Yelida Mejía no se detuvo al ser advertida sobre la discriminación que podría encontrar en la televisión. Pese a su padre, el periodista y locutor Marino Guzmán, oponerse a la idea de su hija de incursionar en el entretenimiento, ella siguió adelante.
Con el humor que la caracteriza, Mejía contó que a Guzmán "tuvieron que ponerle un suero" cuando se enteró de su decisión debido a las dificultades que podía enfrentar por ser mujer y ser de piel oscura.
"Él no quería porque como tenía experiencia sabe que este es un medio muy difícil. A las mujeres se les complica y en aquel entonces, todavía lo estamos viviendo, también ser de color, uno tenía que esforzarse el doble y ya él sabía la lucha que yo iba a coger, entonces no quería, hasta que vio que de verdad yo estaba puesta para eso y no tuvo más remedio", explicó durante una entrevista en el podcast de LISTÍN DIARIO, El Cuartico.
Mejía admitió que las palabras de su padre tomaron sentido cuando veía cómo otras mujeres con capacidades similares a las que ella poseía lograban conseguir mejores oportunidades con mayor facilidad por ser de piel clara.
“Quizás habían oportunidades que había que luchar más que otra, entonces ahí tú entiendes de manera indirecta el peso del color, pero gracias a Dios que eso quedó prácticamente en el pasado y tenemos muchas morenas sobresalientes”, dijo.
“A veces tú estabas ahí en el puesto, luchando, haciendo tu fila, y llegaba una y pasaba por el lado y se lo daban. Yo decía: 'Yo no quiero pensar…', pero así era realmente”, indicó..
A los 15 años, Mejía comenzó a coquetear con los medios de comunicación y apareció por primera vez en la pantalla chica actuando como 'Payasita' en el programa infantil "Un, dos, tres", bajo la producción de Chiqui Haddad.
Reconoció que su objetivo no era dedicarse a la farándula, pero 'el destino' se encargó de guiar su camino hasta llevarla a espacios como "Cero Estrés", "La Maquinaria", "Los Dueños del Circo", "Sin Filtro Radio Show", "La Aldea del Sonido" y actualmente "Jessica en Punto".
Asimismo, Mejía señaló que sus inicios fueron duros: tuvo que 'recoger alambres' en los canales y entró con un pequeño segmento semanal al programa que la catapultó, "Los Dueños del Circo", donde pudo ocupar una posición dentro del elenco principal junto a Ali David Demey y Enrique Crespo tras la salida de Karen Yapoort.
Luego de más de dos décadas como 'farandulera', Mejía no descarta tener su propio proyecto con un corte "un poquito más formal".
"NO IMPORTA DE QUIÉN SEAN LOS HIJOS, LO IMPORTANTE ES TENERLOS"
La comunicadora no niega su interés de ser madre, incluso, define la maternidad como "una de las etapas más hermosas en la vida de una mujer" y está dispuesta a recurrir a métodos alternos de reproducción, aunque no piensa en el matrimonio actualmente.
"Todo el mundo te mete presión porque lo natural es que tengas tus niños y yo respeto mucho eso, pero lamentablemente cada quien tiene situaciones", aseguró.
"Lo importante es tenerlos, con o sin marido, no importa de quién sea, lo importante es tenerlos", aseveró. (Listín Diario)
Esa es mi amiga Yelida Mejía.
Hija de mi amigo Marino Guzmán, que no sé por qué habla de que fue rechazada y discriminada por su color de piel, si es una morena bellísima, con la belleza de la mujer criolla.
Con ella participaba en actividades sociales, como amigos, por su trato afable y sencillo. Siempre con mucho respeto, que se sepa.
La gente me veía con ella en actividades sociales, en los años 90's, pues me gustaba compartir con ella.
Eso de que la discriminaban, no se lo crean, porque siempre ha sido una mujer deseada. Y yo siempre la he apoyado por su talento, su manejo y don de gente.
Y tengo con ella una anécdota graciosa.
Me pidió que la eligiera como mi acompañante para asistir a una premiación de El Soberano. Y así lo hice.
Y ella fue bellísima, con un vestido espectacular. Se gastó unos cuartos en su vestuario...
Y en la alfombra roja había un crítico que vino desde el extranjero, creo que invitado por Luz García.
Y entrando al Teatro Nacional, me atrapó para entrevistarme por mi vestuario, y le hablé de que iba vestido por el atelier de Martín Polanco.
¡Oh!, y cuando publicaron la lista de los mejor vestidos del premio Soberano, en ese año, yo estuve en la selección sin haber buscado eso.
Mi amiga Yelidá hasta pensó que era una componenda mía, luego de ella haber hecho una inversión cuantiosa en su vestuario para lucirse y no la tomaron en cuenta.
El culpable fue el experto en moda, que buscó Luz García para hacer su ranking de los caballeros mejores vestidos.
El no sabía, que el traje que llevé en ese premio, no fue diseñado para la ocasión. Que me lo había confeccionado mi amigo Martín Polanco, para uno de los programas de Merengala.
O sea, ya lo había usado...pero con una confección tan bien hecha, que por él fui premiado...
Después de eso, mi amiga Yelidá, se quilló, y me sacó los pies.
Pero la sigo queriendo muchísimo, como amigos...





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