El Ala Este de la Casa Blanca, espacio histórico que por más de un siglo albergó la oficina de la primera dama, fue demolido este jueves por orden del presidente Donald Trump, quien calificó el edificio como "muy pequeño" y aseguró que "estorbaba" la construcción de un nuevo salón de baile valorado en 300 millones de dólares.
El Ala Este, levantada en 1902 durante el mandato de Theodore Roosevelt y reconstruido en los años 40 por Franklin D. Roosevelt, servía como entrada principal para millones de visitantes y como sede de los calígrafos (artistas que se dedican a escribir a mano con belleza y precisión) y el equipo de protocolo presidencial.
Imágenes satelitales analizadas por The New York Times muestran que la demolición incluyó también el Jardín Jacqueline Kennedy y la Columnata Este, donde se encontraba el teatro del presidente.
Indignación y lamento por la pérdida histórica
La medida ha provocado fuertes críticas de conservacionistas, exempleados de la Casa Blanca y figuras demócratas.
"Es doloroso ver cómo desaparece una parte viva de la historia", dijo Laura Schwartz, exdirectora de eventos durante la administración Clinton.
Stephanie Grisham, exjefa de gabinete de Melania Trump, lamentó que "ese tipo de historia se esté demoliendo frente a nuestros ojos".
Jeremy Bernard, secretario social bajo Barack Obama, recordó que el Ala Este ofrecía la primera impresión de la Casa Blanca a los visitantes: "Todos se sentían bienvenidos después del rigor de la seguridad".
Apoyos y justificaciones
Algunos exfuncionarios defendieron la decisión. Gahl Hodges Burt, secretaria social en la era Reagan, consideró la demolición "una necesidad atrasada" y destacó que el nuevo salón resolverá problemas logísticos de espacio para cenas de Estado, que actualmente requieren costosas carpas temporales en el jardín sur.
Empresas tecnológicas como Amazon, Apple, Gemini, junto a más de una decena de magnates de diversos sectores se encuentran incluidos en la lista de patrocinadores que reunieron 300 millones de dólares para construir el polémico salón de baile que el presidente Donald Trump ubicará en el ala este de la Casa Presidencial que comenzó a ser demolida esta semana.
La Administración Trump compartió la extensa lista completa de los donantes ricos y las corporaciones para la obra de 90.000 metros cuadrados que será construida en el área de la Casa Blanca que está siendo demolida por excavadoras esta semana.
¿Cuáles son los principales donantes?
Entre las decenas de empresa, destaca Amazon, del magnate Jeff Bezos, Meta propiedad de Mark Zuckerberg, Google, Gemini y Microsoft de Bill Gates.
En la lista se menciona directamente al inversionista Konstantin Sokolov, al petrolero y financista de Trump, Harold Hamm, así como a la pareja integrada por la exsenadora republicana Kelly Loeffer y Jeff Sprecher, quien es el director de Intercontinental Exchange, dueño de la Bolsa de Nueva York.
La lista incluye a Benjamín León, el magnate de origen cubano que esta misma mañana fue confirmado como el nuevo embajador de Estados Unidos en España, tras haber sido propuesto a principios de 2025 por Trump.
¿Qué características tendrá el nuevo salón de baile?
El diseño corresponde a la firma McCrery Architects, que conservará el estilo neoclásico estadounidense característico del complejo presidencial.
El Ala Este de la Casa Blanca fue construida en 1902, durante la presidencia de Theodore Roosevelt, para equilibrar visualmente el Ala Oeste, donde se encuentra el Despacho Oval.
Inicialmente era una estructura sencilla de dos pisos, que fue ampliada en 1942, bajo el mandato de Franklin D. Roosevelt, con la incorporación de un búnker subterráneo.
Durante una cena auspiciada por Trump la semana pasada en la Casa Blanca, el republicano reunió a los magnates y entre bromas aseguró que "este es el precio de tener acceso al presidente" y también dijo que la obra del salón de baile no le costaría un centavo a los estadounidenses
El Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica, una organización sin ánimo de lucro, hizo un llamamiento urgente a la paralización de las obras "hasta que los planes pasen por los procesos legales de revisión pública requeridos".
