
Distinguido maestro de la comunicación:
Antes permítame agradecerle la publicación de mi nota anterior. Esta vez quisiera disfrutar nueva vez de su generosidad para expresar mi desagrado por la tendencia que tienen algunos comediantes que sin bagaje suficiente como para opinar de ciertos tópicos, cometen verdaderas barrabasadas.
Es el caso del señor Aquiles Correa, quien en el programa de Don Jochy Santos montó una verdadera campaña para justificar el que supuestamente Omega merece el premio Casandra porque Omega el que da golpiza a mujeres sería otra persona.
Siendo asi, mañana nos enfrentaremos a alguna campaña en favor de que algun narcotraficante con orquesta o programa de la tele será exhaltado y promovido a la obtención de distinciones, siguiendo la lógica de que una cosa es lo artístico y otra la vida personal, no importa que en esta última esa persona ocasione serios daños a la sociedad y a su entorno personal.

Tan absurda dicotomia no la entiendo. Omega, como todos los seres humanos, somos un conjunto integral de cualidades en las que unas predominarán sobre otras y eso caracterizará el aprecio o desprecio, estima o repulsa que provoquen nuestras actuaciones públicas, que no están desligadas de las privadas.
Si bien es cierto que el Casandra-como pretendió de forma maniquea el señor Correa-no estará premiando cualidades personales, sí es cierto que en el caso de artistas, infuyentes y modeladores de hábitos e ideas, si es dañino que reciban premios que crearán confusión de valores. Es por ello que estoy profundamente de acuerdo con la pretensión de un grupo de asociaciones femeninistas que han solicitado respetuosamente a Acroarte excluir a Omega de un potencial galardón. Su reiterada proclividad a ejercer violencia contra mujeres, algo harto comprobado, no le califica para aspirar ni muchos recibir el premio artístico por excelencia de la República y del que Usted, señor Cáceres, ha sido uno de sus principales impulsores. Huelga señalar que la calidad artística del señor Omega deja mucho que desear y no amerita mayores comentarios.
El señor Correa, ahora como un próspero comerciante de fiestas y licores con negocio propio, parece justificar sus opiniones cobijando bajo las mismas su caracter de empresario que lleva artistas a su establecimiento. Le recomendaría a él, pues, que se concentrara en su papel de humorista, para lo que sin dudas posee talento, y no incursione en comentarios tan especializados para los que, se evidencia, carece de profundidad. No siempre se tienen todos los talentos a mano. Y conocer de las limitaciones es una muestra de inteligencia.
Con mi aprecio y admiración de siempre,
Edgar Soroya Martínez
FOTOS:
1.- Aquiles Correa (imagenesdominicanas.com)
2.- Omega