lunes, 8 de noviembre de 2021

A renovar el merengue

Los actuales líderes, que silencien sus voces por un tiempo

Por Johnny Arrendel

Originalmente, las orquestas tropicales aglutinaban varios cantantes, que incluso se especializaban en la interpretación de los diversos ritmos: merengue, salsa, boleros, guarachas, etcétera.

Esta diversidad de vocalistas se daba incluso en las bandas cuyo líder era a su vez vocalista principal y para muestra un botón: el Combo Show de Johnny Ventura.

Con el paso del tiempo, llegó una etapa en la que los sellos dictaban quien debía ser el cantante que figurara casi exclusivamente en las grabaciones por asuntos de marketing o contratos discográficos directos.

Y cuando el negocio del disco se redujo de manera  estrepitosa y casi desaparece al no poder contener las ventas de copias pirateadas debido a las nuevas tecnologías, los líderes de orquestas que eran cantantes decidieron proyectarse de manera exclusiva como intérpretes de  todo el repertorio de sus grupos.

Tanto así, que a partir de entonces, cuando un músico que es instrumentista de una orquesta se independiza, se lanza simultáneamente como cantante, aunque no estuviese probado que posea condiciones en tal faceta.

A consecuencia de esas premisas, se frenó de golpe y desde hace décadas la aparición de nuevas figuras que ayuden a renovar la oferta de merengueros.

Los líderes de orquestas que abandonaron el mercado local y se radicaron en Nueva York y Puerto Rico, principalmente, prácticamente desaparecieron, a excepción de Bonny Cepeda, Alex Bueno, Conjunto Quisqueya y alguno que otro más.

 Pero los que resistieron en el patio y lograron ser consistentes, se convirtieron en grupos de catálogo (que son demandados aunque no suenen en la radio) tuvieron tanto éxito que alcanzaron la categoría de millonarios en dólares.

Fernando Villalona, Eddy Herrera, Los Rosario y Héctor Acosta son ya marcas, grupos de catálogo, que siempre mantienen su alta cotización, tanto en el país como en el extranjero.

En tanto que Toño Rosario arrancaba con fuerza en Puerto Rico y posteriormente se radica con mayor éxito en territorio dominicano.

Sin embargo, esas figuras y sus voces son las mismas que vienen desde los años 80. Al mercado solo han entrado Omega, Silvio Mora y Ala Jasa. Podemos hacer mención también del Jeffrey, que es un caso especial, dado que pertenece al Movimiento de los 80.

Crisis de composiciones

Otra problemática latente en el negocio es que dado que el negocio del disco renace luego de su caída, ahora sobre la base de plataformas de reproducción y ventas de música vía streaming, como Spotify, al tiempo que se fortalecieron las leyes y mecanismos de cobro de derechos de autor, los líderes de orquestas no graban temas originales a menos que se les coloque en calidad de co-autores.

Se trata de que cuando un compositor crea una canción pensada para un artista y se la lleva, por lo regular el potencial intérprete sugiera que se le introduzca un ligero cambio en base a sus ideas y que sobre esa iniciativa pase a figurar como co-autor y obtenga los derechos a parte de las regalías autorales.

Naturalmente, la mayoría de compositores no aceptan esa especie de chantaje y por eso vemos tantas adaptaciones de éxitos originales en otros ritmos o grabaciones de letras mediocres.

 Los grupos han perdido espectacularidad

En un momento dado, Fernando Villalona imitaba el estilo del baladista brasileño Roberto Carlos, de cantar con un micrófono articulado, en lugar de uno con pedestal recto, para sus presentaciones en televisión.

De esa manera, Villalona fue desplazando poco a poco a sus coristas del campo o foro visual televisivo, hasta que finalmente se impuso solo en el primer plano.

Igualmente ocurre con otro de los principales líderes merengueros, Sergio Vargas, quien colocó a una joven vocalista como su principal corista y bailarina, y luego ya ni eso. Su orquesta no tiene “frente” tampoco.

