jueves, 24 de febrero de 2022

El arte de aprender a respirar bien...

En la radio y en la televisión hay mucha gente que no saben respirar
Servio Uribe
Una de las enseñanzas que con mayor rigor  se impartía en mi época de estudiante de teatro en la Escuela de Arte Escénico de Bellas Artes, era la del aprendizaje de la adecuada respiración.

Se consideraba algo esencial que el actor fuera capaz de que su voz  en los parlamentos se escuchara en la última fila de butacas de la platea o el balcón, sin necesidad de gritar, merced al dominio de la emisión, la respiración y el desarrollo del diafragma.

El profesor Servio Uribe, graduado de la misma escuela, y recién llegado de España, luego de cursar estudios en la Real 
Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, donde adquirió el título de profesor de Arte Dramático y Literatura, así como Licenciado en Arte Dramático,  era el encargado de las clases de Movimiento Escénico y Expresión Corporal, además de que impartía las clases de Esgrima, sin pechera y sin protectores en el florete, con lo que nos involucraba en combates en los cuales había que tener  mucha agudeza de los sentidos, para no resultar con un arañazo o herido. Eran a la franca las peleas con los floretes, sin protección alguna.

Recordamos  los ejercicios de “relax” o relajamiento, y las técnicas para desarrollar la emisión en el diafragma, en el proceso de aspirar y expeler el aire en la respiración.

Y es que si no se domina la respiración, difícilmente se puede articular un lenguaje fluido, natural, y de manera consecuente, haciendo los debidos cambios de inflexión, y las pausas donde van.

Pero además, la adecuada respiración permite oxigenar el organismo, que es lo que posibilita la seguridad  nececaria para la exposición y expresión escénica.

En el proceso de asimilar el personaje de una representación teatral, hay que estar en posesión de un armónico dominio físico mental y espiritual, y ello es enemigo a muerte del nerviosismo y la tensión.

No es casual que cuando una persona está nerviosa, donde primero se manifiesta es en la respiración, que se produce de manera entrecortada, provocando tartamudeos, alterando el tono de la voz, como resultado de la falta de oxígeno como elemento catalizador del cerebro.

Es por ello que uno de los ejercicios para vencer el nerviosismo y el miedo escénico, consiste en respirar 10 veces profundamente, que es la manera más idónea de lograr oxigeno, y alcanzar la necesaria serenidad y la calma.

Son técnicas que se enseñan a los actores, en base a un programa de ejerciosos, que no se imparten en las escuelas de locución, y de ahí las serias deficiencias de muchos locutores y de gente que está en los medios, como resultado de que no saben respirar de manera adecuada.

No saben donde inspirar el aire, donde y de qué manera deglutir sin alterar el ritmo de la lectura o del parlamento, algo en lo que si eran verdaderos maestros los locutores de los viejos noticieros radiales Radio Mil Informando, Noti-Tiempo, Noticiario Cristal, Cadena de Noticias, Informativo Nacional, Radio Noticias, entre muchos.

Para leer noticias en los 70 y 80 había que tener muy bien dominio del diafragma, de la respiración, del ritmo y  el cambio de inflexión.

Hoy día hay gente leyendo noticias que desesperan al escucha.

Al no respirar donde deben, y como se debe, provocan un estado de ansiedad  en quien le escucha, por el hecho de que este trata de respirar por él, al percatarse de que  se está ahogando en la emisión.

Esos lectores de noticias que desesperan al oyente, son los responsables de que muchos les huyan "como el diablo a la cruz", porque solo escucharlos, es una verdadera tortura.

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