Por José Rafael Sosa
Todo proyecto de cine dominicano es positivo, por muchas que sean sus tareas pendientes y sus deudas indudables.
La comedia Profe por Accidente es
una oferta atractiva y comercialmente poderosa a partir del jueves, pese a que no es obra de arte perfecta y nos deje
deseando más concepto, anhelando las alas voladoras de un cine
nacional matizado por la identidad nacional la imaginación sin fronteras y el
potencial de poder gustar en cualquier cine del planeta en que sea proyectada.
La película va a gustar mucho, a todo público popular.
Hilarante y divertida,
está dotada de un humor generador de la generosa
carcajada, pero con la debilidad de un criterio muy basado en el
parlamento, herencia que cultivando casi sin querer debiendo a la
procedencia infaltable y televisiva de los protagonistas,
No obstante, la comedia tiene sus honores; también ofrece elementos
atractivos, frescos y novedosos como la actuación de los niños y niñas de la
Academia Amauri Sánchez y el plato fuerte de la actuación de Fausto Mata,
secundada a cierta distancia por la de Roberto Ángel, a quien deseamos
actoralmente más libre,
La comedia tiene clarísimo el
potencial para gustar a la gente, apoyada en guión sencillo, en el género –la comedia- , una realización técnicamente
cuidada y digna, en un casting realizado
con conciencia y al un avance profesional para la naciente
industria sus elementos técnicos.
A películas ya no bastan con que sean
dominicanas para acogerlas y añoñarla. Ya se les puede exigir mucho más, sobre todo en materia
de su concepto. Los guiones pueden ser mucho mejores.
Esta noche, en su premiere, realizada en el Teatro Nacional, la gente rió a carcajadas de buena gana, creando
una relación de risas continuas que apuntan a que la producción se ha hecho
para gente que va al cine a escapar de lo cotidiano, mediante una comedia que
permita el milagro de la desconexión social por hora y media.
Entre ambos dos
protagonistas e incluso entre los
personajes secundarios, los diálogos son picarescos, cruzados y vivaces. La química de la pareja co.protagónica untada de esa
magia envolvente tiene un profundo con
olor a gusto popular y boletas vendidas.
Una actuación, la de Mata, está llamada a transformarse en el plato de
miel que habrá de buscar ese público para el cual el cine es vía de evasión y,
si hace reír, mucho mejor, sin atender consideraciones intelectuales que
diseccionen a fondo los aspectos técnicos y artísticos.
Mata es el fuerte atractivo con
su esmirriada figura, sus ojos expresivos, su caminar insatisfecho de la vida,
lo vuelven a colocar en el entorno del éxito como cuando protagonizó Sanky
Panky
Mata, muy marcado por la
televisión que le ha impreso en la piel evitables clichés y moriquetas ya conocidas y procedentes de
otras producciones de cine y televisión. Su fuerte esta en el parlamento cómico,
picado, cortante, sugerente
Cada director es dueño de sus películas y su guión, pero de haber sido
nuestro, no hubiéramos puestos a profesores en ejercicio a tomar mientras
juegan billar, por las implicaciones de mensaje no ético de cara a su oficio en
las aulas.
Vuelve sentirse necesario que los
guionistas tengan un criterio amplio, multivalente y pro-activo de las mujeres,
olvidando que son mucho más que seres a la caza de un hombre para validarse
como personas y despojarlas de estereotipos (o gordas o esbeltas a la
perfección) para usar modelos biotípicos normales, sin separar las blancas
delgadas de las negras gordas. O seres simples, a la defensiva existencial,
interesadas tan solo en la seguridad económica que un hombre puede aportarles.
Esa es la parte más fácilmente rectificable de algunas producciones que
insisten en no darse cuenta de la que imagen de la mujer ya no es la misma y
que hay que ponerse a la altura de los tiempos.



Robertico siempre se ha caracterizado en sus películas, por los guiones flojos, ideas plagiadas y actuaciones malas, no creo esta sea la excepción. El escritor del articulo parece recibió lo "suyo" por la critica.
ResponderEliminar