domingo, 27 de abril de 2008

Yo Vivo Bien, Con Mi Varita...

Estuve viendo el video de Nax Mosley, el sexagenario británico considerado “hombre de sociedad y de fortuna” que se ha convertido en el más grande escándalo en la última semana en el Reino Unido.
Nax ha pedido a la justicia de Inglaterra que saque el video de la internet, dizque porque viola su “intimidad”.
Pero los jueces dijeron que sería un ejercicio inútil, pues hace el pedido cuando ya el diario The News of the World que lo colgó en su sitio de internet había recibido un millon y medio de visitas.
(A estas alturas deben haber entrado tres millones de mirones)
El viejito charlatán y promiscuo es abogado egresado de Oxford y nada más y nada menos que Presidente de la Federacion Internacional del Automóvil (FIA) con sede en Paris, que ha convertido las carreras de Fórmula Uno en un negocio multibillonario.
En el video se ve a Nax en una simulada cámara de tortura nazi haciendo de prisionero y a veces de carcelero, mientras es azotado por el trasero por cinco mujeres disfrazadas de soldados nazi.
Las mujeres son cinco “cueros”, digo, prostitutas profesionales a las que el señor Mosley contrató por 2, 500 libras esterlinas (cinco mil dólares) para que le dieran con una vara por el culo.
El caso es que varios sobrevivientes de las cámaras de exterminio de los nazis están pidiendo la renuncia de Mosley de la FIA.
Pero el viejito dice que no va a renunciar porque se trata de algo que hizo en privado, que es inofensivo y absolutamente legal.
“Si hubiera sido sorprendido conduciendo rápido en una carretera o habiendo bebido más de lo lícito, hubiera renunciado en el acto”, dice.
Y añade que mucha gente hace cosas en sus habitaciones y practica hábitos que otros pueden encontrar repugnantes, pero que mientras ocurran en privado, a nadie debería importarle.
Quizás tenga razón la vieja loca.
Aquí hay políticos, altos oficiales y empresarios que no salen de un orgía y que pagan para que les hagan “tortillas”.
Y hay un empresario de pastas alimenticias al que le gusta que lo amarren como si fuera un burro en la pata de una cama y que lo azoten con una varita.
Porque todo se sabe. Una de las chicas indiscretas que le dá el servicio se destapó hablando del asunto en una ocasión en que se daba unos tragos en Montecristo Café con unos amigos.
Dizque a ese empresario sodomasoquista le encanta el tema clásico de Aramis Camilo que en sus letras dice: “Yo vivo bien, con mi varita, hago lo que quiera, con mi varita”.

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NIURKA BAEZ,
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