A principios de marzo despegó un avión de demostración de lo que podría ser el nuevo avión supersónico civil, el primero lanzado desde la década de 1960.
Es un momento histórico en la tan esperada nueva era de los viajes supersónicos.
El XB-1, un avión de demostración de tecnología construido por Boom Supersonic, con sede en Colorado, completó con éxito su primer vuelo de prueba en el puerto aéreo y espacial de Mojave en California, según se anunció el 22 de marzo.
El programa XB-1 allana el camino para el diseño y desarrollo del avión comercial Overture de Boom, que promete ser el primer avión supersónico desarrollado de forma independiente del mundo.
Ahora, 10 años después de que comenzara el proyecto Boom Supersonic en 2014, el CEO Blake Scholl le dice a CNN Travel a través de una videollamada que se avecinan unos meses emocionantes.
La parte dificil ya pasó
"Creo firmemente en el regreso de los viajes aéreos supersónicos y, en última instancia, en llevarlos a todos los pasajeros en todas las rutas. Y eso no es algo que suceda de la noche a la mañana", afirma Scholl. "La parte difícil de construir un avión supersónico es hacer que algo tan elegante y tan resbaladizo pueda despegar y aterrizar de forma segura".
El primer vuelo del XB-1 cumplió todos sus objetivos de prueba, incluido alcanzar de forma segura una altitud de 2.170 metros (7.120 pies) y velocidades de hasta 238 nudos (440 kilómetros por hora).
Eso está bastante por debajo de las altitudes alcanzadas por los aviones comerciales, que vuelan entre 31.000 y 42.000 pies.
En cuanto a Mach 1 (la velocidad del sonido), es de aproximadamente 1.223 km/h, dependiendo de la altitud y la temperatura. Pero el plan es que XB-1 alcance esa ambición supersónica bastante rápido.
"Vamos a realizar toda una serie de vuelos (de 10 a 15 en total) durante los próximos cinco a siete meses para romper la barrera del sonido por primera vez", dice Scholl.
Aerodinámica, materiales, propulsión
Sólo ha habido dos aviones supersónicos civiles: el Tupolev Tu-144 soviético y el Concorde británico-francés, que voló por última vez en octubre de 2003, hace más de dos décadas.
Ahora, la industria está repleta de proyectos supersónicos e hipersónicos, desde el avión “silencioso” X-59 de la NASA y Lockheed Martin, que limita el boom sónico, hasta Hermeus, con sede en Atlanta, que esta semana presentó su primer avión volador.
"La llegada de la ingeniería digital es un gran facilitador de por qué están regresando los vuelos supersónicos", explica Scholl. "Aerodinámica, materiales, propulsión: esas son las tres grandes áreas en las que hemos logrado grandes avances frente al Concorde".



Arajet le dijo a ellos que si sale ese avión ellos serían los primeros en comprar para su flota de aviones
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