martes, 13 de julio de 2010

PUBLICADA EN EL NACIONAL

ARTE NACIONAL
Por Joseph Cáceres
josephcaceres.net



ADIOS AL VIEJO BULEVAR

Cuando se construyó el Bulevar de la 27 de Febrero sobre el  túnel que
enlaza las avenidas Abrahan Lincoln y la Winston Churchill, la mayoría
de la gente se quedó fascinada con el despliegue de elementos y los
detalles de que fue dotado, que hacían del lugar una plaza  parecida a
una europea.

Pantallas lumínicas en ambos extremos, una máquina para proyectar
rayos láser desde la torre del reloj, casetas para la venta de
periódicos, revistas, bebidas, comestibles, y un espacio para la
realización de eventos artísticos y culturales.

Fue dotado de un gobernador  y de un patronado que velaría por el buen
funcionamiento del atractivo lugar.

Hasta muchachas policía de tránsito habían en el lugar, que regulaban
la entrada y salida de los visitantes.

Todo un sueño que se desvaneció al poco tiempo,  cuando comenzaron los
problemas de la falta de parqueo,  de control y de eficacia en el
manejo del lugar.

Las primeras en dañarse fueron las pantallas gigantes, que como fueron
‘’obras del estado’’ no tuvieron reparación.

Sin embargo en esas intersecciones hay ahora varias pantallas
lumínicas privadas que operan de manera  eficiente, sin problemas ni
percance alguno.

Todo el que ha cruzado por el lugar sabe cuál fue el destino final de
esas pantallas, pioneras en la zona.

Del equipo de rayos láser es mejor ni hablar....

Luego las casetas y kioscos fueron arrabalizadas, y como dice la
canción de Emmanuel, ‘’todo se derrumbó’’.

El Ayuntamiento de la capital asumió el control del bulevar ante el
fracaso de Obras Públicas en su mantenimiento, y ha procedido a una
remodelación necesaria, pero penosa a la vez.

Han ido desmantelando todas las estructuras originales,  al parecer
para convertir el bulevar en un simple parque.

Quizas  de esa manera pueda ser más exitoso, pero lo dudo.

Lo que duele es que se invirtió tanto dinero en ese lugar sin que se
le sacara el justo provecho a todo lo que ahora se está desmantelando.

Hay que decir, sin embargo, que por lo menos se procura seguir dándole
uso a la zona, diferente a lo que ocurrió con La Fuente Cibernética
que Rafael Suberví construyó en la Máximo Gómez con George Washington.

La ruina de la misma fue tan grande, que ni siquiera pudo servir como
fuente, donde como dice otra canción, ‘’los sapos bailen bolero’’

2 comentarios:

  1. Creo importante señalar que la pantalla del lado este (Abraham Lincoln) se quemó casi la mitad por un letrero de neón que colocaron debajo de la estructura.

    Alpha

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  2. Eso de bulevard y de fuentes es algo muy fino para nosotros, no estamos acostumbrados a esas cosas... lo de aqui es colmadon, perreo, cervezas y mujeres provocadoras, semi vestidas... lo demas, olvidemonos de eso...

    Da mucha pena admitirlo, pero es cierto, seguimos siendo un pais donde aun se cambian espejitos por barras de oro.

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NIURKA BAEZ,
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