viernes, 31 de diciembre de 2021

 

Si existían dudas si el avance acelerado de la variante Ómicron del coronavirus en la ciudad de Nueva York obligaría a posponer a última hora la icónica y masiva celebración de fin de año en Times Square, este jueves el alcalde saliente Bill de Blasio las despejó por completo: “Nuestra celebración va. Queremos mostrarle al mundo que la ciudad se está abriendo camino en medio de las adversidades.


El mundialmente famoso evento de la Gran Manzana que despedirá el 2021, estará marcado por restricciones pandémicas, cuando la tasa de infección del COVID-19 se dispara por encima del 20% del total de las pruebas de descarte realizadas, cuando a inicios de diciembre no sobrepasaba el 2%.


La bajada anual de la esfera en el corazón de Manhattan es una de las celebraciones más grandes e históricas del mundo. En los últimos años, hasta 100,000 personas solían pasar la víspera de Año Nuevo en el área de Times Square, y millones más lo veían por televisión y medios digitales.


Esta vez será diferente: solo 15,000 personas que deben mostrar pruebas de vacunas podrán ingresar a las áreas de observación este viernes 31 de diciembre, como medida de precaución para prevenir la expansión del virus.

Pero a pesar del 75% de disminución en el número de participantes y con una algarabía menor por los temores ante la oleada del virus, el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) hará un despliegue “significativo” de efectivos para garantizar la seguridad de los asistentes.


En Manhattan, las calles 38 a 59 entre las avenidas Quinta y Novena estarán cerradas al tráfico vehicular desde las 4 de la mañana de este viernes.


El comisionado de NYPD Dermot Shea, quizás en su último anuncio en esa posición, dejó claro que “no hay amenazas actuales para la ciudad, pero nuestro operativo de seguridad no descuidará ningún detalle, ni alerta”.


También se cerrarán varias entradas del Subway: 42nd Street, 7th Avenue y 47th Street en la entrada de la avenida Broadway.

Además, habrá oficiales de la Uniformada en el lugar para garantizar el acceso a cualquier persona que viva o trabaje en edificios alrededor del área. Para ello, deben proporcionar pruebas de alguna reservación o que trabajen o vivan en las áreas cerradas.


Las bolsas grandes, las sillas de jardín y el alcohol estarán prohibidas en las áreas de observación.

El jefe de inteligencia del NYPD, Thomas Galati, informó que los efectivos estarán vigilantes en toda el área de la ceremonia, respaldados con dispositivos de la más alta tecnología para detectar explosivos, al igual que componentes de la brigada canina.


Todos los asistentes deberán mostrar un comprobante de vacunación COVID-19, con una identificación que incluya fotografía. También deberán usar una máscara durante toda la actividad.


Todos los asistentes deberán mostrar un comprobante de vacunación COVID-19, con una identificación que incluya fotografía. También deberán usar una máscara durante toda la actividad.


Los organizadores de la Alianza Times Square probaron todos los detalles del ascenso de la inmensa bola conocida por sus efectos de iluminación, capaz de mostrar 16 millones de colores vibrantes.


En varias oportunidades el equipo técnico detalló el desplazamiento, de este famoso artefacto de 12 pies de diámetro y 11,875 libras, que nuevamente se mostrará ante los ojos de millones, sobre una estructura de 130 pies.


Allí a los pies del edificio One Times Square se encontraban los chilenos Francisco y Celinda Valencia, quienes vinieron de Chile solo a “vivir la emoción” del Año Nuevo en la Gran Manzana.

Fiesta al filo de las críticas

En contraste, para algunos residentes de la Gran Manzana el que no se haya cancelado este evento que atrae la atención de todo el mundo es un acto de “irresponsabilidad política”.


“Ayer leí que hay un brote de COVID-19 en la policía y van a forzar a cientos de ellos a trabajar en medio de una situación complicada con una nueva ola de este virus. En todo el mundo todos estos revolú (desorden) los están cancelando. Pero aquí quieren seguir con la fiesta”, dijo Miguel Santiago, un exoficial de NYPD, que vive en Harlem.


El alcalde De Blasio, a solo horas de dejar el cargo, defendió su postura de seguir adelante con este acto de masas, bajo el argumento que más del 91% de los adultos de Nueva York habían recibido al menos alguna dosis de la vacuna. Además esgrimió que se limitaría el acceso para garantizar el distanciamiento social.


Al filo de esta decisión, líderes electos y miembros de la comunidad científica sugirieron que se trata de una actividad que puede convertirse en un detonantes de más contagios.


Tal es el caso del Dr. Wafaa El-Sadr, profesor de epidemiología en la Universidad de Columbia, quien expuso en una entrevista en The New York Times que “incluso con asistencia limitada, requisitos de vacunación y cobertura facial, la reunión de Times Square no está libre de riesgos”.


También se sumó a esta postura el presidente entrante del condado de Manhattan, Mark Levine: “Desafortunadamente, no creo que debamos tener una multitud en Times Square en la antesala del Año Nuevo”.

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NIURKA BAEZ,
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