viernes, 24 de julio de 2020


2 comentarios:

  1. Muy buena medida, porque nosotras las esposas, queridas y demás concubinas, no podemos aceptar que ahora vengan estas chapiadoras, que no han pasado crujías con eto shombre, gueliéndoles los peos, de carnes cruda, y, er ronquido insoportable, para que aparezcan de la nada, y nos tumben el pulso, con su cuerpazos lleno de silicona. O jugamos todas o se rompe la barajas, ya que sabemos que para pergeñar son docta.

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NIURKA BAEZ,
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