República Dominicana todavía no era el destino turístico en el que finalmente ha logrado convertirse cuando un hito marcó el Nombrado como un cacicazgo, como es popularmente conocido, “El Jaragua”, comenzó a erigirse en 1940 con un costo de 400,000 mil dólares por orden del Estado dominicano. Se inauguró el 17 de agosto de 1942. Fue obra diseñada y dirigida por el arquitecto, catedrático Guillermo Gonzáles Sánchez junto a su hermano Alfredo Gonzáles.
Aquella edificación con una estructura y arquitectura inigualable aun con sus modificaciones, rememora las festividades y el símbolo en que se convirtió duranpaso entre el sueño y la acción:
En 1942 se inauguró en la capital, frente al mar Caribe, un hotel de gran tamaño que le anunciaba al mundo que el país estaba dispuesto a recibirlo en casa.
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| 1944 |
Festividades Desde sus inicios, fue el preferido del dictador. La orquesta Generalísimo Trujillo, que tiempo después de su muerte pasó a llamarse Santa Cecilia, (dirigida por Luis Alberti), era la más prestigiosa de esa época y la encargada de amenizar las fiestas.
Entre boleros,merengues y más boleros, resplandecía la luna sobre el Jaragua y alumbraba a todos los que se alojaban allí, frente al mar.
Fue el escenario en el cual acontecían los peculiares eventos de la clase más refinada de la época, entre ellos del ámbito político, la fiesta de Nochevieja, desfiles de modas o fiestas privadas.
Además, del repertorio musical con una selección, el hotel ofrecía entretenimiento, piscina, salón de belleza, y diversas actividades.
El Jaragua inspira Además de ser el primero de todos, su presencia fue la llama que encendió la construcción de otros de su tipo o de segunda categoría por parte del estado dominicano en las diferentes provincias del país con el propósito de proyectar el potencial turístico.
Por citar algunos, el hotel Maguana construido en el 1946, en San Juan de la Maguana, a manos del arquitecto Gazón Bona, el Matum Hotel & Casino, ubicado en Santiago de los Caballeros, cuyo establecimiento fue escenario de la batalla del hotel Matum de 1965. También, el hotel Guarocuya, ubicado en Barahona y el hotel Montaña, en Jarabacoa, entre otros.
El arquitecto Alex Martínez Suárez, autor del libro “El Jaragua no cae” junto a Rab Messina, expone que es en el hotel Jaragua donde se inicia la industria turística dominicana.
Suarez manifestó que en ese tiempo no existían antecedentes de un hotel como ese: “Los que había eran como pensiones y pequeños espacios en la Ciudad Colonial, pero en edificaciones viejas, estrechas y oscuras. Es por eso que este edificio tiene una importancia para la arquitectura dominicana como proyecto insigne del arquitecto Guillermo Gonzáles”.
A la vez, indicó que este ha sido uno de los proyectos más valorados por su diseño y también porque fue el primer gran hotel de este país.
Por su estilo, fue una edificación modernista que sirvió de referente para el avance de la arquitectura. Su originalidad fue cautivante hasta para la mirada crítica de arquitectos nacionales e internacionales como es el caso Richard Neutra.
Los detalles de su estructura, belleza de sus palmeras, amplios espacios y el entorno del mar que lo rodea marcaron su notoriedad. Por tanto, al competir con otros países en la industria del turismo, surgió la necesidad e interés de cimentar nuevos complejos que cumplieran con toda la expectativa.
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| 1956 |
El Jaragua, si cae, la luna llora En una publicación de este diario del 23 de diciembre de 1982, se argumentó que el secretario de Turismo en ese tiempo, Rafael Suberví dio a conocer que el hotel sería clausurado alegando falta de higiene en sus operaciones.
