sábado, 15 de agosto de 2026

SE CHUPARON A ROMEO


El anuncio de que el bachatero Romeo Santos ha interpuesto una demanda en contra de la empresa  BDO USA, a la que acusa de presunta negligencia profesional en el manejo de sus asuntos financieros, no viene más que a confirmar un comportamiento recurrente en los negocios que involucran a figuras artísticas y deportivas.

En los deportes hemos visto como Sammy Sosa, Pedro Guerrero, Miguel Tejada, se han visto envueltos en dificultades por los conflictos que se han generado en el manejo económico de su carrera.


Lo propio ha ocurrido con figuras como Héctor Acosta, al que un manager cobró por adelantado los depósitos de contrataciones, ascendentes a más de 5 millones de pesos, sin reportarlos a la empresa, los jugó en casinos de juego, y luego tuvo El Torito de honrar esos compromisos sin recibir un centavo por su trabajo.


Juan Luis Guerra cuando se fue del sello Karen, de Bienvenido Rodríguez, sufrió las atribulaciones de reclamos por el edificio que compartía con su disquero, donde opera la emisora La Z y su canal de televisión Mango TV.


A Rafael Corporán de los Santos lo esquilmaron con la venta de sus emisoras de radio al Banco del Progreso.


Fernando Villalona, cuando quiso romper su contrato con el sello Kubaney de Mateo San Martín, le sacaron en cuenta todo el dinero que este le había avanzado “como abono”.


Los conflictos de Bienvenido Rodríguez con Wilfrido, Maridalia Hernández, Los Rosario, Ramón Orlando, Los Hijos del Rey, y todos los que habían firmado con su sello.


En fin, nadie ha salido químicamente puro de sus negociaciones con disqueros o manejadores de sus empresas.


No es de extrañar que Romeo Santos se vea ahora contra la cuerda con su empresa de contabilidad.


Sólo que en su caso se está hablando de millones, no de cheles.


Es para que vean, que la fama y la fortuna de los artistas, camina a veces por un terreno pedregoso, lleno de obstáculos, lejos de las bondades, de los afeites y esteticismos que se pregonan.

1 comentario:

  1. Los artistas deberían tomar aunque sea un curso de finanzas si ven que sus carreras están despegando. No es de ahora los robos a las estrellas del entretenimiento. MC Hammer hasta preso cayó porque su contable hizo un lío.

    A Luis Miguel le robaron hasta el alma. Incluso perdió el yate ÚNICO, porque no podía pagarlo. Lo dejaron en cero, hasta que se encontró con el hoy difunto Carlos Bremer, que lo salvó. Michael Jackson también pasó por eso, Britney Spears y un larguísimo etcétera.

    Muchachos, aprendan aunque sea a sumar y restar, que no todo en la vida es cuerear y hueler

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