La vida nocturna y el entretenimiento empezaba el jueves en los años ochenta.
El Maunaloa Night Club invariablemente iniciaba sus shows con artistas extranjeros y dominicanos desde los jueves de cada semana hasta el domingo.
En competencia estaba La Boite El Conquistador del hotel Naco.
El Salón Rojo del hotel Comodoro activaba su cartelera, y del igual manera en el Continental y en el hotel Cervantes.
La discoteca del hotel Napolitano abría su show con Anthony Rios.
El Karova presentaba shows con artistas criollos en su local de la 27 de Febrero.
Guillermo Henríquez montaba bailables en El Caribeño de La Feria, donde ahora está la Universidad O&M.
Luego tenía sus shows en El Prestigio.
El American Club en la azotea del edificio La Cumbre abría su cartelera.
El Sexto Sentido y el José Night Club iniciaban sus shows con revistas de bailarinas.
Lafuente Night Club atronaba con sus revistas al estilo del Lido de Paris y Las Vegas montadas por Héctor de San Juan con el vedetto Ed Vachán y los vestuarios de Kali Karlos.
Se presentaban espectáculos en el Embassy Night Club del hotel El Embajador.
La discoteca Ommi del hotel Sheraton se popularizó por sus lunes, pero los jueves presentaba bailables con orquestas, y al final todos terminaban la noche o la madrugada comiendo los famosos sancochos de La Canasta.
Los Tenorios presentaban su show de humor en el Restaurant Versalles.
El “matadero”’ de la Tía Herminia ofrecía bailables con orquestas que organizaba Frank Girón.
El Cortijo de Mary Paz en la George Washinton presentaba su show con artistas criollos y extranjeros, y la española “cogía cuerda” cuando la prensa de espectáculos de la época criticaba la cartelera.
Tony Echavarría (Cambumbo) presentaba a partir del jueves su show haciendo fonomímicas de Olga Guillot, iliminándose él mismo con una linterna.
Guayabo Castillo presentaba su Guayabazo en la discoteca Porky de Cinemacentro.
Safari Disco de Freddy Jabes presentaba a Los Creadores de Imágenes.
El Monalisa presentaba unos bailables donde estaban prohibidos los encendedores y los fósforos porque nadie quería que lo descubrieran.Las Pirámides en la Rómulo Betancourt hacía sus shows con figuras del ayer como Lope Balaguer, Francis Santana y Vinicio Franco.
El restaurant Bahoruco de la 27 de Febrero donde Cambumbo rifaba chivos vivos y se presentaban las principales orquestas del país.
El Yemallá presentaba sus bailables desde el jueves.
El restaurant Nuevo Venezuela ofrecía sus shows bailables.
Julito Deschamps se presentaba en La Barrica regenteada por Blanquita en la 27 de Febrero.
Las discotecas Waldos 1 y Waldos 2 se llenaban de gente a partir del jueves.
José Lacay presentaba su revista en el DC-4 construido con el fuselaje de un viejo avión
Los que procuraban altas emociones y “altas temperaturas” caían en los shows eróticos de Le Petite Chateaux.
Los que andaba en “queme” se dejaban caer por la Boite Malecón y si no querían ir muy lejos se aprovechaban de la complicidad de los paraguitas de cana de La Feria cuyos techos pegaban casi en el suelo.
En San Cristobal Luiggi’s Discotec se llenaba con gente de la capital y del Sur. Y por el igual en los pueblos del interior del país siempre habían actividades festivas y bailables, como en Astromundo de La Vega, la Guira de San Francisco de Macorís, Samoa Bar de Mao, Montevideo Bar de Licey, los bailables en Baní.
Y al terminar las parrandas y los bureos por los lugares de shows y de bailables, la degustación de pipián con yuca donde Blanquiní, los sandwiches en la Dumbo o Paco’s, los caldos de La Marisol, o La Aurora.
Los jueves en la noche la ciudad se llenaba de gente, y tú podías disfrutar a plenitud de las orquestas, de los bailables, de los shows, de las comidas, sin temor a que te maten o te atraquen.
Todo eso es cosa del pasado.
Las nuevas generaciones y los cronistas de arte de este tiempo como no vivieron eso se puede decir que tienen un gran eslabón perdido de la que fue la época de mayor auge y apogeo en la vida nocturna, en la diversión y el espectáculo en la República Dominicana.
Pero, hoy es jueves...Trata de disfrutarlo con lo poco que te han dejado y te permiten los nuevos tiempos...



Yo recuerdo que en los 80 e inicios de los 90, yo salía todas las noches. Casinos en el Dominican Fiesta (para beber gratis y comer gratis, jajaja). Luego, la semana seguía con el Maunaloa, y todos esos locales que menciona el artículo. Cuando estábamos en Santiago, había una competencia entre La Mansión vs. Las Vegas, y llevaban a Sergio y Fernando, que eran "rivales" y se medía qué local/artista llevaba más personas. ¡Qué época!
ResponderEliminarY no nos olvidemos de Tops y Neon, que aunque no eran discotecas populares, pero eran parte importante de la oferta nocturna. Y ni hablar de los Cines, que los domingo ir a un cine era obligado. En esa epoca era IMPOSIBLE aburrirse en RD. Y si uno estaba en olla, siempre se armaba un can en casa de alguien o se armaba en casa de uno.
ResponderEliminarAhora que se menciona la Boîte, me hace recordar mis mejores años vividos, incomparable en mi existencia, no hay comparación alguna, no, fueron momentos maravillosos, pletóricos de alegria, derroche emocional, experiencia sexual en cantidad industrial y en MAYUSCULA, de rapadera casual, con emotivo desorden lujurioso y pasional. solo de recordarlo me pongo NERRRRRVIOSO. JESUMANIFICA!!!!!!!!! Cuanto guto aplacado, en la oscuridad, que como la boca 'e burro, viví en los regazos femenino.
ResponderEliminarARRRRR DIO.....(...) MASTEME DE POI DIO....PLISSSS!!!!!
Mire buen jablador. Usted jamas ha salido de la victoria.
Eliminaroh may gay
ResponderEliminarEn la fuente cuantos recuerdos tengo.
ResponderEliminarTirso Tamakun Rafaelina en especial de donde La Tony Echaverria alias LA CAMBUMBO. El que te entregó a un Mocano para que tuviera tu primera experiencia como homoxesual. Ahora mismo no recuerdo el nombre de ese Mocano que según Timbola fue el que de despedazó el ano en un 2 x 3.
EliminarJajajajajaJajajajaja Jajajajajajajajajaja Jajajajajajajajajaja Jajajajajajajajajaja Jajajajajajajajajaja Jajajajajajajajajaja
EliminarRepública Dominicana siempre ha sido un país con grandes ofertas de entretenimiento. No es como Miami, donde no hay nada que hacer de lunes a jueves y los viernes y sábados es la misma vaina desde el 2000. Discotecas, bares y ya. En Miami no hay diversidad de ofertas como en SD, que tienes teatro, jazz, merengue, salsa, rock, trova, bares, disco, ambientes de tabaco, etc. Y todos los días es eso en RD.
ResponderEliminarEn los paragüitas de la feria hice mujer a Francis Santini.
ResponderEliminarSi mal no recuerdo en el
ResponderEliminarParqueo del maunaloa , fue que una noche le quitaron el corcho del fuyin al campesino de merengala, un buga llamado Juan la tabla , cuando eso el Campeche vivía en guachupita, hoy viejo y acabado, todavía sigue dándoselo al mejor postor