Luego de conocerte me siento
como si me hubiera confesado
por unos pecados que nunca cometí,
llorando por un luto que no me atañe.
Gárrulo, que vive penando y desandando
sus pasos en los templos coloniales,
entre murmullos de calles que se alejan,
en una ciudad amamantada por el hastío,
donde florecen las amarguras,
abrevando de los viejos recuerdos,
mientras Mambrú se fue a la guerra,
qué dolor, qué dolor, qué pena.


ZORRO, el poema más hermoso que se le pueda dedicar a una mujer, y el que más conmueve su espiritu...es el que termine diciendole...
ResponderEliminarMe gustaria... MAMARTELO.
Pues aqui esta, cuando quieras, esta como asta de bandera solo para ti.
EliminarEl coño e tu mai
Eliminar