Para 1983, el gobierno presidido por Salvador Jorge Blanco, anunció el concurso de un contrato de arrendamiento en el cual la firma ganadora tendría a su cargo la remodelación y equipamiento del hotel. Pero, fue en 1984 que por diversos intereses se logró anunciar al ganador: Compañía Transamerican Hotel y Casino S.A.
En el lapso del cierre se comentaba sobre la destrucción del hotel por parte de la nueva administración, lo que originó un conflicto, pues arquitectos, periodistas y otros sectores de la sociedad se oponían y solicitaron que fuera declarado como patrimonio cultural arquitectónico, con el propósito de preservar la obra.
La polémica de demolición produjo que el cantautor Juan Luis Guerra compusiera un merengue en el que se refleja la situación del país. Algunos de sus primeros versos son:
Le dieron dinamita Un martes en la tarde Se pasaron el día Pegando los cables
Le dién dinamita Con pico de calle Por más que le dieron Jaragua no cae Le dién dinamita Todo el pueblo lo sabe
La luna reía Los buenos no caen
Lo ya mencionado no fue obstáculo para las autoridades. Dejó de ser el más imponente de la época de los 40 y pasó a ser sencillamente un establecimiento en discusión. Por sus pasillos circulaba el caos, la ruina. En fin, con bola de demolición y mandarrias fue destruido en 1985.
El Jaragua actual A partir de 1997 la cadena hotelera Marriott International adquiere su establecimiento. Actualmente, y con las diversas modificaciones por las que ha atravesado, cuenta con 300 habitaciones y 2 suites presidenciales.
En la torre del edificio se encuentra el restaurante Luna donde se ofrece el desayuno buffet completo a los huéspedes, pudiendo degustar de una gastronomía local con influencias internacionales. Además, es un bar.
De las originarias 300 habitaciones, 210 se encuentran en este edificio que fue el derrumbado en la época de los 80.
Una remodelación más Otra novedad surgida con su remodelación es el área llamada El Jardín. Es un edificio colateral que cuenta con 90 habitacionesm cuyo costo superó US$40 millones.
De acuerdo a la cluster marketing leader, Manel Peguero, en esa remodelación se abarcó el hotel completo, “habitaciones, áreas públicas, salones de eventos, piscina, spa, gimnasio, tiendas, restaurante, bar y el lobby. Dentro de esas se encuentra el Buy Coffee Shops el cual ofrece café con diferentes opciones para los huéspedes sin importar la hora”.
Agregó que: “Contamos con un huerto que es administrado por el chef ejecutivo, al mismo tiempo se obtienen productos que se pueden implementar tanto en la coctelería como en la cocina del hotel, son productos totalmente orgánicos”.
Según Peguero, de las pocas cosas que quedaron íntegras está la piscina y actualmente tienen cuatro canchas de tenis.
Es una de las salas más icónicas en el país donde se celebran las tradicionales fiestas de Fin de Año. Ha servido de escenario para altas celebridades, premios Soberanos, fiestas privadas, bodas y eventos políticos. Tiene una capacidad máxima para 1,200 personas y montaje tipo show.
Su arquitecto, Guillermo González Sánchez, nació el 3 de noviembre de 1900 y falleció el 13 de noviembre de 1970. Es considerado el padre de la arquitectura moderna en la historia de la República Dominicana.
Y no era cualquier hotel: era el primer establecimiento de su tipo en toda la región, una estructura racional que rompía con la tipología de la arquitectura hostelera antillana de la época y hablaba de una nación con deseos de modernidad y de mirar hacia un futuro luminoso. En 1985, en medio de protestas y desacuerdos, el Hotel Jaragua fue demolido.
Entre su nacimiento aupado por la dictadura megalómana de Trujillo y su muerte en medio de las aguas turbias del mandato de Jorge Blanco, ¿cómo valoró el pueblo dominicano el establecimiento, en cada una de sus etapas? ¿Sabíamos lo que estábamos perdiendo? O más importante aun: ¿Cuáles consecuencias estamos pagando hoy por la desaparición de la que quizás fue la obra culmen de la arquitectura moderna dominicana?
