En contraste con la reducción del aparato burocrático que promueve el Ejecutivo para reducir el gasto y mejorar los servicios, en las cámaras legislativas cursan proyectos para crear dos nuevas provincias.
Serían Santa Lucía, resultado de la mutilación de San Juan, un proyecto del senador Félix Bautista, de Fuerza del Pueblo; y Matías Ramón Mella, producto de la división del Gran Santo Domingo, propuesta por el diputado Abelardo Rutinel, del PRM.
Pero en lugar de más provincias sin otro propósito que fomentar el clientelismo e incrementar el gasto público, lo que se requiere son menos demarcaciones.
Las 30 provincias y el Distrito Nacional con cuenta en el país son un exceso, cuya creación no se ha justificado nunca.
La división política de República Dominicana supera de manera considerable a países con mayor extensión territorial, más habitantes y más recursos. Los legisladores deben rechazar de manera contundente las iniciativas para mutilar el territorio.
Y aunque sea mucho pedir, si por algo deben decantarse es por una adecuada reducción del número de provincias que vaya acorde con la capacidad del territorio.


Está bien...Pero solo hasta que BOCA CANASTA sea elevada a distrito municipal.
ResponderEliminarAtt: NIURKA del Regla Báez Soto Pimentel.