En algún momento, ¿has mirado a una persona comer lo mismo que tú y posteriormente te has preguntado: “¿Por qué no engorda y yo sí?”. Pues no siempre son las calorías consumidas.
La radioncóloga, máster en Nutrición de Precisión y Health Coach, Verónica Alume, explica que cada organismo es biológicamente único, por lo que “no respondemos solo a lo que comemos, sino a la interacción entre los alimentos y nuestra biología individual”.
Dos personas pueden sentarse a la misma mesa, comer exactamente los mismos alimentos, sin embargo, experimentar respuestas completamente diferentes. Una puede sentirse satisfecha y con energía, mientras otra puede presentar malestar digestivo, cambios en sus niveles de glucosa o incluso respuestas inflamatorias.
En conversación con El Nacional, la doctora destacó que las investigaciones actuales permiten ir un poco más lejos en esa explicación, entrando en estas áreas: la nutrigenética y la nutrigenómica.
“La nutrigenética estudia cómo las variantes genéticas individuales influyen en la respuesta del organismo a los nutrientes. En otras palabras, cómo tus genes determinan de qué manera tu cuerpo procesa, absorbe y utiliza los alimentos que consumís. La nutrigenómica, en cambio, estudia el camino inverso: cómo los nutrientes que ingerís modulan la expresión de tus genes, activando o silenciando mecanismos que pueden proteger la salud o favorecer el desarrollo de enfermedades”, explicó.
De acuerdo con la especialista, ambas disciplinas ayudan a explicar por qué dos personas pueden comer exactamente lo mismo y presentar respuestas metabólicas, hormonales e inflamatorias diferentes.
Destacó que, antes de recomendar qué comer a una persona, un profesional capacitado debería conocer mucho más que su peso o su edad.
“La alimentación no se puede separar de quién es esa persona, su historia, su biología y su vida cotidiana, y evaluar el objetivo que se persigue: prevención y salud general, pérdida o aumento de peso, ganancia de masa muscular o acompañamiento durante un tratamiento”, dijo.
Desde el enfoque de la nutrición de precisión, la doctora sostuvo que una recomendación nutricional debería considerar los siguientes factores:
Microbiota intestinal: la composición de las bacterias intestinales de cada persona es tan individual como una huella digital. Determina cómo fermentamos la fibra, producimos ácidos grasos protectores y respondemos a los prebióticos y probióticos.
Estado metabólico: los niveles de glucosa, insulina, el perfil lipídico, los marcadores inflamatorios y la función tiroidea son datos que deben informar cualquier recomendación nutricional.
Historia clínica y medicamentos: las interacciones entre alimentos y medicamentos son reales y relevantes, especialmente en pacientes oncológicos, donde este punto es crítico.
Estilo de vida y entorno: el nivel de actividad física, los patrones de sueño, el estrés crónico y el acceso a alimentos de calidad son factores que modulan la respuesta a la alimentación de manera significativa.
Preferencias y cultura alimentaria: una recomendación que no considera la realidad cultural y las preferencias individuales difícilmente será sostenible en el tiempo.
No copiar dietas
Durante la entrevista, aconsejó no copiar las dietas de los demás, aunque admitió que es muy difícil pedirle a una persona que ignore por completo los consejos de su entorno.
“Me gustaría que puedan preguntarse: ¿esto tiene evidencia detrás? ¿O es simplemente lo que le funcionó a otra persona? Sumar información de calidad antes de tomar decisiones sobre tu alimentación. Conocer tu cuerpo, tus análisis y tus características individuales es el primer paso”, indicó, enfatizando que esto no significa que no existan principios alimentarios universalmente válidos.
La doctora concluyó diciendo que una evaluación clínica completa, análisis de sangre bien seleccionado y la orientación de un profesional capacitado ya representan un avance enorme respecto a seguir dietas genéricas o copiar lo que le funcionó a otra persona.




(AS)
ResponderEliminarZorro, así como usted me ve, sé de eso. Sé que el salmón, el caviar son alimento muy nutritivo y que no engordan a la gente. Si usted quiere -y como conocedor de mi talento- yo le puedo ayudar en su alimentación nutritiva. Solo tiene a avisarme y con gusto lo orientare sobre el particular. (AS) YO