Sin importar el trasnoche del sábado, el domingo continúa el vacilón ahora en un pasadía…Una especie de brunch animado, donde se recargan las pilas, con la diferencia de que se trata de un junte familiar al que concurre gente de todas las edades. Son las palpitaciones de la gente de un pueblo alegre, con un entusiasmo desbordante en primer plano, al que dificilmente se le pueda uno resistir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




El Zorro, dándole vida a las chapiadoras internacionales. Y ma'bueno que e'así............
ResponderEliminar