sábado, 7 de febrero de 2009
DE MIS MEMORIAS
UN SANDWICHE PARA DOSEn los inicios del decenio de los setenta la represión del gobierno de los doce años de Joaquín Balaguer se encontraba en pleno apogeo y los organismos de seguridad no daban tregua a los grupos culturales contestarios de la época.
Eso era "funda y funda"' lo que nos daban, y en los grupos culturales nos la jugábamos desafiando al régimen, llevando actividades artísticas al seno del pueblo.
No salíamos de los clubes culturales que unían a la juventud de los barrios en eventos deportivos y culturales. No como ahora que es droga lo que hay en los barrios...
La represión llegó hasta mí, cuando Jorge Tena Reyes me sacó con la policía del local que ocupaba en el palacio de Bellas Artes.
Nos dejaron en la calle, después de haber invertido lo que nos ganamos con el montaje de la obra teatral Dos Viejos Pánicos de Virgilio Piñera en el acondicionamiento y decoración de un local que nos había cedido Peter Morales Troncoso, cuando era director general de Bellas Artes.
Ello nos llevó a una afiliación con el Movimiento Cultural Universitario dirigido por Jimmy Sierra.
Con el MCU y los recursos técnicos de la Universidad Autónoma de Santo Domingo desarrollamos una amplia labor teatral a nivel nacional.
Una de nuestras primeras presentaciones fue en el Club Mauricio Báez, en la época en que el hoy presidente Leonel Fernánde
z era el secretario de actividades culturales.Leonel era también profesor de la academia La Trinitaria, del hermano de Jimmy Sierra.
Eramos todos muchachos de a pie.
Para trasladarnos de un lugar a otro teníamos que estar cogiendo carritos públicos.
El MCU tenía un programa de radio que se llamaba La Nueva Voz, que se inició en Radio Mil, Pasó por Radio Comercial, y luego estuvo en Radio Ahora de la revista Ahora y El Nacional. Yo era su productor.
Eran frecuentes las actividades que realizabamos junto a Jimmy Sierra y los demás componentes de los grupos culturales de la época.
Recuerdo que cuando nos daba hambre, Jimmy, con una concepción de economía revolucionaria, nunca compraba un sandwiche entero para una sola persona.
Siempre decía, "teórico vamos a comprar un sandwiche para los dos, y un jugo también para los dos."
El se comía la mitad y yo la otra.
Esa ''economía revolucionaria'' no me gustaba para nada, porque uno se quedaba
, como dicen ''topao".Una
anéctoda que nunca olvido fue la vez en que nos juntamos Leonel
Fernández, el fenecido poeta Domingo de los Santos, Jimmy Sierra y quien
esto escribe.
Después de cumplir una tarea, ya al filo del mediodía hacía hambre.
"Vamos a pedir dos sandwiches para los cuatro, con dos jugos"', dijo Jimmy, señalando una barrita en la parte alta en Villa Juana.
Así lo ordenó y cada quien se engulló su mitad de sandwiche y su medio jugo.
Me quedé con hambre y Leonel también. Pero no sabíamos como entrarle a Jimmy para decírselo.
Pero Leonel, habilmente, le dijo a Jimmy.
-Teórico, qué usted cree si compramos dos sandwiches más, y lo repartimos entre los cuatro?.
Jimmy accedió, porque después de todo, lo que estaría haciendo era practicando su disciplina económica revolucionaria, haciendo que de dos sandwiches, comieran cuatro.
Mientras mordía la mitad que me tocaba solo pensaba en la habilidad de Leonel para inducir a Jimmy a que comprara un par de sandwiche más, que con los anteriores que ya nos habíamos abrochado, cada quien completaba uno entero.
Un joven así como Leonel tenía en el futuro que llegar a ser presidente...no hay duda.

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NIURKA BAEZ,
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