Entre su nacimiento aupado por la dictadura megalómana de Trujillo y su muerte en medio de las aguas turbias del mandato de Jorge Blanco, ¿cómo valoró el pueblo dominicano el establecimiento, en cada una de sus etapas? ¿Sabíamos lo que estábamos perdiendo? O más importante aun: ¿Cuáles consecuencias estamos pagando hoy por la desaparición de la que quizás fue la obra culmen de la arquitectura moderna dominicana?
Santo Domingo no se imaginaba al mar Caribe como un lugar de esparcimiento: en el pasado, de ahí venían los corsarios; en el presente, de ahí venían los olores del matadero. En efecto, muchas familias adineradas tenían parcelas utilizadas para esparcimiento ubicadas en la costa, pero el agua era tan menospreciada que el frente de las villas solía dar hacia el Camino del Oeste —la hoy llamada avenida Independencia—. Sin embargo, a través de uno de los proyectos ejecutados por Trujillo fue inaugurada en 1936 una vía costanera que permitió a los capitaleños pensar en el nuevo Malecón como el lugar idóneo para ir a hacer nada. Solo que, ya con ese buen contenedor creado, ¿dónde estaba el contenido?
Hasta el 3 de septiembre de 1930, Santo Domingo era una Ciudad Primada donde, más que la piedra, primaba la madera: la mayoría de las casas estaban hechas de tablas, zinc y palmas. Con el cruel paso del huracán San Zenón, la capital quedó aplanada, quedando en pie mayormente las edificaciones de la era colonial y unas pocas hechas recientemente. ¿Cuáles, en específico? Las erigidas en hormigón armado, una técnica entonces poco conocida pero que ya se había puesto de manifiesto con éxito en el centro de la muy pujante San Pedro de Macorís


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Leí el artículo completo muy extenso Pero valioso e incluso con estrofas repetidas, que grande es Trump en esa ala este se hicieron orgías sexuales, Vincent Foster amante de Hilary y víctima de la presión de esta se suicidó por el escándalo de boletos aéreos, todo salió señala este de la casa blanca, allí Kennedy también a su mejor amigo le metió el caobo y sobre el Jaragua que grande fue Trujillo.
ResponderEliminarZorro, pero Obama tumbo otra seccion de la casa blanca para hacer canchas de baloncesto y se gastaron $237 millones de los contribuyentes. En esta ocasion, Trump esta utilizando 100% fondos privados y es para hacer mas bonita esa ala antigua, fea y testigo de muchos actos de corrupcion a gran escala. Cual es el problema? No es ni la primera vez ni sera la ultima en que se remodele la casa blanca.
ResponderEliminarMire desinformador, Obama no tumbo nada para construir la cancha de baloncesto. Adapto una cancha de tenis para que tambien pueda ser usada como cancha de baloncesto. Jablador de mierda
EliminarMuchas gentes tienen problemas con aceptar las modernidades, viven apegados a lo que en un tiempo fue moderno pero que al pasar los años se convierten en vainas obsoletas. En cuanto a La Casa Blanca, carajo pero Trump no la esta destruyendo en su totalidad. Si se le va a añadir una extension, es lógico que se habra el area por donde se hará el empate. Esos mente-de-mime son en su mayoría Demócratas que están muy perdidos y confundidos con lo lo que es mejor para los contribuyentes en forma de impuestos. En la RD están los sonadores que perciben que es prohibido actualizar un edificio o casa, especialmente cuando estan en areas de ensueños, como Gazcue. Trate usted de desbaratar una casona vieja de Gazcue para construir un edificio o casa moderno. Gente que no pusieron un chele para comprar la condena propiedad se oponen porque esas casonas están en sus viejos recuerdos. Joder !!
ResponderEliminarMuy corto este artículo , deberían hacerlo más largo .
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