Se repite la historia. Héctor Acosta “El Torito” nuevamente se crece en los grandes escenarios, donde está teniendo un año vigoroso y poderoso, recorriendo los principales escenarios de Estados Unidos, en diferentes estados, frente al mejor público que cualquier artista desearía tener.
Gente de Colombia, Venezuela, Honduras, Guatemala, El Salvador, México, Puerto Rico, y de otras naciones, que junto a los dominicanos hacen el mejor “coro” sobre todo cuando se trata de escenarios de prestigio y de amplia capacidad, donde solamente los grandes pueden ir.
Y digo que se repite la historia, porque hace apenas dos semanas estuvo a casa llena en el New Jersey Performing Arts Center de Newark, y en este pasado fin de semana logró llenar un local más amplio, como fue el teatro del Hard Rock Hotel de Hollywood de la Florida, abarrotando sus 4 niveles de balcones, más la amplia platea.
Presentaciones como ésta resultan memorables, pues trascienden el plano de las simples fiestas, que ahora bajo la modalidad de los llamados “lounge”, se realizan en pequeños locales.
El Torito ha roto con ese esquema, del que dependen artistas y agrupaciones que carecen de poder para amplias convocatorias.
Se sustenta en su capacidad y calidad interpretativa, sin dejar de lado su enorme popularidad como el único intérprete de nuestra música, que se mantiene sustentado en los dos géneros musicales declarados por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
En la presentación de este pasado sábado, se había programado que Zacarías Ferreira estaría en la primera parte del concierto, el cual cerraría Héctor Acosta.
En forma extraña, y un tanto curiosa, se produjo la situación de que Zacarías no llegó a tiempo, por alegado retraso de su vuelo, lo que obligó al Torito a hacer la apertura.
Corrió la versión de que esa llegada tarde de Zacarías fue programada para obligar a que le dieran el cierre del concierto.
Se comentó eso en los corrillos, y no quise en modo alguno creerlo, porque de ser cierto, Zacarías se estaría haciendo un “hara-kiri”.
Héctor Acosta es un artista tan seguro de si que no le importa abrir un espectáculo, por aquello de “el que venga atrás que arree”, como decía Johnny Ventura en su guerra cuando surgió Wilfrido Vargas.
Por el contrario, quien siga después de él, tiene un peso encima, con el repertorio de merengue, bachata, y hasta de música tradicional mexicana, con la que El Torito le deja la pista encendida a cualquiera que vaya después de él.
Ese efecto invalida cualquier truco”ochentoso” de un artista queriendo ser el que cierre.
Es un desfase que produce dolor de cabeza, y quemaduras de “tercer grado”.

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Zorro, yo pensando, usted cree que El Torito sabra que hay un estado Profundo y que los reptilianos están entre nosotros de incognita. Porque usted es su amigo y lo debe de informar al respecto. (AS)
ResponderEliminarY que'mas?
Eliminar"Profundo"...es la inconmensurable y pestilente
Eliminarcavidad uterina de tu progenitora...mientras al su alrededor - en el bello público -una inmensa colonia de LADILLAS se reproduce en la mas absoluta libertad dada lo total ausencia de higiene.(AS)
Ademas Zorro, recuerde que soy lider de una comunidad gay. (AS)
Eliminar(AS) Yo pensaba que era Tirso Tamakun Rafaelina la líder de la comunidad gay.
EliminarEl Torito, se merece todo lo bueno que le pasa.
ResponderEliminarNo cambies la conversación,
Eliminarestamos hablando del estado profundo.
El torito, Blas duran y Villalona son leyendas de RD.
ResponderEliminarNo metas a Blas en esto. Blas es demasiado artista para el Torito y Villadroga. Blas era un poeta, un musico al alto nivel de Mozart y fuyinsky
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