jueves, 4 de abril de 2019

La idea de excluir de los Óscar ha hecho que el Departamento de Justicia de EEUU le envíe una advertencia a la Academia
La pólemica continúa, tras el éxito de 'Roma' en la última entrega de los Óscar, en la que la cinta de Netflix se llevó la estatuilla a mejor cinta de habla no inglesa, figuras como Steven Spielberg no perdieron tiempo en expresar sus molestias alegando que películas como esa pertenecen a la televisión y no deberían ser consideradas para un premio con el Óscar.

De hecho, el famoso director fue tan lejos como a decir que propondría un cambio en las políticas de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para asegurarse de que no haya otro caso como el de 'Roma'. Pues, esto al Departamento de Justicia de los Estados Unidos no le hace gracia, y han advertido a la Academia en una carta.

La Academia le ha confirmado a Variety que han recibido una carta de parte de la división antimonopolio del Departamento de Justicia en la que expresaban preocupación por nuevas reglas que podrían "suprimir la compentencia":

En el caso de que la Academia - una asociación que incluye a múltiples competidores en su membresía - establezca ciertos requisitos de elegibilidad para los Óscar que eliminan la competencia sin justificación procompetitiva, tal conducta puede plantear preocupaciones antimonopolio.

En consecuencia, los acuerdos entre competidores para excluir a nuevos competidores pueden violar las leyes antimonopolio cuando su propósito o efecto es impedir la competencia por bienes o servicios que los consumidores compran y disfrutan, pero que amenazan las ganancias de las empresas establecidas.

Si la Academia adopta una nueva norma para excluir ciertos tipos de películas, como las distribuidas a través de servicios de streaming en línea, de la elegibilidad para los Óscar, y esa exclusión tiende a disminuir las ventas de las películas excluidas, esa norma podría, por lo tanto, violar la Sección 1 de la ley Sherman que prohíbe acuerdos anticompetitivos entre competidores.

Spielberg forma parte de la junta directiva de la Academia, y como explicamos, el director tiene en sus planes proponer cambios que restrinjan la elegibilidad de las películas que se estrenan en Netflix u otros servicios de streaming al mismo tiempo que se muestran en cines.

Los directivos de la Academia no se reunirán hasta el próximo 23 de abril para su revisión anual de las reglas de los premios.
Spielberg versus el streaming
Netlix respondió a las declaraciones de Spielberg pocos días después, desde su cuenta de Twitter, la plataforma alegó cosas como que no todo el mundo tiene cines cerca o dinero para una entrada, pero eso no quiere decir que no puedan disfrutar del cine.

El problema para Spielberg es que según él, las películas de "verdad" o elegidas para los Óscar deben mostrarse en el cine primero y por más tiempo, y no cree que una película que ha estado en solo un par de cines durante menos de una semana deba ser nominada. Esto las convertiría en películas para la televisión, y para él pertenecen a los Emmys y no tienen derecho a competir en los Óscar.

Y para quienes alegan que Spielberg odia el streaming, este no parece ser el caso, pues fue una de las figuras centrales de la reciente presentación de Apple TV+, el nuevo servicio de televisión online de Apple que contará con una producción original del director.

Es más bien que tiene una forma muy elitista de ver el cine, con la que el Departamento de Justicia no parece estar muy de acuerdo porque muy bien podría afectar la competencia a nivel comercial.

8 comentarios:

  1. No pueden decir que es antimonopolio porque las películas de cines compiten entre sí todas ellas. El streaming no es cine, es TV digital. Spielberg tiene razón

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La película más mala, aburrida y estùpida que he visto tiene un nombre “ROMA” 🥵

      Eliminar
    2. total y absolutamente de acuerdo con tu comentario...

      Eliminar
    3. Dan el oscar a muchas películas malas. Soy de los que no ha visto a Roma pero Moonlight y muchísimas más son un ejemplo. RB

      Eliminar
  2. Es monopolio, porque el mercado mismo es el que debe frenar o no el avance del producto. Si a este se le impide la entrada por normas o reglas claramente excluyentes, viola las leyes

    ResponderEliminar
  3. Debieran de aplicar eso aquí con el monopolio que tiene las cervecería aquí con sus competidores los obligan a comprarle los productos que comercializa que no desean compra para poder venderles el producto premiun que es la cervezas

    ResponderEliminar
  4. Antes todo era más simple, el cine tenia o aún tiene su Oscar, la TV tenia o aún tiene su Emmy, el teatro tenia o aún tiene su Tony, y aunque el Globo de oro también premie el cine ( sobre todo el de las salas ) y estén estrechamente relacionados, tiene sus características distintivas que lo diferencian un poco del Oscar.
    Es decir siempre ha habido o aún hay un deslinde o frontera de una cosa respecto de la otra, la utilización del adverbio de tiempo “Aún” implica que al parecer se trata de querer cambiar las cosas de golpe y porrazo como se estila en estos recientes tiempos, las reglas y las tradiciones han pasado a un segundo plano. El argumento del departamento de justicia se cae por si solo; las salas de cine y teatro venden entradas, entre algunos productos de consumo, la Tv y el Streaming vende derechos de presentación y comercialización de sus contenidos, básicamente cada quien por su lado ese es su negocio y hasta hace poco nadie invadía el terreno del otro y nadie alegaba monopolio, y los consumidores siempre han comprado disfrutado de estos bienes y servicios sin problemas, pero zapatero su zapato y punto.
    Netflix y su fiebre, por ser exitoso, ha querido venir a romper las reglas del juego y no adecuarse a lo previamente establecido, si usted quiere un Oscar proyecte sus películas en las salas por el tiempo establecido y ya, si el supuesto elitista Spielberg realiza su producción original para Apple TV+ y es nominada para un premio este tiene que ser un Emmy y no un Oscar, y caso cerrado.

    ResponderEliminar
  5. Estoy totalmente de acuerdo con dejar las películas producidas para Netflix en su área de influencia. Producir y mercadear una película para cine, específicamente el mercado americano, para lograr que un cinéfilo pague desde US$15 en adelante para verla en cine, cuesta mucho dinero y una agresiva política de distribución que muchas veces se subcontrata. Todo lo anterior ni siquiera garantiza que la película sea exitosa a nivel de taquilla. No es equilibrada la competencia en función de costo. Además, como diría Arturo Rodríguez Fernández (RIP), cuando empezó la gente a rentar películas en los videoclubes: El mejor lugar para ver una película de cine es en la pantalla de uno.

    Gracias por leer. Susana

    ResponderEliminar

Se valora el envío de comentarios no ofensivos apegados a la moderación.
NIURKA BAEZ,
Moderadora de comentarios