En Acroarte faltó poco para que se pidiera la cabeza del colega Juan Carlos Jiménez, quien en un afán por tomar la delantera en dar la noticia de que se había aprobado premiar a los merengueros de calle, salió del salón donde se desarrollaba la asamblea y se introdujo en cuarto de informática que Indotel instaló en la casa de Acroarte.
Juan Carlos se despojó en ese momento de su condición de miembro de la asociación y se convirtió en corresponsal periodístico de su blog.
Y en los equipos de la institución, como si se tratara de una de esas salas de prensa que se montan en algunos eventos para dar facilidades a los periodistas, dio el gran palo'' de ser el primero en publicar la noticia sobre el controversial merengue de calle.
Remolacha le hizo un enlace, y ''consumatum est''.
Sobre Juan Carlos han caído truenos, rayos y centellas, pues sus compañeros en la misma asamblea han concluido en que nunca en la historia de los premios había ocurrido algo igual.
El se defiende diciendo que si no lo hacía, de seguro que en Imágenes Dominicanas y en otros blogs que no son miembros de Acroarte lo iban a publicar, y que no iba a dejar que otro lo hiciera teniendo él la posibilidad en sus manos.
A lo que ha llevado la blogomanía a algunos colegas...
Si admitieramos esa justificación, en las asambleas de Acroarte se tendría que hacer fila en el salón de computadoras con todos los blogueros esperando turno para reportar todo lo que esté sucediendo al instante, en el lugar del hecho...
Y a los medios de prensa que no son miembros de Acroarte, se le debería entonces dejar que cubran las asambleas, porque se les haría una competencia desleal con todos los acroartistas sirviéndose con la cuchara grande en sus blogs y páginas digitales.
Juan Carlos debería entender que la popularidad de un medio cualquiera no es cuestión de un palo "mal habido" de un día...

Que es más importante una labor sistemática, persistente, de llenar el día a día con temas que si no son importantes, usted con su capacidad y habilidad los pueda tornar interesantes.
Que eso de estar comportándose como un ''paparazi periodístico'' tomando noticias de manera subrepticia al final de cuentas no es lo importante.
De cualquier lado que se le mire, el publicar informaciones en ese momento "clasificadas" es un acto de deslealtad, porque a quien usted le está dando ''el palo'' es a la asociación y a sus propios compañeros.
Ojalá que esto le sirva para rectificar su comportamiento periodístico.
Ahora bien, Juan Carlos no es el único que filtra detalles de los resultados de la asamblea.
Jacqueline Estévez está sumida en una depresión porque alguien le dijo que no fue nominada.
Lo mismo sucedió con Eduardo Rodríguez, el papá de la juvenil Sol Koral, quien se enteró el mismo sábado de que no incluyeron a su hija en los nominados de Revelación del Año y ya está buscando una rectificación de su caso.
El "colador"' que hay en Acroarte con los miembros dando a conocer con antelación la lista de nominados es más grande que una cancha de tenis.
Quizás eso fue lo que llevó a Juan Carlos a considerar que el publicar resultados de nominaciones de la asamblea desde su mismo seno es un acto permitido.
FOTO:
1.-Juan Carlos Jiménez
2.-Jacqueline Estévez
