderamente exportables.
Voy a enumerar los que considero son los prototipos en cuanto a dirección, actuación, historia y personaje, porque son los ejes de la industria cinematográfica.
Aclaro, que, para hacer cine, no necesariamente se requiere egresar de una academia. Se han dado casos de directores que decidieron trabajar, no ya con actores aficionados en lugar de formados, sino con gente de la calle sin ninguna experiencia previa, y han creado obras maestras galardonas en los principales premios.
Asimismo, ha pasado con guiones elaborados por gente nueva e incluso directores que se ha estrenado con filmes de excelencia.
Un actor
Richard Douglas. - A diferencia del desparpajo habitual con que los comediantes de televisión encarnan sus personajes, este actor cuida en extremo sus caracterizaciones.
En los sketches de la televisión dominicana, los cómicos se ponen una camisa gris y un quepis y ya creen caracterizar un policía, y si se ponen un delantal, a un camarero, para no hablar en cuanto a escenografía, aquí un farol y un banco ya representan un parque.
Por eso es que, a pesar del tiempo transcurrido, cualquiera recuerda a un “Oscar del Cine” “el Cubano del Restaurant”, o los diálogos de “PKK y DDT” en la parodia del hampa en el programa Tele-relajo, porque Douglas los encarnaba de manera orgánica y con detalles.
Recientemente, en el cine, Richard Douglas dio una nueva muestra de su capacidad de crear en actuación y no ser un simple repetidor, al interpretar al ya fenecido luchador y promotor Vampiro Cao, con quien no guarda parecido físico, pero en base a sus recursos pudo recrearlo de manera convincente.
Más bien, dos directores. - El precursor del cine moderno dominicano, Agliberto Meléndez, y a quien pudiéramos considerar como su discípulo y el más aventajado, Angel Muñiz.
Con Pasaje de ida, Meléndez legó la película más emblemática del cine dominicano, que demostró la capacidad de conmover al exponer con crudeza, pero con sentido estético, una historia desgarradora y presente en la vida nacional.
Lo mejor, Agliberto lo hizo con recursos artesanales y pudo transmitir esa pasión por el arte a los actores de teatro y televisión con los que trabajó, para generar entre todos, ese poema visual que es Pasaje de ida.
De su lado, Angel Muñiz en el impulsor del salto dialectico en nuestro cine, de llevar la utopía que era el cine nacional al gran éxito comercial sobre la base de una historia bien contada: Nueba Yol, Por fin llegó Balbuena.
Porque es un verdadero talento a quien mueve el afán de contar, de mostrar, Muñiz ha redituado su toque en otras creaciones fílmicas.
Un personaje
Balbuena. - La mayoría de películas taquilleras atraen por el personaje y la historia en que se basan, más que por los actores que las protagonizan.
A veces, actores que encarnan al personaje de cualquiera de las sagas más exitosas hace una película que pasa desapercibida por que no está el personaje verdaderamente popular.
Ahí radica parte del éxito que alcanzaron Angel Muñiz y Luisito Martí. Balbuena tenía como estandarte el anhelo de millones de dominicanos de emigrar a toda costa.
Martí lo construyó con gracia, inspirado en un “chulo”, un proxeneta que Nuria Piera había entrevistado para su programa, que entonces se llamaba “Nuria en el 9”, y quien proclamaba que además de esa habilidad se desempeñaba en el oficio de panadero “pero de pan de clase”.
Una historia
Aquí también cito dos. - La ya consabida Nueba Yol Yuniol2, que dirigió Alfonso Rodriguez, y que sin duda fue un guion bien concebido y que fue bien llevado por el hoy flamante candidato presidencial







pareces justo en tu ponencia, tomando en cuenta que, balbuceas, como un bebé, exitosas propuestas latinoamericanas que todos hemos disfrutado, más en tus comentarios pareces olvidar que no todo en este mundillo en ciernes, que amamos y debemos proteger, te ensañas contra nuevas propuesta como si vivir del pasado, de estas piezas importantes de la filmografía latinoamericana donde incluyes una que otras y resaltar muy buenas propuestas nacionales, pero el tiempo a pasado, el cine sigue creciendo, proyecta y nos pone en el.contexto de películas como.perico Ripiao, de menos edad que Nuevayol 1
ResponderEliminarparecería que ahí se quedó tu mundo... te sigo recomendando hoy resulta especial que llegue una como Cocote que no llevo 10 mil personas a las salas... pero que quienes como yo vamos y vemos siempre las de el funesto Robertico, pero también las de Archie y Alfonso
y las de Miguel Vásquez "Safa" y las de noveles chamaquito como Corporan y Pedro Urutia... y muchos más que a cojones hacen sus propuesta, sin la ley aunque con ella, ya que aunque se le aprueba un presupuesto no tienen la capacidad de ventas de sus proyectos.... y dignamente logran cosas maravillosa que de seguro nunca vas a ver...
te dejo piensa reflexiona y pon en tu balanza, si le hace bien al cine o no acabar, denostar y crear menos personas para apoyar en nombre de una supuesta "cuestionable" ley que favorece en mucho y en poco una industria que genera empleos, que notoria la economía.de quienes intervienen en ella y que no hay dudas crea historias y distribuye más que lo que resta... piensa y luego vuelve a escribir
Tu comentario fue muy corto por favor la proxima hazlo un poco mas extenso. Capiche ?
EliminarEl que dijo que RD hace el mejor cine de sudaca, deberian vetarlo.
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