No cabe dudas de Toño Rosario es el artista dominicano, no solo merenguero, que más cuidado observa en su puesta en escena. Sus músicos impecables en cuanto a vestimenta y un sonido y tramoya excelentes.

El propio interprete, con su estilo estrafalario pero bien diseñado, es un elemento que llama la atención, pero no es suficiente, porque el Cuco tienes sus limitaciones en cuanto a dominio escénico y no cuenta con un frente que le asista, ya que relego a sus coristas desde hace tiempo.

La estética y vestuarios

Tradicionalmente, los combos y orquestas dedicaban mucho cuidado y elaboración al tema de la imagen que proyectaban en la televisión, en los bailes y en los espectáculos. Pero eso se ha ido a pique.

Parece que fue con la práctica de formar orquestas con músicos y coristas especializados en acompañar a las figuras salseras que venían de gira al país que surgió la idea de que todos se vistieran de negro y así capear la necesidad de dotarles de uniformes.

El caso es que todos esos problemas que enunciamos surgieron de manera particular pero se generalizaron por el efecto contagio, Entonces ya es una monotonía ver a las bandas salseras en incluso a las de merengue con las camisas negras.

Una parte de la culpa la tienen los programas de televisión, que deberían exigirles a las bandas que sean rigurosos en los aspectos estéticos al momento de presentarse en sus espacios. Como hacia el programa Fiesta de Teleantillas.

Posibles soluciones

A-     Renovación de voces y figuras: En la vida todo cansa y por eso es preciso reciclarse. La gente se ha aprendido las voces de los merengueros que se mantienen activos. La verdad es que Fernando Villalona, Juan Luis Guerra, Eddy Herrera, El Torito, Wlfrido Vargas, Rafa y Tono Rosario, Pena Suazo, Ruby Pérez, Pochy Familia, Bonny Cepeda, Kinito Méndez y el Jeffrey, deben desistir de grabar al menos durante los próximos tres años.

 

Durante esta etapa, estos líderes harían el papel de directores de orquesta y productores para patrocinar a nuevos vocalistas desde las plataformas de sus agrupaciones, con los que firmarían contratos de asociación o exclusividad, para así garantizar el retorno de la inversión en caso de que los nuevos exponentes peguen en el gusto popular.

 

B-      Composiciones y arreglos creativos e ingeniosos: Juan Luis Guerra es la demostración de que hasta los talentos excepcionales llegan a estancarse y necesitan reinventarse o abrevar en nuevas fuentes. Hace tiempo que Juan Luis debió ponerse en manos de otros productores, compositores y arreglistas y salirse de su zona de confort.

 

En cuanto a los demás líderes de orquestas, deben hacer lo propio, Aceptar que los compositores se ganen su dinero por concepto de regalías al considerar los benéficos que a su vez obtendrían al pegar una canción original.

 

C-      Reinventar la puesta en Escena: No es que se pida  que se vuelva a los frentes de las agrupaciones al estilo de pasos de recoqueo, de los años 80, pero algo hay que hacer para dotar de vistosidad a las presentaciones.

 

Se puede alegar, empero, que los frentes están desfasados, pero todavía en esta época, las coreografías inspiradas en Broadway montadas por Alexandra para The New York Band caerían bien.

 

Hay una tendencia a buscar la reducción de las agrupaciones, pero una opción seria introducir instrumentistas jóvenes con capacidad ser parte de los shows o performance.

 

D-     Vestuarios, el  flow o glamour: En el mundo del espectáculo no se puede vender pobreza. Ese tema de la estética de los grupos hay que buscarle solución, aunque sea por intercambio con los diseñadores. De lo contrario, los vocalistas tendrán que presentarse en sets  aparte de sus bandas.

 

3 comentarios:

  1. Que Granasos tu tienes.....y de que viven, que dejen de tocar.

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  2. Ni dejar de tocar ni dw cantar. Parar dw grabar por un tiempo y que los discos que saquen sean con nuevas voces

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  3. El Dominicano es demasiado egoista para dejar que otro suba, ninguno va a permitir eso. Lamentablemente el merengue al igual que la salsa nun seran lo que fueron.

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NIURKA BAEZ,
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