cobra2311 ha comentado
Zorro lo que dices no es solo nostalgiam es un cambio estructural real en cómo se produce, se distribuye y se consume la música y el contenido.
La radio de los 70s y 80s era un medio “de personalidad”. El locutor no era un operador, era una figura cultural. En muchos casos, el DJ decidía qué sonaba, creaba tendencias, hablaba con la audiencia como si fuera un amigo cercano. Había criterio humano, riesgo, hasta cierta magia.
Lo sé porque soy de esa época y la vivi muy bie. Recuerdo siempre a Radio Universal, una de las mejores emisoras en donde se pautaba la música del momento, hoy convertida en una emisora cristiana.
Hoy el centro ya no es la emisora, es el usuario.
Plataformas como Spotify, YouTube o Apple Music cambiaron la lógica: Ahora tú eliges qué escuchar, cuándo y sin interrupciones. Eso suena mejor en teoría… pero tiene un costo: Desaparece el “curador humano” que te sorprendía con algo que no sabías que te iba a gustar.
También hay factores económicos que explican lo que mencionas. Muchas emisoras tradicionales dejaron de ser rentables como antes.
Mantener talento en vivo, producción, equipos… es caro. En cambio, automatizar una estación con computadoras o venderla a grupos religiosos o corporativos garantiza ingresos más estables.
No es tanto una traición al medio como una adaptación —aunque el resultado sea más frío, Y sí, el locutor clásico, prácticamente se extinguió como figura dominante.
Pero no desapareció del todo, solo se transformó. Hoy lo ves en: podcasts (donde vuelve la voz cercana y auténtica),streamers, creadores en redes que recomiendan música o cuentan historias, creo que como que es como si el espíritu del DJ se hubiera mudado de la radio a internet.
Ahora, siendo honesto contigo Joseph, parte de lo que sentimos como “pérdida” también es porque ese tipo de radio dependía de un contexto que ya no existe.
Antes había menos opciones, y eso hacía que la radio tuviera más poder cultural. Hoy hay demasiadas opciones, y eso diluye esa experiencia colectiva, aun así, no todo está muerto.
En muchos países (incluyendo el nuestro) todavía hay programas en vivo, emisoras pequeñas o nichos donde el locutor sigue siendo importante.
No dominan como antes, pero siguen ahí para quien los busca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Se valora el envío de comentarios no ofensivos apegados a la moderación.
NIURKA BAEZ,
Moderadora de comentarios